⚖️ El balance del cardenismo
Seis años que cambiaron la propiedad de la tierra, la del petróleo y la base del poder político, y que dejaron armada la estructura que otros usarían para otra cosa.
Qué cambió de verdad
Tres cambios son estructurales y ninguno se revirtió. El primero: terminó la hacienda como forma dominante de propiedad rural, después de un reparto de cerca de dieciocho millones de hectáreas que afectó las tierras más productivas del país. El segundo: la industria petrolera pasó a manos del Estado y ahí siguió, lo que además le dio a México una empresa pública que sería durante décadas su principal fuente de ingresos. El tercero: la base del poder político dejó de estar solo en generales y grupos regionales y pasó a incluir organizaciones de masas.
Hay un cuarto cambio que es de otro orden y suele pasar inadvertido: la presidencia. Después de este sexenio, quien ocupa el cargo manda de verdad, sin árbitro por encima, y manda exactamente seis años. Esa combinación no la inventó la Constitución; la produjo el rompimiento de 1935, y define al sistema político mexicano hasta el final del siglo.
Conviene añadir algo que se olvida al hacer balance de un periodo tan discutido. El sexenio también acogió a los refugiados de la guerra civil española, y esa decisión tuvo efectos que duraron generaciones en la universidad, la edición, la ciencia y las artes mexicanas. No es un adorno del balance: es de las consecuencias más largas y menos discutidas de todo el periodo.
1936 · octubre
Se reparten las haciendas algodoneras de La Laguna en ejidos colectivos
1938 · 18 de marzo
Cárdenas decreta la expropiación de las compañías petroleras extranjeras
1939 · junio
Llegan a Veracruz los primeros barcos con refugiados de la guerra civil española
Dato: El sexenio terminó en la fecha prevista y entregó el cargo sin conflicto. Es la segunda sucesión pacífica seguida en la historia del México independiente, y viene después de un siglo en el que casi ninguna lo había sido.
Qué quedó pendiente y qué se creó al resolver
Lo pendiente es conocido. El reparto no alcanzó para todos y la población rural siguió creciendo; el crédito llegó tarde e incompleto y muchos ejidos no despegaron; la industrialización que el país necesitaba apenas empezaba; y el conflicto educativo dejó comunidades divididas y maestros agredidos sin que el programa alcanzara a consolidarse.
Lo que se creó al resolver es lo más difícil de enseñar, porque exige mirar el periodo desde lo que vino después. Las centrales únicas por sector, el partido con cuotas y una presidencia sin contrapesos fueron los instrumentos que hicieron posible expropiar y repartir contra la resistencia de los poderosos. Los mismos instrumentos, en manos de los gobiernos siguientes, sirvieron para contener huelgas, desactivar movimientos y sostener durante décadas un sistema donde las elecciones no decidían. La estructura no cambió de forma: cambió el uso.
Ahí está la discusión historiográfica más viva del periodo, y hay que presentarla como discusión. Para quienes ven en el cardenismo el momento en que la Revolución cumplió sus promesas, el uso posterior de esas herramientas es responsabilidad de quienes las usaron después. Para quienes analizan la formación del sistema político, un diseño que concentra tanto poder en tan pocas manos era previsible que terminara así, con independencia de las intenciones de quien lo armó. Las dos posiciones se apoyan en los mismos hechos.
1938 · marzo
El PNR se transforma en Partido de la Revolución Mexicana, organizado por sectores
1938 · agosto
Nace la Confederación Nacional Campesina y agrupa a los ejidatarios
| Aspecto | Para qué sirvieron en los años treinta | Para qué sirvieron después |
|---|---|---|
| Central obrera única | Respaldar la expropiación y arrancar contratos colectivos. | Declarar inexistentes las huelgas que el gobierno no quería. |
| Central campesina única | Sostener el reparto frente a los propietarios afectados. | Encauzar la demanda de tierra y contener a quien se organizara por fuera. |
| Partido de sectores | Sustituir el poder de los caudillos por el de organizaciones con afiliados. | Repartir candidaturas sin que la elección decidiera nada. |
| Presidencia sin contrapesos | Tomar decisiones que ningún gobierno anterior había podido tomar. | Decidir la sucesión y el rumbo del país sin rendir cuentas a nadie. |
Cómo se contesta esto en un examen
La pregunta suele venir en forma de juicio: si el cardenismo fue el momento cumbre de la Revolución o el origen del sistema que la vació de contenido. Las dos respuestas fáciles se califican mal por la misma razón de siempre: cada una es cierta en su mitad y ninguna explica cómo se relacionan las dos mitades.
La respuesta que se sostiene hace lo mismo que en los otros balances de la materia, con un ingrediente más. Distingue planos —tierra, petróleo, organización política, educación— porque avanzaron de manera distinta. Fecha dentro del sexenio, porque 1935 y 1939 no son el mismo gobierno: el reparto grande y la expropiación quedan en medio y el último año ya es de repliegue. Y relaciona logro y herramienta: muestra que las decisiones que se aplauden fueron posibles gracias al mismo diseño que después se critica.
El ingrediente adicional es de método y vale para toda la materia, aunque aquí pese más. Este es el periodo que más se usa como argumento en discusiones políticas de hoy, y por eso es donde más fácil se cuela el juicio disfrazado de dato. La forma de evitarlo es la de siempre: los hechos con su fecha y su fuente, y cada interpretación atribuida a quien la sostiene. Un examen bien contestado se reconoce en eso antes que en la cantidad de datos.
1940 · julio
La elección enfrenta a Ávila Camacho con Almazán y cierra el sexenio cardenista
Distinguir planos
Tierra, petróleo, organización política y educación avanzaron de manera distinta. Mezclarlos produce las respuestas que no explican nada.
Fechar dentro del sexenio
1935 y 1939 no son el mismo gobierno: el último año ya es de repliegue y de preparación de la sucesión.
Relacionar logro y herramienta
Lo que se aplaude fue posible gracias al mismo diseño que después se critica. Esa relación es la respuesta.
Atribuir siempre
Es el periodo más usado como argumento político actual, y donde más fácil se cuela el juicio disfrazado de dato.
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.