Volver a Reconstruir el país

⚖️ El balance de la reconstrucción

Qué tenía México en 1934 que no tenía en 1920, qué seguía pendiente, y por qué el arreglo que trajo la paz también apagó la competencia política.

Lo que sí se construyó

El inventario es concreto y conviene tenerlo en orden. Hay un banco central con la facultad exclusiva de emitir moneda, y con él una moneda en la que se puede confiar. Hay una secretaría federal de educación con presupuesto propio, una red de escuelas rurales donde antes no había nada y una generación de maestros formados en el lugar. Hay comisiones permanentes de caminos y de riego que empiezan a construir la infraestructura de la que dependerá la agricultura del norte. Hay una ley que por fin reglamenta el artículo 123 y le da al trabajador algo que exigir.

Y hay, sobre todo, un cambio en la manera de resolver quién gobierna. En 1920 la respuesta era levantarse; en 1934 la respuesta es negociar dentro de un partido. La distancia entre esas dos frases es el logro central del periodo, y todo lo demás depende de él: sin sucesión pacífica no hay presupuesto que dure, ni escuela que se sostenga, ni obra que se termine.

Conviene además reconocer que este resultado no estaba garantizado. En 1928, con el presidente electo asesinado, lo que casi todos esperaban era otra guerra. Que no la hubiera no fue inercia ni suerte: fue una decisión deliberada de un grupo que prefirió repartirse el poder antes que disputárselo, y que construyó a propósito el lugar donde repartirlo.

En orden
  1. 1921 · octubre

    Se crea la Secretaría de Educación Pública y Vasconcelos la encabeza

  2. 1925 · septiembre

    Se funda el Banco de México con la facultad exclusiva de emitir billetes

  3. 1929 · marzo

    Se funda el Partido Nacional Revolucionario para dirimir la sucesión sin balas

  4. 1931 · agosto

    Se promulga la Ley Federal del Trabajo, que reglamenta el artículo 123

Lo que quedó pendiente, y lo que se creó al resolver

La deuda más visible es el campo. Los gobiernos del periodo repartieron mucho menos de lo que la Constitución permitía, y al terminar 1934 la mayoría de los campesinos seguía sin tierra propia mientras la estructura agraria de varias regiones se parecía todavía a la de 1910. La promesa central por la que había peleado buena parte de la gente que hizo la Revolución seguía sin cumplirse.

La segunda deuda es laboral y educativa a la vez: el artículo 123 tardó catorce años en tener su ley, la escuela rural nunca tuvo presupuesto suficiente para llegar a todo el país y el maestro rural cobraba poco y tarde. El proyecto era ambicioso y los recursos de un país quebrado no daban para cumplirlo entero.

Y está lo que se creó al resolver, que es lo más difícil de ver porque en su momento parecía solo una ventaja. El partido resolvió la sucesión trasladando la competencia hacia dentro, y al hacerlo dejó sin sentido la competencia por fuera: si todo se decide en la negociación interna, una elección deja de ser el lugar donde se decide algo. Para quienes estudian la formación del sistema político mexicano, ahí empieza el arreglo que durará hasta el final del siglo; para quienes lo defendieron entonces, era el precio razonable de dejar de matarse cada seis años. Las dos afirmaciones describen lo mismo.

1920 y 1934, punto por punto
AspectoCómo estaba en 1920Cómo estaba en 1934
Sucesión presidencialSe resolvía con un levantamiento armado.Se negocia dentro de un partido, y el que pierde sobrevive.
Moneda y créditoPapel de varias facciones, sin confianza y sin crédito externo.Banco central con emisión exclusiva y relaciones financieras restablecidas.
EducaciónA cargo de municipios sin dinero, sin autoridad federal.Secretaría federal, escuelas rurales y maestros formados en el lugar.
Derechos laboralesEscritos en el artículo 123 y sin ley que los hiciera exigibles.Con ley federal desde 1931 y con centrales obreras reconocidas.
TierraConcentrada, con el reparto prometido y apenas iniciado.Repartida con cuentagotas: la mayoría campesina sigue sin tierra propia.
Competencia políticaExistía, y se dirimía con las armas.Se traslada al interior de una sola organización.

Dato: Entre 1920 y 1934 ninguna sucesión presidencial se resolvió sin un levantamiento o un asesinato. La de 1934 fue la primera en catorce años que ocurrió sin ninguna de las dos cosas, y ese es el dato que mide el logro del periodo.

Cómo se contesta esto en un examen

La pregunta típica es si la reconstrucción cumplió o traicionó los objetivos de la Revolución, y admite dos respuestas fáciles que se califican mal. Una enumera instituciones fundadas y concluye que el periodo consolidó el proyecto revolucionario; la otra enumera la tierra no repartida y la competencia apagada y concluye que lo traicionó. Cada una es cierta en su mitad.

La respuesta que se sostiene hace tres cosas. Primero distingue planos: qué pasó con las instituciones, qué con el campo, qué con la vida política y qué con la escuela, porque avanzaron a ritmos distintos y mezclarlos produce justo las respuestas que no explican nada. Segundo, fecha: el reparto agrario de 1921 y el de 1933 no son lo mismo, y el partido antes y después de 1929 tampoco. Tercero, muestra la relación entre logro y costo en vez de ponerlos en columnas separadas.

Esa tercera parte es la que distingue una buena respuesta. La paz y el apagamiento de la competencia no son un logro con un defecto al lado: son la misma operación descrita desde dos ángulos. Se dejó de pelear porque se dejó de competir. Sostener las dos cosas a la vez no es tibieza, es lo que permite explicar cómo se relacionan, y es exactamente lo que la pregunta pide sin decirlo.

En orden
  1. 1933 · diciembre

    El PNR aprueba el Plan Sexenal y postula a Lázaro Cárdenas

  • Distinguir planos

    Instituciones, campo, política y escuela avanzaron a ritmos distintos. Mezclarlos produce las respuestas que no explican nada.

  • Fechar dentro del periodo

    Catorce años no son un bloque: el gobierno de 1921 y el de 1933 hacen cosas distintas y a veces opuestas.

  • Relacionar logro y costo

    Se dejó de pelear porque se dejó de competir. Ponerlos en columnas separadas pierde justo lo que hay que explicar.

  • Atribuir las interpretaciones

    «Para quienes estudian la formación del sistema político…» y «para quienes lo defendieron entonces…». No en voz propia.

Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.