🌿 Musgos, antoceros y hepáticas
Las tres divisiones sin tejido vascular, por qué son pequeñas y cómo se reproduce un musgo paso a paso.
Por qué tienen que ser pequeñas
Las plantas no vasculares carecen de tejidos especializados de transporte. El agua, los minerales y el alimento se mueven dentro de ellas de célula a célula, por ósmosis y difusión.
Ahí está la explicación de casi todo lo demás. La difusión es velocísima cuando la distancia es de milésimas de milímetro, y se vuelve inservible cuando la distancia es de metros. El libro lo compara con regar el jardín: se puede hacer con una manguera o llevando agua en una cubeta, y la manguera es más eficiente. Estas plantas solo tienen cubeta, así que su «jardín» tiene que ser chiquito.
De ahí salen tres consecuencias que se preguntan juntas. Primera, el tamaño: casi ninguna pasa de unos centímetros. Segunda, el hábitat: crecen en zonas sombreadas y húmedas, porque necesitan el agua ahí, disponible, tanto para el transporte como para la reproducción. Y tercera, que no tienen raíces, tallos ni hojas verdaderas: tienen estructuras que se les parecen, pero sin tejido vascular por dentro no son lo mismo.
Lo que sí tienen son rizoides: estructuras parecidas a raíces que las anclan al suelo, a una roca o a un tronco. Anclan, y el agua se difunde hacia dentro a través de ellos, pero no funcionan como una raíz con xilema.
Dato: Los científicos calculan que alrededor del uno por ciento de la superficie de la Tierra está cubierta de briofitas. Para un grupo de plantas que no puede pasar de unos centímetros, es una cantidad enorme de planeta.
Las tres divisiones
Las briofitas son los musgos, y son las plantas no vasculares más comunes: las que se ven creciendo sobre troncos húmedos o junto a un arroyo. No tienen hojas verdaderas, pero sí estructuras fotosintéticas parecidas a hojas que normalmente tienen el grosor de una sola célula. Sus rizoides son pluricelulares.
Los musgos varían mucho en forma de crecimiento: unos tienen tallos verticales, otros son rastreros y otros forman alfombras extensas que ayudan a frenar la erosión en laderas rocosas. Muchos crecen en regiones templadas y se congelan y descongelan sin sufrir daño, y algunos sobreviven a una pérdida extrema de agua y reanudan su crecimiento cuando vuelve la humedad.
Las antocerofitas, o antoceros, son la división más pequeña: unas cien especies. Se llaman así por sus esporofitos en forma de cuerno. Tienen una característica que se ve al microscopio y que las identifica: un cloroplasto grande en cada célula, tanto del gametofito como del esporofito. Los espacios entre sus células no están llenos de aire sino de mucílago, y ahí suele crecer una cianobacteria del género Nostoc, con la que el antocero mantiene una relación de mutualismo.
Las hepaticofitas, o hepáticas, son más de 6000 especies, repartidas desde los trópicos hasta el Ártico. Su nombre viene de que su forma recuerda a los lóbulos de un hígado y de que en la época medieval se usaban para tratar enfermedades hepáticas. Hay dos tipos: las talosas, con un cuerpo carnoso y lobulado, y las foliosas, con tallos y estructuras planas parecidas a hojas dispuestas en tres filas. Sus rizoides son unicelulares, a diferencia de los del musgo.
Un dato del análisis de ADN que vale la pena: a las hepáticas les faltan secuencias que casi todas las demás plantas terrestres tienen, lo que sugiere que son las plantas terrestres más primitivas, es decir, las que se separaron primero.
| Aspecto | Rasgo que las identifica | Detalle que se pregunta |
|---|---|---|
| Musgos (briofitas) | Tallitos con estructuras parecidas a hojas, de una célula de grosor | Rizoides PLURICELULARES; forman alfombras y turba |
| Antoceros (antocerofitas) | Esporofito en forma de cuerno; la división más pequeña, unas 100 especies | Un cloroplasto grande por célula, y mutualismo con la cianobacteria Nostoc |
| Hepáticas (hepaticofitas) | Cuerpo lobulado como un hígado (talosas) o con tres filas de hojitas (foliosas) | Rizoides UNICELULARES; por su ADN, las más primitivas de las plantas terrestres |
Dato: El mutualismo del antocero con Nostoc es la misma clase de relación que la del liquen y la de las micorrizas. Un patrón que aparece en tantos lugares distintos no es una curiosidad: es una de las maneras normales de vivir.
El ciclo del musgo, paso a paso
El ciclo del musgo es el ejemplo más claro de la alternancia de generaciones con el gametofito dominante, y conviene recorrerlo entero porque es el molde contra el que se van a comparar el helecho, el pino y la flor.
Lo importante es dónde ocurren los dos únicos cambios en la cuenta de cromosomas —en el arquegonio, la fecundación; en la cápsula, la meiosis— y dónde hace falta agua.
De la alfombra verde a la alfombra verde
El gametofito produce gametos
La planta verde y visible, que es haploide, forma anteridios y arquegonios.
- La alfombra verde de musgo es el gametofito y tiene un solo juego de cromosomas.
- En los anteridios se forman los espermatozoides, y en los arquegonios, los óvulos.
- Los dos tipos de gameto se producen por mitosis, porque el gametofito ya era haploide.
El espermatozoide nada
Aquí hace falta agua líquida, y esto condiciona todo el grupo.
- El espermatozoide sale del anteridio y necesita una película de agua de lluvia o rocío para desplazarse.
- No nada al azar: sigue una señal química que emite el arquegonio, lo que se llama quimiotaxis.
- Si no hay esa película de agua, la fecundación sencillamente no ocurre.
Ojo: Este paso, y no otro, es la razón de que los musgos vivan en la sombra húmeda y nunca hayan formado bosques.
La fecundación forma el zigoto
Dentro del arquegonio se unen los dos gametos y la cuenta vuelve a diploide.
- El espermatozoide llega al óvulo y los dos núcleos haploides se fusionan.
- El resultado es un zigoto diploide que se queda dentro del arquegonio.
- Ese zigoto empieza a dividirse por mitosis sin salir de la planta madre.
El esporofito crece encima del gametofito
Se forma un pedúnculo con una cápsula, y vive pegado a su madre.
- El esporofito del musgo es un tallito delgado rematado por una cápsula, y es diploide.
- No puede vivir por su cuenta: se alimenta del gametofito sobre el que crece.
- Es el único grupo de plantas donde la generación diploide depende por completo de la haploide.
Ojo: Si en un examen ves un musgo con palitos encima, esos palitos son sus hijos, no sus flores ni sus semillas.
La cápsula libera esporas
Dentro de la cápsula ocurre la meiosis y salen esporas haploides.
- En la cápsula se produce la meiosis, que parte a la mitad el número de cromosomas.
- Las esporas resultantes son haploides y las dispersa el viento, no el agua.
- Cada espora lleva una cubierta resistente que le permite aguantar la sequedad del viaje.
La espora forma un protonema
Al germinar produce un filamento verde ramificado del que brotan las plantas nuevas.
- Si la espora cae en un sitio con humedad suficiente, germina y forma un protonema.
- El protonema es un filamento verde y ramificado, no una planta de musgo todavía.
- De él brotan las nuevas plantas de musgo, y con eso el ciclo vuelve a empezar.
Para qué sirven, y qué es la turba
Aunque son pequeñas, las briofitas tienen un peso ecológico y económico que sorprende.
El caso más importante es la turba. Cuando el musgo del género Sphagnum y otros materiales vegetales se acumulan en zonas encharcadas y se descomponen muy lentamente —porque el agua ácida y sin oxígeno frena a los descomponedores—, se forman depósitos de turba. La turba se puede cortar en bloques y quemar como combustible, y en varios países se ha usado así durante siglos.
Los jardineros y floristas le agregan musgo de turba al suelo para que retenga la humedad, que es exactamente lo que el musgo hace en la naturaleza.
Y las alfombras extensas de musgo frenan la erosión en laderas rocosas: sostienen partículas que de otro modo se irían con la lluvia. Es un servicio pequeño planta por planta y enorme si se suman todas.
Una nota que conecta con Ecología: las turberas almacenan cantidades gigantescas de carbono, precisamente porque ahí la materia orgánica no se descompone del todo. Quemar turba libera ese carbono, igual que quemar un combustible fósil.
Dato: Los musgos que sobreviven a una deshidratación extrema y rebrotan cuando vuelve el agua hacen algo que ningún árbol puede hacer. Ser antiguo no es lo mismo que ser inferior.
Basado en: Biggs, Biología, cap. 21 «Introducción a las plantas», sección 2, y cap. 23, sección 1.