✊ El movimiento del 68
Qué pedían de verdad los estudiantes, por qué un sistema que negociaba con todo el mundo no pudo negociar con ellos, y qué se sabe con certeza del 2 de octubre.
Cómo empezó y qué pedía
El conflicto arrancó en julio de 1968 con un pleito entre estudiantes de dos escuelas que la policía disolvió con una violencia desproporcionada, incluido el uso de un disparo de bazuca contra la puerta de una preparatoria de la Universidad. Lo que empezó como una protesta contra la actuación policial creció en semanas hasta convertirse en un movimiento con consejo propio, el Consejo Nacional de Huelga, que agrupaba a delegados de la Universidad, el Politécnico, escuelas normales y otras instituciones.
El movimiento formuló un pliego petitorio de seis puntos y lo sostuvo sin cambiarlo hasta el final. Conviene leerlos porque desarman de un golpe las dos versiones caricaturescas del episodio: ninguno de los seis pide socialismo, ni la caída del gobierno, ni beneficios económicos para los estudiantes. Los seis piden libertades civiles, límites a la actuación policial y responsabilidad de los funcionarios.
La demanda de derogar los artículos del delito de disolución social merece explicación, porque es la que más se pregunta y la que menos se entiende. Ese delito, con una redacción muy amplia, permitía encarcelar a quien difundiera ideas que se considerara que alteraban el orden, y se había usado contra dirigentes sindicales, entre ellos los del movimiento ferrocarrilero de 1959, que seguían presos en 1968. Pedir su derogación era pedir que dejara de existir una figura penal que castigaba la expresión.
1968 · septiembre
El movimiento estudiantil marcha en silencio del Museo de Antropología al Zócalo
«1. Libertad a los presos políticos. 2. Destitución de los generales Luis Cueto Ramírez y Raúl Mendiolea. 3. Extinción del cuerpo de granaderos. 4. Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal, que tipifican el delito de disolución social. 5. Indemnización a los familiares de los muertos y heridos desde el inicio del conflicto. 6. Deslinde de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos de sangre.»
Qué hay que ver aquí: Cuenta cuántos de los seis puntos piden dinero para los estudiantes, o un cambio de gobierno, o una transformación económica del país: ninguno. Los seis son de libertades civiles y de rendición de cuentas, y cuatro de ellos se refieren directamente a la actuación de la policía. Esto es lo que hace que la respuesta del gobierno resulte tan difícil de explicar por la vía de la amenaza revolucionaria, y lo que llevó a muchos analistas a leer el conflicto como un problema de un sistema sin canales, más que como un choque de proyectos.
Por qué el sistema no pudo procesarlo
El régimen sabía negociar. Llevaba décadas resolviendo demandas por la vía del sector correspondiente: el obrero por su sindicato, el campesino por su central, el colono por su organización. Ese mecanismo funcionaba porque siempre había un dirigente con quien hablar, algo material que conceder y una estructura que garantizaba el cumplimiento del trato. Con los estudiantes fallaban las tres cosas.
No había un dirigente con quien pactar, porque el Consejo Nacional de Huelga decidía en asamblea y sus delegados eran revocables. No había nada material que ofrecer, porque el pliego no pedía nada material. Y no había estructura que garantizara el trato, porque el movimiento no pertenecía a ninguna central. El gobierno ofreció diálogo privado, que era su forma habitual de operar, y el movimiento exigió diálogo público, que era exactamente lo que el sistema no sabía hacer.
A eso se sumó el calendario. Los Juegos Olímpicos se inauguraban el 12 de octubre en la Ciudad de México y eran la vitrina con la que el país iba a mostrarle al mundo lo que había construido en treinta años. Ese plazo convirtió un conflicto político en una urgencia, y para el gobierno la existencia misma del movimiento durante los Juegos se volvió el problema, más allá de lo que pidiera.
1968 · 2 de octubre
El ejército y un grupo armado disparan contra un mitin en la Plaza de las Tres Culturas
1968 · 12 de octubre
Se inauguran en la Ciudad de México los Juegos Olímpicos
De julio a octubre de 1968
El detonante
Una riña estudiantil disuelta con violencia desproporcionada.
- La policía interviene en un pleito entre escuelas y golpea a estudiantes de ambas.
- El ejército derriba con un disparo la puerta de una preparatoria universitaria.
- El rector encabeza una manifestación de protesta por la violación de la autonomía.
Ojo: El conflicto no empieza por una demanda política: empieza por la respuesta policial a un pleito escolar, y se politiza por esa respuesta.
La organización
Nace el Consejo Nacional de Huelga y se formula el pliego de seis puntos.
- Delegados de la Universidad, el Politécnico y las normales forman un consejo único.
- Se acuerdan seis demandas y se sostienen sin modificarlas hasta el final.
- Se organizan brigadas que llevan el movimiento a mercados, camiones y barrios.
El punto más alto
La marcha del silencio muestra la magnitud sin dar pretexto.
- En septiembre cientos de miles marchan sin gritar consignas, del Museo de Antropología al Zócalo.
- El silencio es una decisión táctica: quita el argumento del desorden.
- Días después el ejército ocupa Ciudad Universitaria y el Casco de Santo Tomás.
El 2 de octubre
Un mitin en Tlatelolco termina con disparos y con centenares de detenidos.
- El ejército rodea la Plaza de las Tres Culturas durante un mitin.
- Un grupo armado vestido de civil, con un guante blanco como distintivo, dispara desde los edificios.
- Mueren decenas de personas, hay centenares de heridos y de detenidos.
Qué se sabe y qué sigue en disputa
Hay cosas establecidas documentalmente y conviene afirmarlas sin rodeos. Está documentado que el ejército rodeó la plaza; que existió un grupo armado de civil, el llamado Batallón Olimpia, integrado por elementos del propio aparato de seguridad y con un guante blanco como distintivo; que ese grupo disparó desde los edificios; que hubo centenares de detenidos y que muchos fueron torturados. Esto no proviene de una versión de parte: sale de archivos oficiales abiertos décadas después y de las investigaciones que se hicieron sobre ellos.
Lo que sigue en disputa es sobre todo la cifra de muertos. Las versiones oficiales de la época hablaron de algunas decenas; investigaciones periodísticas y testimonios han sostenido cifras mucho mayores, y hasta hoy no existe un conteo aceptado por todas las partes. La razón es que no se levantaron registros completos, varios cuerpos no fueron entregados a sus familias y los archivos disponibles están incompletos. Decir «no se sabe con certeza cuántos murieron» es más honesto que citar una cifra redonda como si estuviera comprobada.
También se discute la cadena de decisión: quién ordenó qué y con qué grado de anticipación. Hay documentación que muestra la participación de las más altas autoridades en la operación, y hay debate sobre el detalle de las órdenes concretas de ese día. Un tema honesto distingue estas tres capas —lo documentado, lo discutido y lo desconocido— en vez de mezclarlas en un solo relato, porque mezclarlas es lo que permite después descartar el conjunto señalando la parte más débil.
| Aspecto | Qué se afirma | Con qué se sostiene |
|---|---|---|
| El ejército rodeó la plaza | Documentado. | Archivos oficiales, partes militares y fotografía de la época. |
| Un grupo armado de civil disparó | Documentado. | Archivos del propio aparato de seguridad y testimonios coincidentes. |
| Cuántas personas murieron | En disputa. | No hubo registro completo; las estimaciones varían y ninguna es aceptada por todos. |
| Qué se ordenó exactamente ese día | Parcialmente conocido. | Hay documentación de la operación y debate sobre las órdenes concretas. |
Dato: El delito de disolución social, cuya derogación pedía el cuarto punto del pliego, fue derogado en 1970. Es de las pocas demandas del movimiento que acabó cumpliéndose, aunque para entonces el movimiento ya no existía.
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.