Volver a La Independencia

🔔 Hidalgo y el levantamiento

Cómo un movimiento que reunió a decenas de miles se deshizo en menos de un año.

La conspiración de Querétaro

Después de que el golpe de los peninsulares cerrara la vía legal, los criollos que seguían discutiendo cómo gobernarse lo hicieron en reuniones privadas. Una de las más activas fue la de Querétaro, en casa del corregidor Miguel Domínguez y su esposa Josefa Ortiz. Ahí se juntaban militares criollos como Ignacio Allende y Juan Aldama, y un cura de pueblo llamado Miguel Hidalgo y Costilla.

El plan era levantarse en diciembre, aprovechando una feria para reunir gente sin llamar la atención. No era un plan de independencia en el sentido que hoy le damos: se hablaba de formar una junta que gobernara en nombre de Fernando VII, que es lo que los criollos venían pidiendo desde el principio.

La conspiración fue denunciada en septiembre. Josefa Ortiz alcanzó a avisar a los conjurados, y ante la alternativa de huir o adelantar el levantamiento, Hidalgo eligió lo segundo. La madrugada del 16 de septiembre de 1810 convocó a la gente en el pueblo de Dolores. Ese adelanto forzado explica mucho de lo que vino: se salió a la guerra sin el plan que se había preparado.

En orden
  1. 1810 · 16 de septiembre

    Hidalgo llama a levantarse en armas en el pueblo de Dolores

Una multitud, no un ejército

Lo que siguió sorprendió a todos, empezando por sus propios jefes. En semanas, la columna pasó de unos cuantos cientos a decenas de miles de personas: campesinos, peones de hacienda, trabajadores de minas. La razón es la que explica el tema anterior: quienes se sumaron no venían por la junta de gobierno, venían por el tributo, por la tierra y contra quienes los mandaban.

Esa misma fuerza fue el problema. Era una multitud armada con lo que tenía a la mano, sin instrucción militar, sin cadena de mando y sin manera de abastecerse. Allende, militar de carrera, quería organizarla en cuerpos disciplinados; Hidalgo, que veía en el número su ventaja, prefería avanzar. Los dos tenían razón en parte, y el desacuerdo nunca se resolvió.

La toma de Guanajuato mostró las dos caras. Los peninsulares se refugiaron con sus caudales en la Alhóndiga de Granaditas, un almacén de granos, y el asalto terminó en matanza y saqueo. Militarmente fue un triunfo; políticamente fue costoso: muchos criollos que simpatizaban con la causa vieron ahí lo que podía pasarles a ellos, y se pasaron al bando realista.

En orden
  1. 1810 · 6 de diciembre

    Hidalgo decreta en Guadalajara la abolición de la esclavitud

  2. 1811 · 30 de julio

    Hidalgo es fusilado en Chihuahua y Morelos toma el mando de la insurgencia

De Dolores a Calderón, paso a paso

  1. El llamado en Dolores

    Descubierta la conspiración, Hidalgo adelanta el levantamiento.

    • Josefa Ortiz avisa a los conjurados de que la conspiración fue denunciada.
    • La madrugada del 16 de septiembre, Hidalgo convoca a la gente del pueblo.
    • Toma como estandarte una imagen de la Virgen de Guadalupe, que da al movimiento una identidad reconocible.

    Ojo: El plan original era levantarse en diciembre y con otro esquema. Lo que ocurrió fue una salida de emergencia, no la ejecución de lo planeado.

  2. El crecimiento y Guanajuato

    La columna se multiplica y toma la ciudad minera más rica del centro.

    • En semanas se suman decenas de miles de campesinos y trabajadores de minas.
    • Los peninsulares se atrincheran con sus caudales en la Alhóndiga de Granaditas.
    • El asalto termina en matanza y saqueo de la ciudad.
    • Hidalgo decreta en Guadalajara la abolición de la esclavitud y la supresión del tributo.

    Ojo: Aquí se juega la fractura del movimiento: el triunfo militar aleja al criollo que también hacía falta.

  3. El Monte de las Cruces y la decisión de no entrar

    La insurgencia vence a las puertas de la capital y no la toma.

    • La columna derrota a las fuerzas realistas en el Monte de las Cruces.
    • Con el camino abierto hacia la Ciudad de México, Hidalgo ordena retirarse.
    • La retirada permite al virrey reorganizar sus fuerzas y tomar la iniciativa.

    Ojo: Es la decisión más discutida de toda la etapa, y nadie sabe con certeza por qué la tomó. Un examen no te va a pedir la razón: te va a pedir la consecuencia.

  4. Puente de Calderón y el final

    Una derrota deshace la fuerza insurgente y sus jefes son capturados.

    • El ejército realista de Félix María Calleja derrota a la insurgencia en Puente de Calderón.
    • La multitud se dispersa y ya no vuelve a reunirse en ese tamaño.
    • Los jefes son traicionados camino al norte y aprehendidos en Acatita de Baján.
    • Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez son fusilados en 1811.

Lo que sí dejó

Contado solo por su desenlace, este año parece un fracaso completo, y por eso conviene decir qué quedó. Quedaron dos decretos que ninguna autoridad anterior había dictado: la abolición de la esclavitud y la supresión del tributo indígena. Que no pudieran aplicarse entonces no les quita el peso: fijaron lo que el movimiento decía querer.

Quedó también la demostración de que la población rural respondía a un llamado, algo que hasta ese momento nadie había probado. Y quedó una lección que la etapa siguiente sí aprovechó: el número, por sí solo, no gana una guerra. Morelos organizó fuerzas pequeñas y disciplinadas justamente por lo que vio en esta.

Conviene además guardar la distinción entre las dos causas que convivieron aquí, porque se pregunta seguido. La de los jefes criollos era de gobierno: quién debía mandar. La de la gente que llenó la columna era social: tributo, tierra, condiciones de trabajo. Mientras el enemigo fue el mismo, cupieron juntas; en cuanto hubo que decidir qué hacer con las ciudades tomadas, dejaron de caber.

Dos maneras de entender el mismo levantamiento
AspectoLo que buscaban los jefes criollosLo que buscaba la gente que se sumó
Qué pedíanUna junta que gobernara en nombre del rey preso.El fin del tributo, tierra y otro trato en haciendas y minas.
Contra quiénContra los peninsulares que monopolizaban los cargos.Contra quienes cobraban, mandaban y eran dueños, fueran quienes fueran.
Qué tan lejos llegabaCambiar quién ocupa el gobierno.Cambiar cómo está organizada la sociedad.
Dónde se rompeEn Guanajuato: el saqueo espanta al criollo que hacía falta.En la disciplina: se les pide orden a quienes vinieron contra ese orden.

Dato: Hidalgo tenía cincuenta y siete años y era un cura conocido por cultivar viñas y morales, prohibidos por la Corona para proteger el comercio con España. Su desobediencia empezó por ahí.

Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México I de la DGB/SEP.