🌺 Las plantas con flores
Monocotiledóneas y eudicotiledóneas, los cinco rasgos que las distinguen, y las plantas anuales, bienales y perennes.
Una división que se comió el reino
Las plantas con flores —llamadas también antofitas o angiospermas— son las de distribución más amplia del planeta, gracias a adaptaciones que les permiten crecer tanto en ambientes terrestres como acuáticos.
Aparecieron en el registro fósil hace unos 130 millones de años, después de las gimnospermas. Y hoy constituyen más del 75 por ciento del reino vegetal. Una sola división, aparecida tarde, terminó siendo tres cuartas partes de todas las plantas.
Vale la pena preguntarse por qué, porque la respuesta es todo el contenido de los temas siguientes. La flor permite reclutar animales para llevar el polen a la flor correcta, en vez de mandar nubes de polen al viento y esperar. Y el fruto permite reclutar animales para llevar la semilla lejos, en vez de depender del viento o del agua. Las gimnospermas hacen las dos cosas a ciegas; las angiospermas contratan mensajeros.
Casi todo lo que comes es una angiosperma: el maíz, el frijol, el trigo, el arroz, la calabaza, el chile, el jitomate, las frutas todas. Y también casi todo lo que come el ganado que comes.
Dato: El grupo de plantas más reciente es el que domina el planeta. Llegar tarde no fue una desventaja: llegó con dos inventos —la flor y el fruto— que ningún grupo anterior tenía.
Los dos grupos, y los cinco rasgos que van juntos
Tradicionalmente los botánicos clasificaban a las antofitas en monocotiledóneas y dicotiledóneas, según el número de cotiledones de sus semillas: las monocotiledóneas tienen uno y las otras, dos.
Hoy los botánicos llaman al segundo grupo EUDICOTILEDÓNEAS, y lo hacen con base en la estructura de su polen y no en el número de cotiledones. Conviene saberlo porque el alumno va a oír las dos palabras —del maestro probablemente «dicotiledóneas» y del libro «eudicotiledóneas»— y no está ante dos cosas distintas.
Lo práctico del asunto es que el número de cotiledones está escondido dentro de la semilla, donde nadie lo ve, pero viene acompañado de otros cuatro rasgos que sí se ven. Y vienen en paquete: si las nervaduras de la hoja son paralelas, con muchísima probabilidad las flores tendrán partes en múltiplos de tres, la raíz será fibrosa y los haces vasculares del tallo estarán dispersos.
Eso convierte la clasificación en algo que se hace mirando una planta. Un pasto, un maíz, un lirio y una orquídea son monocotiledóneas. Un frijol, un roble, una rosa y un girasol son eudicotiledóneas.
| Aspecto | Monocotiledóneas | Eudicotiledóneas |
|---|---|---|
| Cotiledones | Uno | Dos — es el que da el nombre y el único que no se ve por fuera |
| Nervaduras de la hoja | Paralelas | Ramificadas, formando una red — el rasgo más fácil de usar en el campo |
| Partes de la flor | En múltiplos de 3 | En múltiplos de 4 o de 5 — basta con contar los pétalos |
| Raíz | Fibrosa: muchas raíces parecidas juntas | Pivotante: una principal gruesa con otras menores |
| Haces vasculares del tallo | Dispersos por todo el tallo | En un anillo — y ese anillo permite el crecimiento en grosor |
Dato: Una palma no tiene anillos de crecimiento aunque parezca un árbol. Es monocotiledónea: sus haces vasculares están dispersos y no forman el anillo que engrosaría año con año.
Anuales, bienales y perennes
Las antofitas pueden vivir desde unas pocas semanas hasta años, y el libro distingue tres duraciones de vida. No es una curiosidad: es lo que determina cómo se siembra, cuándo se cosecha y qué hay que replantar cada año.
Una planta ANUAL completa su ciclo de vida entero —brotar de una semilla, crecer, producir nuevas semillas y morir— en una sola estación de crecimiento o menos. Muchas plantas de jardín y la mayoría de las malezas son anuales.
Una planta BIENAL vive dos años. Durante el primero produce hojas y un sistema resistente de raíces; algunas, como las zanahorias, las remolachas y los nabos, desarrollan raíces carnosas de almacenamiento, que son justamente las que se cosechan al terminar esa primera estación. Si no se cosecha, los tejidos de arriba mueren pero las raíces y otras partes subterráneas siguen vivas, y en el segundo año crecen tallos, hojas, flores y semillas. Ahí termina su vida.
Una planta PERENNE puede vivir muchos años y producir flores y semillas cada año. Algunas responden a condiciones rigurosas botando sus hojas; otras mueren por completo en la parte aérea y solo sus raíces siguen vivas, y retoman el crecimiento cuando vuelven las condiciones favorables. Muchos árboles frutales y de sombra, arbustos, iris, rosas, peonías y muchos tipos de bayas son perennes.
La duración de vida de todas las plantas está determinada genéticamente y refleja adaptaciones para sobrevivir a condiciones severas, pero también la afectan las condiciones del ambiente.
La zanahoria es bienal, y por eso te la comes
Esa raíz carnosa es la despensa que la planta guardó en su primer año para florecer en el segundo. Cosecharla es interceptar el ahorro antes de que lo gaste.
Casi toda maleza es anual
Completan el ciclo en una temporada y dejan muchísimas semillas, que es exactamente la estrategia que las hace difíciles de erradicar.
Una perenne no siempre se ve todo el año
Muchas mueren en su parte aérea y sobreviven bajo tierra. Que desaparezca de la vista no significa que haya muerto.
Dato: La zanahoria que te comes es el ahorro de una planta que planeaba florecer al año siguiente. Si la dejaras en la tierra, en el segundo año sacaría un tallo con flores y semillas, y la raíz se volvería leñosa e incomible.
Basado en: Biggs, Biología, cap. 21 «Introducción a las plantas», sección 4, división Anthophyta.