🎸 1968: economía, sociedad y cultura
El año del movimiento estudiantil visto por sus cuatro aspectos: una economía que crecía mientras su modelo se desgastaba, un país joven y urbano, y dos culturas a la vez, la oficial de la Olimpiada Cultural y la de los jóvenes de la Onda.
Un año, cuatro aspectos
Cuando un examen pide los aspectos políticos, económicos, sociales y culturales de 1968, está pidiendo mirar el mismo año desde cuatro lugares distintos. Lo político es el movimiento estudiantil y su represión, que tiene su propio tema. Los otros tres explican en qué país ocurrió: cómo iba la economía, quiénes eran los jóvenes que marcharon y qué se leía, se escuchaba y se veía.
La utilidad de separar aspectos es que evita dos errores comunes. Uno es creer que el movimiento nació de una crisis económica, cuando 1968 fue de los años de mayor crecimiento del periodo. El otro es creer que fue solo un pleito político, cuando detrás había un cambio de generación que se veía también en la música, la literatura y las costumbres.
| Aspecto | Qué pasó | Qué muestra |
|---|---|---|
| Político | El movimiento estudiantil, el pliego de seis puntos, la Marcha del Silencio y la matanza del 2 de octubre. | Que el régimen no tenía canal para demandas que no pasaran por sus organizaciones. |
| Económico | Crecimiento de más del nueve por ciento, peso fijo en 12.50 y obras para los Juegos Olímpicos. | Que el movimiento no nació de una crisis económica, aunque el modelo ya mostraba desgaste. |
| Social | Un país de casi cincuenta millones, mayoritariamente joven y cada vez más urbano, con universidades llenas. | Que había una generación nueva, hija del crecimiento, con expectativas que el sistema no atendía. |
| Cultural | La Olimpiada Cultural y la Ruta de la Amistad por un lado; la literatura de la Onda, el rock y el cine estudiantil por el otro. | Que convivían una cultura oficial para mostrar al mundo y una cultura juvenil que se apartaba de ella. |
Lo económico: crecer mientras el modelo se desgasta
En lo económico, 1968 fue un buen año según los indicadores de siempre. La serie del Banco Mundial le da a México un crecimiento de más del nueve por ciento, el peso seguía fijo en 12.50 por dólar como desde la devaluación de 1954, y la inflación era baja. Por eso conviene descartar la idea de que el movimiento fue una reacción a una crisis: la crisis llegaría en los años setenta.
Al mismo tiempo, las condiciones que habían sostenido el modelo se estaban gastando. El campo había dejado de producir el excedente que financiaba a la ciudad, al grado de que el país empezaba a importar alimentos, y el mercado interno protegido se iba llenando. El tema «El balance del milagro» explica esos pilares; lo que importa aquí es que el desgaste ya estaba en marcha en el año de mayor exhibición del crecimiento.
Los Juegos Olímpicos también fueron un asunto económico. Se construyeron instalaciones deportivas, la Villa Olímpica y el tramo sur del Anillo Periférico, pensado para comunicar las sedes. Fue inversión pública para mostrar al mundo un país moderno, en la misma lógica de obras que siguió con el Metro al año siguiente.
Lo que iba bien
Crecimiento alto, paridad fija e inflación baja: el desarrollo estabilizador todavía funcionaba en las cifras.
Lo que se desgastaba
Un campo sin excedente que transferir y un mercado interno que se iba llenando.
La inversión visible
Instalaciones olímpicas, Villa Olímpica y el tramo sur del Periférico.
Lo social: un país joven, urbano y escolarizado
El censo de 1970 contó casi cincuenta millones de habitantes, más del doble que treinta años antes, y la mayoría eran niños y jóvenes: la mortalidad había bajado rápido y la natalidad seguía alta. Buena parte de esa población ya vivía en ciudades, sobre todo en la capital, a donde había llegado la migración del campo.
Los estudiantes de 1968 eran hijos de ese crecimiento. La Universidad, el Politécnico y las normales habían multiplicado su matrícula, y en sus aulas había sobre todo jóvenes de las clases medias urbanas que el crecimiento había ampliado. Esperaban más de lo que el país les ofrecía en participación política, y muchos ni siquiera podían votar: la ciudadanía a los 21 años para los solteros se cambió hasta la reforma de 1969.
El movimiento tampoco estaba aislado del mundo. Ese mismo año hubo protestas estudiantiles en Francia, el llamado Mayo francés, en Estados Unidos contra la guerra de Vietnam, y en Checoslovaquia la Primavera de Praga terminó con la invasión de tropas del Pacto de Varsovia. Los estudiantes mexicanos conocían esas noticias, pero su pliego de seis puntos se refería a problemas mexicanos: presos políticos, jefes policiacos y el delito de disolución social.
1969 · 22 de diciembre
Se publica la reforma al artículo 34: la ciudadanía se alcanza a los 18 años, sin importar el estado civil
Lo cultural: dos culturas en el mismo año
La cultura oficial del año fue la Olimpiada Cultural. El comité organizador de los Juegos, presidido por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, armó un programa de veinte eventos a lo largo del año, con danza, música, poesía, pintura y ciencia. Parte de ese programa fue la Ruta de la Amistad, ideada en 1967 por el escultor Mathias Goeritz: diecinueve esculturas monumentales de artistas de los cinco continentes a lo largo de diecisiete kilómetros del Periférico, entre San Jerónimo y Cuemanco.
Al mismo tiempo circulaba una cultura juvenil que no pasaba por las instituciones. En la literatura se le llamó la Onda: novelas escritas por jóvenes, con personajes adolescentes, jerga de la ciudad y referencias al rock. Suelen ponerse como punto de partida «Gazapo», de Gustavo Sainz, de 1965, y «De perfil», de José Agustín, del año siguiente; en 1968 apareció «Pasto verde», de Parménides García Saldaña. El nombre de literatura de la Onda lo fijó la escritora Margo Glantz en 1971.
El propio movimiento produjo su registro. Estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM filmaron marchas, mítines y la ocupación de Ciudad Universitaria, y con ese material Leobardo López Aretche armó el documental «El grito», que durante años no pudo exhibirse públicamente. Y el rock mexicano, que crecía en esos años, tuvo su momento más grande en el festival de Avándaro de septiembre de 1971; según investigadores citados por UNAM Global, después de ese festival el gobierno restringió los conciertos de rock para evitar que se volvieran espacios de protesta.
| Aspecto | La cultura oficial | La cultura juvenil |
|---|---|---|
| Ejemplos | La Olimpiada Cultural y la Ruta de la Amistad. | La literatura de la Onda, el rock y el cine estudiantil. |
| Quién la organiza | El comité organizador de los Juegos, con dinero público. | Escritores, músicos y estudiantes, fuera de las instituciones. |
| Para quién | Para los visitantes y la prensa del mundo. | Para los propios jóvenes, con su lenguaje y su música. |
| Cómo la trató el gobierno | La promovió como parte de la imagen del país. | La vio con desconfianza, y parte de ella se censuró. |
Basado en: Revista BiCentenario del Instituto Mora (Olimpiada Cultural y Ruta de la Amistad); Enciclopedia de la Literatura en México de la Fundación para las Letras Mexicanas (literatura de la Onda); Gaceta UNAM (El grito); UNAM Global (Avándaro); serie de crecimiento del PIB del Banco Mundial; INEGI, IX Censo General de Población de 1970, y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.