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🌎 Qué estudia la ecología y en qué escalas

Factores bióticos y abióticos, los seis niveles del organismo a la biosfera, y la diferencia entre hábitat y nicho.

Ecología no es ecologismo

La ecología es la rama de la biología que estudia las relaciones entre los organismos y su ambiente. Es una ciencia: mide, compara, propone hipótesis y las pone a prueba, igual que la genética o la fisiología.

El ecologismo es otra cosa: es una postura sobre qué se debe hacer con el ambiente. Es una posición legítima y muy razonable, pero es política y moral, no científica, y por eso conviene no confundirlas.

La diferencia se ve en el tipo de frase que produce cada una. «El nivel de nitratos de esta laguna subió y provocó una proliferación de algas que consumió el oxígeno» es ecología: se puede medir y se puede contradecir con datos. «Hay que prohibir esos fertilizantes» es una decisión que se apoya en ese dato pero que ya no sale de él: para llegar ahí hacen falta además valores, costos y prioridades.

Esta distinción importa por dos motivos prácticos. Uno, que la ciencia sirve justamente para que las decisiones se tomen sabiendo qué pasa. Y dos, que confundirlas permite descartar un dato incómodo diciendo que «es política», que es una manera muy eficaz de no aprender nada.

Dato: La palabra ecología la propuso Ernst Haeckel en 1866, del griego «oikos», que quiere decir casa. Literalmente, es el estudio de la casa donde vivimos todos.

Lo vivo y lo no vivo

Todo lo que rodea a un organismo se reparte en dos clases. Los factores bióticos son las partes vivas del ambiente: las otras especies, las de la misma especie, lo que se come, lo que se lo come y lo que compite con él. Los factores abióticos son las partes no vivas: la temperatura, la luz, el agua, el tipo de suelo, los minerales, el pH, la salinidad.

Ninguno de los dos manda solo. Un manglar existe donde existe porque hay agua salobre, cierta temperatura y un suelo determinado —abióticos—, y porque hay mangle, cangrejos, aves y microorganismos que se sostienen entre sí —bióticos—. Cambia uno cualquiera de los dos grupos y el sistema se mueve.

Distinguirlos parece trivial y se pregunta muchísimo, así que conviene tener el criterio claro: si está vivo o estuvo vivo y fue producido por un ser vivo, es biótico. Un tronco caído es biótico; la roca sobre la que cayó, abiótica.

  • Bióticos comunes

    Depredadores, presas, competidores, parásitos, plantas de las que se come, hongos y bacterias del suelo, y los individuos de la propia especie.

  • Abióticos comunes

    Temperatura, luz solar, agua disponible, viento, tipo de suelo, minerales, pH, salinidad, altitud y oxígeno disuelto.

  • El truco para distinguirlos

    Pregúntate si está vivo o si lo fabricó algo vivo. Las hojas caídas son bióticas; la arena, abiótica. La concha de un caracol es biótica, aunque el caracol ya no esté.

Dato: En un desierto, el factor abiótico que más manda no es la temperatura sino el agua. Por eso la Antártida tiene desiertos: no por el calor que le falta, sino por el agua líquida que le falta.

Los seis niveles, del individuo al planeta

La ecología trabaja en seis escalas anidadas, y cada una contiene por completo a la anterior. No son seis temas distintos: son seis maneras de acercar o alejar la cámara sobre lo mismo.

Un ORGANISMO es un individuo: un flamenco. Una POBLACIÓN son todos los individuos de la misma especie que viven en un lugar: todos los flamencos de la ría de Celestún. Una COMUNIDAD son todas las poblaciones de especies distintas que conviven ahí: flamencos, peces, mangle, cangrejos y bacterias.

Y aquí está el salto que hay que marcar. Un ECOSISTEMA es la comunidad MÁS los factores abióticos: los mismos seres vivos, pero contando además el agua, la sal, la temperatura y el sedimento. Es el único escalón donde lo que se agrega no son más organismos sino el ambiente físico, y es el que más se equivoca en los exámenes.

Un BIOMA reúne ecosistemas parecidos por su clima y su vegetación, aunque estén en continentes distintos: los humedales costeros del trópico son un bioma. Y la BIOSFERA es toda la parte del planeta donde hay vida, una capa delgadísima que va de unos kilómetros bajo el suelo y el mar a unos pocos kilómetros de aire.

De un flamenco a la biosfera, sin saltarse nadaBiosferatoda la parte del planeta con vidala Tierra entera donde hay vidaBiomaecosistemas con el mismo climalos humedales costeros del trópicoEcosistemala comunidad + lo NO vivoy además el agua, la sal, el climaComunidadtodas las poblaciones que convivenflamencos, peces, mangle, cangrejosPoblacióntodos los de su especie en un lugarlos flamencos de la ríaOrganismoun individuoun flamenco de CelestúnEl salto clave es comunidad → ecosistema: es donde entra lo NO vivo.
De un flamenco a la biosfera, sin saltarse nada
Los tres niveles que más se confunden
AspectoQué incluyeQué NO incluye
PoblaciónIndividuos de UNA sola especie en un lugarNinguna otra especie, ni el ambiente
ComunidadTodas las especies que conviven ahíEl agua, el suelo, el clima: nada no vivo
EcosistemaEsas mismas especies Y los factores abióticosOtros ecosistemas con clima parecido

Dato: La biosfera es sorprendentemente delgada. Si la Tierra fuera una manzana, toda la vida cabría en el grosor de la cáscara.

Hábitat y nicho: dónde vive y a qué se dedica

Son dos palabras que se usan como sinónimas en el habla diaria y que significan cosas muy distintas.

El HÁBITAT es el lugar donde vive un organismo: el manglar, el fondo arenoso, la copa del árbol. Es una dirección.

El NICHO es el papel que ese organismo desempeña: qué come, cuándo está activo, dónde se reproduce, qué condiciones tolera, quién lo come a él y cómo afecta al resto. Es un oficio, y es mucho más que un lugar.

La comparación que lo fija: el hábitat es tu domicilio y el nicho es tu trabajo. Dos personas pueden vivir en la misma calle y dedicarse a cosas completamente distintas, y por eso conviven sin estorbarse.

De ahí sale una de las ideas más fuertes de la ecología: dos especies con nichos idénticos no pueden coexistir mucho tiempo en el mismo sitio, porque compiten por exactamente lo mismo y una termina desplazando a la otra. Lo que se observa en la naturaleza es que las especies que conviven han repartido el nicho: comen a distintas horas, en distintas alturas del árbol o presas de distinto tamaño.

Dato: En un mismo árbol pueden convivir varias especies de aves insectívoras porque cada una busca en una zona distinta: unas en las puntas de las ramas, otras en el tronco, otras en la base. Mismo hábitat, nichos repartidos.

Basado en: Biggs, Biología, cap. 2 «Principios de ecología», sección 1.