⚖️ Las consecuencias de la conquista
El balance del periodo: el colapso de la población, el nuevo orden que se monta encima y lo que sobrevivió del mundo anterior.
La consecuencia que ordena a todas las demás
Si hubiera que quedarse con una sola, sería esta: entre la caída de Tenochtitlan y el final de ese siglo, la población indígena de Mesoamérica se redujo a una fracción de lo que era. No hay discusión sobre que ocurrió; la hay sobre las cifras, y conviene decirlo con esa precisión.
Las causas se conocen y actúan juntas. Las epidemias sucesivas de enfermedades traídas del otro lado del Atlántico —viruela desde 1520, y después otras oleadas— cayeron sobre una población sin exposición previa. A eso se suman las muertes de la guerra, el trabajo forzado en minas y obras, el desplazamiento de comunidades enteras y el hambre que sigue a la desorganización del trabajo agrícola.
Por qué importa ponerla primero: casi todo lo demás depende de ella. La falta de trabajadores explica la traída forzada de personas esclavizadas desde África, el reacomodo de los pueblos en asentamientos nuevos y buena parte de la forma que tomó la propiedad de la tierra. Un alumno que se acuerde solo de esta consecuencia puede reconstruir las otras; al revés, no.
1520
La viruela llega a la cuenca de México y mata a Cuitláhuac y a buena parte de la población
1521 · 13 de agosto
Cuauhtémoc es capturado y Tenochtitlan cae tras ochenta días de sitio
| Aspecto | Qué se afirma | Con qué se sostiene |
|---|---|---|
| Hubo un derrumbe demográfico enorme en el siglo XVI | Documentado. | Lo registran las cuentas de tributo, los relatos de la época y las visitas de los funcionarios, que ven pueblos con una parte de la gente que tenían. |
| Cuánta gente vivía aquí antes de 1519 | No puede establecerse. | No hay censo previo. Las estimaciones publicadas van de unos pocos millones a más de veinte, según el método, y ninguna se puede comprobar. |
| Cuánto pesó cada causa | En disputa. | Quienes ponen el acento en las epidemias y quienes lo ponen en el trabajo forzado y la guerra discuten con los mismos documentos y llegan a repartos distintos. |
| Si las epidemias se propagaron a propósito | No se sostiene. | En el siglo XVI nadie sabía cómo se contagiaba una enfermedad. El efecto fue devastador; la intención no se puede atribuir. |
Lo que se acabó, lo que empezó y lo que siguió
La manera más útil de ordenar el resto es en tres columnas, porque el examen suele preguntar por una de las tres y el alumno contesta con las otras dos revueltas.
Se acabó, en lo político, el mundo de los señoríos independientes y de la Triple Alianza: el poder pasa a un rey que está a un océano de distancia y a sus representantes. Se acabó también el sistema de tributo entre pueblos, aunque el tributo como obligación no desaparece: cambia de destinatario.
Empezó una sociedad organizada por el origen de las personas, con la población dividida en repúblicas separadas —la de españoles y la de indios—, con la encomienda ya como institución y con una economía que va a girar alrededor de la minería de plata. Empezó también el intercambio de plantas y animales entre los dos lados del Atlántico, que cambió lo que se come en el mundo entero: de aquí salieron el maíz, el frijol, el jitomate, el cacao, el chile y la vainilla; de allá llegaron el trigo, la caña de azúcar, los cítricos, el ganado, los caballos y las gallinas.
Y siguió más de lo que suele contarse. Los pueblos indígenas conservaron sus lenguas —el náhuatl siguió siendo lengua de uso administrativo y literario durante generaciones—, sus formas de trabajo comunal, sus mercados, buena parte de sus autoridades locales y sus técnicas agrícolas. Lo que ocurrió no fue una sustitución.
Se acabó
Los señoríos independientes, la Triple Alianza y el tributo que se pagaban entre pueblos mesoamericanos.
Empezó
El gobierno en nombre de un rey lejano, la encomienda como institución, la separación legal entre españoles e indios y la economía de la plata.
Siguió
Las lenguas, los mercados, el trabajo comunal, las autoridades de los pueblos y el maíz como base de la comida.
Se mezcló
La religión, la lengua —miles de palabras del náhuatl entraron al español que se habla aquí—, la comida y la manera de construir.
Dato: Más de la mitad de los alimentos que hoy se cultivan en el mundo por su valor —maíz, papa, jitomate, cacao, chile, calabaza, vainilla— salieron de América después de este contacto. La comida italiana sin jitomate y la suiza sin chocolate son de hace quinientos años.
El mestizaje, dicho con precisión
Es la consecuencia que todo el mundo nombra y la que peor se explica. Conviene separar dos cosas que se confunden: el mestizaje biológico, que es la mezcla de población, y el mestizaje cultural, que es la mezcla de formas de vivir. No van al mismo ritmo ni tienen la misma historia.
El primero empieza de inmediato y en buena medida por la fuerza: las primeras generaciones de hijos de español e indígena nacen en un contexto de conquista, y decir «mezcla» sin decir eso deja fuera lo esencial. El segundo es más lento y va en las dos direcciones: el español que se habla en México lleva náhuatl adentro, la cocina mexicana usa trigo y cerdo, y las fiestas de los pueblos juntan un santo cristiano con prácticas anteriores.
Lo que sí conviene evitar es la versión de que aquí nació una nación mestiza feliz y sin costuras. Durante los tres siglos siguientes el origen decidió el lugar de cada quien en la sociedad y estuvo escrito en las leyes, y ese es el tema con el que abre la unidad del Virreinato. El mestizaje es un hecho comprobable; leerlo como una fusión armoniosa es una interpretación, y bastante posterior.
Las Leyes Nuevas de 1542 marcan el final de esta etapa: prohibieron esclavizar indígenas y declararon a los pueblos vasallos de la Corona, aunque su parte sobre las encomiendas se revocó pronto por la presión de los encomenderos. El texto de esa ordenanza se lee completo en el tema de la resistencia; aquí basta con lo que significa para el balance, que es el paso de la conquista armada a otra forma de dominio.
1542 · 20 de noviembre
Las Leyes Nuevas prohíben esclavizar indígenas y ordenan que las encomiendas no se hereden
Cómo se contesta esta pregunta en un examen
La pregunta «¿cuáles fueron las consecuencias de la conquista?» se contesta mal cuando se responde con una lista suelta. Se contesta bien cuando se ordena, y para ordenarla basta con cuatro pasos que además sirven para cualquier periodo de esta materia.
Primero, la consecuencia que manda sobre las otras: el derrumbe de la población. Segundo, el cambio político: el poder pasa a una monarquía lejana y a sus instituciones. Tercero, el cambio económico y social: la encomienda, la plata, la sociedad ordenada por el origen y la traída forzada de personas esclavizadas desde África. Cuarto, lo cultural, que es lo único que no se puede contar como sustitución sino como mezcla: religión, lengua, comida.
Y una advertencia que vale la calificación: distingue siempre lo que está documentado de lo que está en disputa. Decir «murieron veinte millones» como si fuera un dato firme es tan impreciso como decir «no se sabe nada». Lo correcto es lo del medio: hubo un derrumbe enorme, documentado por varias vías, y las cifras son estimaciones que varían entre los especialistas.
Paso 1
El derrumbe de la población, que explica casi todo lo demás.
Paso 2
El cambio político: de los señoríos al gobierno en nombre de un rey lejano.
Paso 3
El cambio económico y social: encomienda, minería de plata, orden por origen y esclavitud africana.
Paso 4
Lo cultural, que se cuenta como mezcla y nunca como sustitución.
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México I de la DGB/SEP.