🌾 Licopodios, helechos y equisetos
Las plantas que ya tienen tubos pero todavía se reproducen con esporas, y de dónde salió el carbón que quemamos.
Qué ganaron y qué no
Los licopodios y el grupo de los helechos forman el conjunto de las plantas vasculares sin semillas. Tienen tejidos especializados de transporte, así que son generalmente más grandes que las no vasculares y se adaptan mejor a ambientes más secos.
El libro compara el tejido vascular con la tubería de una casa: lleva y trae agua a distintos lugares, en vez de obligar a cada célula a pasarle el agua a la vecina. Con eso, el límite de tamaño se rompe.
Pero la reproducción sigue igual que en el musgo: se reproducen por esporas, y su espermatozoide todavía tiene que nadar hasta el óvulo. Por eso, aunque puedan sobrevivir en condiciones secas, para reproducirse necesitan que haya humedad.
Otra diferencia con los musgos: aquí el esporofito ya es la generación dominante. La fronda de un helecho es el esporofito. Y una adaptación característica de algunos esporofitos de este grupo es el estróbilo, una agrupación compacta de estructuras que cargan esporas, casi siempre en la punta de un tallo. Las esporas que salen de un estróbilo las lleva el viento, y si caen en un ambiente favorable forman un gametofito.
Dato: Cuando el agua escasea, los procesos vitales de algunos helechos se reducen tanto que la planta parece muerta. En cuanto vuelve el agua, retoma el crecimiento. Aguantar la sequía y reproducirse en sequía son dos cosas distintas.
Las licofitas, y el carbón que dejaron
Las licofitas actuales, o licopodios, son descendientes del grupo de plantas vasculares más antiguo. Tienen raíces, tallos y unas pequeñas estructuras escamosas parecidas a hojas, cada una recorrida por una vena de tejido vascular. Sus tallos pueden crecer erguidos o arrastrándose por la superficie del suelo, y sus estructuras reproductoras tienen forma de bastón o de espina. La mayoría pertenece a dos géneros: Lycopodium y Selaginella. A algunas se les llama pinillos porque parecen pinos en miniatura.
Pero lo interesante es su pasado. La evidencia fósil indica que las licofitas antiguas eran plantas del tamaño de un árbol, algunas de hasta 30 metros de altura, y que formaron gran parte de los bosques del Paleozoico. Cuando esa vegetación murió, sus restos se transformaron y se convirtieron en parte del carbón que hoy se extrae para obtener combustible.
Eso significa que buena parte de la energía que movió la Revolución Industrial —y que en muchos países sigue moviendo centrales eléctricas— es carbono que unas plantas parientes de estos pinillos capturaron del aire hace cientos de millones de años, y que se quedó guardado porque no llegó a descomponerse del todo. Quemarlo lo devuelve a la atmósfera. Es exactamente el ciclo del carbono de la unidad de Ecología, con nombre y apellido.
Muchas licofitas tropicales son epífitas: viven ancladas a otra planta o a un objeto, sin ser parásitas. Cuando se anclan en lo alto de los árboles crean otro hábitat en el dosel del bosque, donde viven insectos y otros animales pequeños.
Dato: Una epífita no es un parásito. Usa al árbol como percha para alcanzar la luz, pero no le quita alimento: hace su propia fotosíntesis. La diferencia importa, y se pregunta.
Las pterofitas: helechos y equisetos
La división Pterophyta incluye a los helechos y a los equisetos, también llamados colas de caballo. Los equisetos tuvieron su propia división durante mucho tiempo; los estudios bioquímicos recientes mostraron que están estrechamente emparentados con los helechos, y por eso hoy se agrupan juntos. Es un buen ejemplo de que la clasificación se corrige cuando llega evidencia nueva.
Los helechos son un grupo diverso que ocupa hábitats muy distintos. Durante el periodo Carbonífero, hace entre 300 y 359 millones de años, eran las plantas terrestres más abundantes, y existían extensos bosques de helechos arborescentes. Hoy crecen en ambientes muy variados: el helecho cuerno de venado crece como epífita, el Dryopteris prefiere lugares secos y sombreados, y el helecho acuático Azolla mantiene una relación mutualista con una cianobacteria.
Las partes de un helecho son cuatro y se preguntan juntas. La FRONDA es la estructura fotosintética en forma de hoja, con tejido vascular ramificado; es parte de la generación esporofita, y una fronda joven viene enrollada y se desenrolla al crecer. El RIZOMA es un tallo grueso subterráneo que funciona como órgano de almacenamiento: en muchos helechos la parte de arriba muere al final de la temporada, y la descomposición del alimento guardado en el rizoma libera la energía con la que la planta reinicia su crecimiento. El ESPORANGIO es la estructura donde se forman las esporas. Y el SORO es un conjunto de esporangios, localizado casi siempre en la parte inferior de las frondas.
Esos soros son los puntos o líneas de color café que muchísima gente confunde con una plaga o con hongos cuando aparecen bajo las hojas de un helecho de maceta. No lo son: son la estructura reproductora normal de la planta, y su aparición indica que el helecho está sano y maduro.
Los equisetos tienen tallos huecos con entrenudos y hojas escamosas que crecen en anillos, y algunos producen dos tipos de tallo esporofito, uno vegetativo y otro reproductor. Igual que las licofitas, producen esporas en estróbilos en la punta de los tallos. Se les llama también lija vegetal porque contienen sílice, una sustancia abrasiva que se siente al pasar el dedo por el tallo, y por eso en la época colonial se usaban para tallar ollas y sartenes.
| Aspecto | Licofitas (licopodios) | Pterofitas (helechos y equisetos) |
|---|---|---|
| Hojas | Pequeñas y escamosas, con una sola vena vascular | Frondas grandes y divididas, con tejido vascular ramificado |
| Dónde se forman las esporas | En estróbilos, con forma de bastón o de espina | En soros bajo la fronda, y en estróbilos en los equisetos |
| Tallo característico | Erguido o rastrero, a veces ramificado | Rizoma subterráneo de almacenamiento; hueco y con entrenudos en el equiseto |
| Su pasado | Árboles de hasta 30 m que formaron los bosques del Paleozoico y dieron carbón | Bosques de helechos arborescentes en el Carbonífero |
El gametofito que nadie ha visto
El gametofito de un helecho existe, vive suelto y es muy poco probable que lo hayas visto: es una laminita verde en forma de corazón, más pequeña que la cabeza de un alfiler, que crece sobre la tierra húmeda. Se llama prótalo.
En él se forman las estructuras reproductoras masculinas y femeninas, y ahí el espermatozoide todavía tiene que nadar hasta el óvulo, igual que en el musgo. Después de la fecundación, el esporofito joven crece apoyándose brevemente en el prótalo y enseguida se independiza por completo.
Esa independencia es lo que coloca al helecho en el punto intermedio de la unidad. En el musgo, el esporofito nunca se separa de su madre. En el helecho, sí. Y en las plantas con semilla la relación se invertirá del todo: será el gametofito el que viva dentro del esporofito.
Hay una adaptación curiosa que conviene mencionar: algunos helechos que viven en áreas secas pueden producir esporofitos sin que ocurra fecundación, saltándose el problema del agua por completo.
Dato: El gametofito de un helecho es tan pequeño que se puede tener uno enfrente y no verlo. La planta que llamamos helecho es solo la mitad de su ciclo de vida.
Basado en: Biggs, Biología, cap. 21 «Introducción a las plantas», sección 3, y cap. 23, sección 1.