🐛 Los anélidos, los gusanos segmentados
La segmentación vista sin microscopio, cómo avanza una lombriz, el tubo digestivo por tramos y por qué el suelo depende de ellos.
Los anillos son segmentos de verdad
Cualquiera ha visto los anillos de una lombriz. Lo que casi nadie sabe es que no son marcas en la piel: son divisiones reales del cuerpo. El animal está partido por dentro en compartimentos, y cada uno lleva su propio juego de piezas.
En cada segmento hay un trozo de celoma cerrado por tabiques, su propio par de nefridios para excretar, su propio ganglio conectado al cordón nervioso que recorre todo el animal, sus vasos sanguíneos y sus dos juegos de músculos. Es como si el animal estuviera hecho de módulos casi iguales apilados uno tras otro.
Los anélidos son además CELOMADOS de manual, y son el primer grupo del reino con SISTEMA CIRCULATORIO CERRADO: la sangre va siempre por dentro de vasos, y varios ensanchamientos de los vasos principales laten como corazones para empujarla. Ya se vio en los moluscos que eso es lo que hace falta cuando el animal tiene demanda continua.
Y ahora la parte que importa para el resto de la unidad: por qué la repetición es una gran idea. Si un animal ya tiene cuarenta piezas iguales, la evolución puede modificar unas pocas sin tener que rediseñar nada. Unas se especializan en agarrar, otras en respirar, otras en llevar patas. Cada cambio es barato porque las demás siguen funcionando igual.
Eso es exactamente lo que ocurrió después. Un insecto es un cuerpo segmentado cuyos segmentos se especializaron y se fusionaron en tres bloques —cabeza, tórax y abdomen—, y nosotros conservamos el rastro en las vértebras y en las costillas. La lombriz enseña el mecanismo antes de que llegue disimulado.
El grupo tiene tres clases principales. Los poliquetos son marinos y llevan muchas cerdas sobre pares de apéndices carnosos a los lados de cada segmento; los oligoquetos son las lombrices de tierra, con pocas cerdas; y los hirudíneos son las sanguijuelas, con ventosas en los dos extremos y sin cerdas.
Cada segmento es un módulo
Lleva su trozo de celoma, sus nefridios, su ganglio, sus vasos y sus músculos. No son marcas en la piel.
Circulación cerrada
La sangre nunca sale de los vasos, y varios ensanchamientos laten como corazones para empujarla.
Setas
Cerdas rígidas que salen de cada segmento. Son lo que ancla al suelo la parte que no debe resbalar.
Por qué repetir es una gran idea
Modificar unas pocas piezas sale barato cuando las demás siguen funcionando. Es la base de los artrópodos.
Dato: Si sujetas una lombriz e intentas sacarla de su túnel, notarás que se agarra con una fuerza desproporcionada para su tamaño. No es fuerza muscular pura: son sus setas clavadas en la pared del túnel, cientos de ganchitos a la vez.
Cómo avanza una lombriz
El movimiento de una lombriz es el mejor ejemplo del reino de cómo se usa un esqueleto hidrostático, y se entiende del todo con tres ideas puestas juntas.
La primera: cada segmento tiene su celoma lleno de líquido, y un líquido no se comprime. Apretarlo por un lado obliga a que abulte por otro.
La segunda: hay dos juegos de músculos que hacen cosas opuestas. Los circulares rodean el segmento como un cinturón, y al contraerse lo aprietan y lo obligan a alargarse. Los longitudinales recorren el segmento a lo largo, y al contraerse lo acortan y lo engordan. Son músculos antagonistas, exactamente como el bíceps y el tríceps del tema del cuerpo humano.
La tercera: las SETAS. Son cerdas rígidas que salen de cada segmento y que el animal puede sacar o meter. Sirven para clavarse en el suelo y decidir qué parte del cuerpo se queda quieta.
Con esas tres cosas, avanzar es una coreografía que recorre el animal como una onda de delante hacia atrás. Y por eso una lombriz no repta como una serpiente: se alarga y se acorta por tramos.
Una onda de avance, paso por paso
Anclar atrás
La parte trasera se sujeta para que no resbale.
- Los segmentos de atrás sacan sus setas y las clavan en la pared del túnel o en el suelo.
- Esa parte del animal queda inmóvil y sirve de punto de apoyo para lo que viene.
Estirar la punta
Los músculos circulares aprietan y el extremo delantero se alarga.
- Los músculos circulares de los segmentos delanteros se contraen y aprietan el celoma.
- Como el líquido no se comprime, esos segmentos se estrechan y se alargan hacia delante.
- La punta del animal gana terreno mientras la cola sigue anclada donde estaba.
Ojo: El animal no se estira entero a la vez: en cada momento hay tramos alargándose y tramos engordando. Por eso se ve una onda recorriéndolo.
Anclar delante
Ahora es la punta la que se sujeta.
- Los segmentos delanteros, ya adelantados, sacan sus setas y se clavan.
- Los de atrás recogen las suyas y sueltan su agarre.
Recoger la cola
Los músculos longitudinales tiran y el resto del cuerpo se acerca.
- Los músculos longitudinales se contraen y acortan esos segmentos, que se engordan.
- La parte trasera es arrastrada hacia delante hasta alcanzar la posición nueva.
- El ciclo vuelve a empezar, y la onda recorre el animal otra vez.
Ojo: Los dos juegos de músculos nunca tiran a la vez del mismo segmento: son antagonistas, igual que el bíceps y el tríceps.
Dato: Una lombriz respira por la piel y necesita tenerla húmeda para que el oxígeno se disuelva y la atraviese. Por eso salen a la superficie cuando llueve y el túnel se inunda, y por eso mueren secas en el pavimento si el sol las sorprende ahí.
Un tubo digestivo por tramos, y el animal que fabrica el suelo
El tubo digestivo de una lombriz merece atención porque es la primera vez en la unidad que se ve para qué sirve de verdad tener un tubo con dos aberturas: cada tramo hace una cosa distinta, como una banda de producción.
La lombriz traga tierra por la boca. Pasa a la faringe, que succiona, y de ahí al esófago. Después llega al BUCHE, que es una bolsa de paredes delgadas donde el alimento simplemente se guarda un rato: es una despensa, no un digestor.
Luego viene la MOLLEJA, de paredes gruesas y musculosas, que muele lo que le llega ayudándose de las partículas de arena que el animal tragó. Es literalmente un molino, y hace el trabajo que en otros animales hacen los dientes. Las aves tienen una igual y por el mismo motivo.
De ahí pasa al intestino, largo y con un pliegue hacia dentro que aumenta la superficie de absorción, y lo que no se aprovecha sale por el ano. Los desechos son esos montoncitos de tierra que aparecen en el jardín.
Y ahí está el papel ecológico, que es lo que hace de la lombriz un animal importante y no una curiosidad. Al excavar, airea el suelo y abre caminos por donde entra el agua. Al tragar tierra y expulsarla, la mezcla y la deja con más nutrientes disponibles para las raíces. Al arrastrar hojas hacia abajo, mete materia orgánica en la profundidad.
Dicho como se debe decir: el suelo fértil no es solo el resultado de la roca desgastada, sino de haber pasado por dentro de millones de lombrices. Darwin dedicó su último libro a esto y calculó que las lombrices de un campo pueden remover varias toneladas de tierra por hectárea cada año.
Falta una pieza que se pregunta siempre: el CLITELO, ese engrosamiento liso y más claro que se ve hacia el tercio delantero de una lombriz adulta. No es una cicatriz ni una cabeza. Es un órgano reproductor: secreta un anillo de mucosidad que recoge los óvulos y los espermatozoides guardados de otra lombriz, se desliza hacia delante hasta salirse por la punta y queda convertido en el capullo donde se desarrollan los huevos.
Y sí: las lombrices de tierra son hermafroditas, así que cada una tiene los dos aparatos. Pero se aparean con otra e intercambian espermatozoides, porque autofecundarse desperdiciaría la ventaja de mezclar información genética.
Buche
Bolsa de paredes delgadas donde el alimento se almacena antes de molerse. Es una despensa, no un digestor.
Molleja
Bolsa musculosa que muele con ayuda de la arena tragada. Hace el trabajo de unos dientes que no existen.
Clitelo
El engrosamiento claro del tercio delantero. Fabrica el capullo donde acabarán los huevos.
Hermafroditas, pero en pareja
Cada lombriz tiene los dos aparatos y aun así se aparea: autofecundarse perdería la mezcla genética.
Dato: Las sanguijuelas son anélidos que se especializaron en chupar sangre, y su saliva lleva un anticoagulante potente. La medicina moderna lo usa de verdad: se aplican sanguijuelas después de ciertas cirugías reconstructivas para evitar que la sangre se acumule en el tejido reimplantado.
Basado en: Biggs, Biología, cap. 25 «Gusanos y moluscos», sección 4.