🐌 Los moluscos
El manto y el pie, la lengua con dientes, las tres clases, y la diferencia entre circulación abierta y cerrada.
Dos piezas que no tiene ningún otro animal
Los moluscos son el primer grupo del reino con CELOMA, la cavidad completa forrada de mesodermo por los dos lados. Ya se dijo para qué sirve: los órganos cuelgan de ese forro y pueden crecer y plegarse. Aquí se ve el resultado, porque un molusco tiene corazón, riñones, un tubo digestivo completo y, en el caso del pulpo, el cerebro más notable de todos los invertebrados.
Pero lo que los define son dos piezas que ningún otro animal del reino tiene, y que conviene aprender antes que ningún nombre de grupo.
La primera es el MANTO: un pliegue de tejido que envuelve los órganos internos. Su trabajo más visible es fabricar la concha, secretándola capa por capa a partir de carbonato de calcio. Debajo del manto queda un espacio, la cavidad del manto, donde suelen ir las branquias.
Aquí conviene deshacer un malentendido. La concha no es una casa que el animal encontró ni una armadura que se pone: es material muerto que él mismo fabrica, como tus uñas o tu pelo. Por eso crece junto con él, capa sobre capa, y por eso —a diferencia del exoesqueleto de un cangrejo— no hay que cambiarla nunca.
La segunda pieza es el PIE: una masa muscular que en cada grupo hace una cosa distinta. En un caracol es la suela con la que se arrastra; en una almeja es una cuña que sale y se entierra en la arena; en un pulpo está partido en brazos con ventosas.
Y hay una tercera cosa que casi todos tienen, aunque no todos: la RÁDULA, una lengua áspera cubierta de dientes diminutos de quitina con la que raspan el alimento. Las almejas no la tienen, porque filtran; los caracoles sí, y es con lo que se comen tus plantas.
Manto
Pliegue de tejido que envuelve los órganos y fabrica la concha. Debajo queda la cavidad donde van las branquias.
Pie
Masa muscular de uso variable: suela para arrastrarse, cuña para enterrarse o brazos con ventosas.
Rádula
Lengua con dientes diminutos para raspar. La tienen casi todos menos los que filtran, como las almejas.
La concha es una secreción
La fabrica el manto, capa por capa. Crece con el animal y por eso nunca hay que cambiarla.
Dato: La rádula de una lapa lleva dientes reforzados con un mineral de hierro, y son de los materiales biológicos más resistentes que se conocen: aguantan más tensión que la seda de araña. Con ellos raspa algas pegadas a la roca sin desgastarse.
Las tres clases, o las dos piezas repartidas de tres maneras
Con el manto y el pie ya entendidos, las tres clases principales dejan de ser una lista y pasan a ser tres respuestas al mismo problema.
Los GASTERÓPODOS son los caracoles y las babosas. Su nombre significa «estómago-pie», porque el pie va debajo de todo el cuerpo y es la suela con la que se arrastran. Llevan una concha en una sola pieza, casi siempre enrollada, salvo las babosas, que la perdieron. Tienen cabeza con ojos y tentáculos, y rádula. Son el único grupo de moluscos que conquistó la tierra firme.
Los BIVALVOS son las almejas, los mejillones y las ostras. Su concha va en dos piezas unidas por una bisagra, y las cierran con músculos potentísimos. No tienen cabeza, ni rádula, ni casi órganos de los sentidos: no les hacen falta, porque son filtradores que viven medio enterrados. Su pie es la cuña con la que se meten en la arena.
Y usan SIFONES: tubos formados por el manto por los que entra y sale el agua. Por uno entra el agua con oxígeno y partículas de alimento, las branquias retienen las dos cosas, y por el otro sale el agua usada. Ese mismo mecanismo, llevado al extremo, es el que da la propulsión a chorro de un calamar.
Los CEFALÓPODOS son los pulpos, los calamares y los nautilos. Su nombre significa «cabeza-pie», porque el pie está partido en brazos que salen directamente de la cabeza. Casi todos perdieron la concha externa o la llevan reducida y por dentro. Son cazadores activos, con ojos que forman imagen, y con el sistema nervioso más complejo que existe fuera de los vertebrados.
| Aspecto | Gasterópodos y bivalvos | Cefalópodos |
|---|---|---|
| Qué hace el pie | Suela para arrastrarse (caracol) o cuña para enterrarse (almeja) | Está partido en brazos con ventosas que salen de la cabeza |
| La concha | En una pieza enrollada, o en dos con bisagra | Perdida, o reducida y metida por dentro del cuerpo |
| Cabeza y sentidos | Cabeza sencilla en el caracol; el bivalvo ni siquiera tiene | Ojos que forman imagen y el mejor cerebro del reino invertebrado |
| Cómo se alimenta | Raspa con la rádula, o filtra el agua con sus branquias | Caza presas activamente y las sujeta con los brazos |
| Su circulación | Abierta: la sangre se derrama en cavidades y baña los órganos | Cerrada: la sangre va siempre por dentro de vasos y a presión |
Dato: Un pulpo tiene tres corazones y sangre azul. Dos corazones bombean a las branquias y el tercero al resto del cuerpo, y su pigmento respiratorio lleva cobre en vez de hierro, así que oxigenado se ve azulado y no rojo.
Circulación abierta y cerrada, y por qué el pulpo es la excepción
Este contraste aparece aquí y va a volver en toda la unidad, así que conviene dejarlo firme.
En un SISTEMA CIRCULATORIO ABIERTO el corazón bombea la sangre hacia unos vasos cortos que se abren, y la sangre sale de ellos y se derrama en cavidades del cuerpo, bañando los órganos directamente. Luego vuelve al corazón sin haber ido nunca por un circuito cerrado. Es lo que tienen casi todos los moluscos, y también los artrópodos.
En un SISTEMA CIRCULATORIO CERRADO la sangre no sale nunca de los vasos: va del corazón a las arterias, de ahí a capilares finísimos, y vuelve por venas. Es lo que tienen los anélidos, los cefalópodos y todos los vertebrados.
¿Cuál es mejor? La pregunta está mal hecha, y esa es la lección. El sistema cerrado mantiene la sangre a presión, así que llega deprisa y se puede dirigir a donde hace falta. El abierto es más barato y le sobra a un animal lento. Un mejillón enterrado en la arena no necesita repartir oxígeno con urgencia a ningún sitio.
Y aquí está la prueba de que el argumento es correcto, y no una explicación inventada después: dentro del mismo grupo, los moluscos, los que tienen circulación cerrada son exactamente los cazadores rápidos. Un pulpo persigue cangrejos y un calamar sale disparado a chorro; los dos gastan mucho oxígeno en poco tiempo, y solo un sistema a presión lo entrega a tiempo. Un caracol no lo necesita y no lo tiene.
Falta el residuo. Los moluscos filtran su sangre con NEFRIDIOS, unos tubos que recogen los desechos de la cavidad corporal y los expulsan al exterior. Son el mismo tipo de órgano que se encontrará en la lombriz, y son un antepasado funcional de nuestro riñón: el problema que resuelven es idéntico.
Abierta
La sangre se derrama en cavidades y baña los órganos. Más barata y suficiente para un animal lento.
Cerrada
La sangre nunca sale de los vasos y va a presión. Entrega oxígeno deprisa y dirigido.
La prueba del pulpo
Dentro del mismo grupo, los que la tienen cerrada son los cazadores rápidos. La demanda explica el sistema.
Nefridios
Tubos que recogen desechos de la cavidad corporal y los expulsan. Resuelven lo mismo que nuestro riñón.
Dato: Un calamar escapa llenando de agua la cavidad de su manto y expulsándola de golpe por el sifón. Es propulsión a chorro literal, y puede orientar el sifón para elegir la dirección de la huida. La misma pieza que en una almeja sirve para respirar tranquila, en un calamar sirve para desaparecer.
Basado en: Biggs, Biología, cap. 25 «Gusanos y moluscos», sección 3.