🚪 Quiénes quedaron fuera
El campo rezagado, el trabajo sin contrato, las mujeres sin voto hasta 1953 y los movimientos que intentaron organizarse por fuera y fueron detenidos.
El campo que pagó la fiesta
El sector agrícola aportó durante estas décadas alimentos baratos, divisas y trabajadores, y recibió a cambio bastante menos inversión de la que generaba. Además, la inversión que sí llegó se concentró en la agricultura comercial de riego del noroeste, con crédito, maquinaria y semillas mejoradas, mientras el ejido de temporal del centro y del sur quedó con muy poco. El resultado es que hubo dos campos en el mismo país, y solo uno de ellos participó de la modernización.
A eso se sumó un límite aritmético que ya venía del periodo anterior: la población rural seguía creciendo y no había tierra suficiente para repartir. Un ejidatario con parcela de temporal y cinco hijos no tenía cómo heredar cinco parcelas, así que los hijos se iban a la ciudad, al norte o a Estados Unidos por la vía del Programa Bracero. La migración masiva de estas décadas no fue una decisión de estilo de vida: fue lo que quedaba.
Conviene notar que el reparto agrario no se detuvo del todo. Siguió habiendo entregas, en particular en los años sesenta, pero fueron de superficie menor y muchas veces de tierras de mala calidad. Entre eso y el desmantelamiento del ejido colectivo, la política agraria del periodo terminó pareciéndose bastante más a la de los sonorenses de los años veinte que a la de los años treinta.
1942 · agosto
Empieza el Programa Bracero: trabajadores mexicanos contratados en Estados Unidos
Dato: Las semillas mejoradas y las técnicas de la llamada revolución verde se ensayaron en México en estas décadas y aumentaron mucho el rendimiento del trigo y el maíz. Pero exigían riego, fertilizante y crédito, así que llegaron sobre todo a donde ya había las tres cosas y aumentaron la distancia entre los dos campos.
Las mujeres y el voto
Hasta 1953 las mujeres mexicanas no podían votar en elecciones federales. Es un dato que sorprende a los alumnos porque el país llevaba entonces más de cuarenta años hablando de revolución y de derechos sociales, y porque en la Constitución de 1917 el asunto se discutió y se dejó pasar. Varios países latinoamericanos habían reconocido ese derecho antes, y en México hubo un intento de reforma en los años treinta que quedó sin concluir su trámite.
El reconocimiento llegó con la reforma al artículo 34 publicada en octubre de 1953, y la primera elección federal con voto femenino fue la de 1958. Conviene medir bien lo que eso significó y lo que no. Significó ciudadanía plena en el papel y la posibilidad de ser electa; no significó igualdad en el acceso a los cargos, que siguió siendo muy desigual durante décadas, ni cambió de inmediato la posición legal de las mujeres en el matrimonio, el trabajo o la propiedad.
Vale la pena leer el texto de la reforma, porque tiene un detalle que dice mucho de su época: fijaba la mayoría de edad ciudadana en dieciocho años para las personas casadas y en veintiuno para las solteras. Es decir, el matrimonio adelantaba la ciudadanía. Ese criterio, hoy extraño, muestra que el derecho se concebía ligado a la condición de jefe o jefa de familia y no a la persona por sí misma.
1953 · 17 de octubre
Se reforma el artículo 34 y las mujeres obtienen el voto en elecciones federales
«Son ciudadanos de la República los varones y las mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos: I. Haber cumplido 18 años, siendo casados, o 21 si no lo son, y II. Tener un modo honesto de vivir.»
Qué hay que ver aquí: Fíjate en dos cosas. La primera es la que se pregunta en examen: las palabras «y las mujeres» son toda la reforma, y hasta ese día el artículo decía solo «los varones». La segunda casi nunca se comenta: el matrimonio adelantaba la ciudadanía tres años, lo que muestra que el derecho se pensaba ligado a la condición de jefe de familia y no a la persona. Y el requisito de «un modo honesto de vivir», que hoy suena vago, era una cláusula abierta que en otros momentos había servido para excluir a quien la autoridad decidiera.
Los que intentaron organizarse por fuera
El arreglo corporativo tenía una consecuencia directa: un trabajador inconforme con su dirigencia sindical no tenía a dónde ir, porque la central reconocida era una sola y sin ella no había registro ni interlocución. Cuando esa inconformidad creció, apareció una serie de movimientos que la historiografía agrupa bajo el nombre de insurgencia sindical, y su destino fue parecido en casi todos los casos.
El más grande fue el ferrocarrilero. Entre 1958 y 1959 los trabajadores del riel exigieron aumento salarial y eligieron una dirigencia propia encabezada por Demetrio Vallejo, al margen de la que el arreglo reconocía. Hubo paros que detuvieron el transporte del país, y en marzo de 1959 el gobierno rompió la huelga con el ejército, despidió a miles de trabajadores y encarceló a los dirigentes, que pasaron más de una década presos. El movimiento médico de 1964 y 1965 siguió un camino semejante: residentes e internos de hospitales públicos exigieron contratación y condiciones, se les ofreció una parte, el conflicto se prolongó y terminó con despidos masivos.
En el otro extremo del espectro apareció la vía armada. En septiembre de 1965 un grupo de maestros y campesinos asaltó el cuartel de Madera, en Chihuahua, tras años de conflictos agrarios sin resolver en la región; fueron derrotados y varios murieron en el intento. Es un episodio pequeño en escala y grande en consecuencias, porque es el primero de una serie que continuará en la década siguiente. La lectura que hacen los estudiosos del periodo es que cuando se cierran todas las vías institucionales, algunos concluyen que solo queda la otra.
1958
Los ferrocarrileros van a huelga y eligen una dirigencia sindical propia
1959 · marzo
El gobierno rompe la huelga ferrocarrilera y encarcela a sus dirigentes
1965 · agosto
Los médicos residentes en huelga son despedidos y el movimiento termina
1965 · septiembre
Un grupo armado asalta el cuartel de Madera, en Chihuahua, y es derrotado
| Aspecto | Quien estaba dentro | Quien quedaba fuera |
|---|---|---|
| Seguridad social | Médico, pensión y a veces vivienda, por el contrato formal. | Nada de eso: campesinos, trabajo por cuenta propia, empleo sin contrato. |
| Voz | Un dirigente que negocia y consigue una parte de lo pedido. | Sin registro ni interlocución: la demanda no tiene por dónde entrar. |
| Conflicto | Huelga posible dentro del acuerdo, con respaldo de la autoridad. | Huelga declarada inexistente y despido de quien la encabeza. |
| Inversión pública | Riego, crédito y caminos para la agricultura comercial. | Muy poco para el ejido de temporal del centro y el sur. |
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.