🕰️ El maderismo y la Decena Trágica
Quince meses de gobierno que no contentaron a nadie, y los diez días que los terminaron.
Un gobierno legítimo y solo
Madero ganó la elección de 1911 con una votación amplia y sin discusión sobre su legitimidad, algo que México no tenía desde hacía décadas. Cumplió lo que más se le había pedido: hubo libertad de prensa, se pudieron formar partidos y sindicatos, y las elecciones siguientes fueron reales. Ese cumplimiento es lo que suele omitirse cuando se cuenta su gobierno como un fracaso.
El problema fue lo que decidió no tocar. En los Tratados de Ciudad Juárez aceptó que el Ejército Federal, la burocracia y los gobernadores del régimen anterior siguieran en sus puestos, mientras que las tropas revolucionarias que lo habían llevado al poder se licenciaban. Quedó gobernando con el aparato de quien acababa de derrotar.
Y lo que no hizo fue repartir tierra. Creó una comisión para estudiar el asunto y prometió resolverlo por la vía legal, sin tocar la propiedad de las haciendas. Para los pueblos de Morelos, que llevaban años perdiendo esos mismos juicios, «por la vía legal» significaba no.
Dato: El Congreso electo durante su gobierno fue el más plural que México había tenido en cuarenta años, y buena parte de sus ataques más duros vinieron de esa misma libertad de prensa que él permitió.
Atacado por los dos lados
En noviembre de 1911, apenas tres semanas después de que Madero tomara posesión, Zapata proclamó el Plan de Ayala y lo desconoció por no cumplir con la tierra. En marzo de 1912, Pascual Orozco —el mismo que había tomado Ciudad Juárez para llevarlo al poder— se levantó en Chihuahua, ahora en su contra.
Del otro lado apretaban los que querían el regreso del orden anterior: sublevaciones encabezadas por Bernardo Reyes y por Félix Díaz, sobrino del expresidente, y una campaña de prensa que retrataba al gobierno como incapaz de sostener el país. El embajador estadounidense Henry Lane Wilson, abiertamente hostil a Madero, empujaba en la misma dirección desde su cargo.
Para sofocar a Orozco, Madero dependió del Ejército Federal y de uno de sus generales, Victoriano Huerta. Es decir: el gobierno que había llegado con una revolución acabó sosteniéndose con el ejército del régimen derrotado, y confiando su mando a un militar formado en él.
1911 · 6 de noviembre
Madero asume la presidencia tras ganar la elección
1911 · 28 de noviembre
Plan de Ayala: Zapata desconoce a Madero y exige la tierra
1912 · marzo
Pascual Orozco se levanta en Chihuahua contra el gobierno de Madero
Los diez días
El 9 de febrero de 1913, un grupo de militares liberó a Reyes y a Félix Díaz de la prisión y se lanzó sobre el Palacio Nacional. Reyes murió en el primer asalto y los sublevados se refugiaron en la Ciudadela, un depósito de armas al suroeste del centro. Lo que siguió fueron diez días de artillería en calles habitadas.
Madero puso el mando de la defensa en Huerta. Durante esos días, Huerta mantuvo un combate que no avanzaba: mandaba tropas leales a posiciones descubiertas y no cerraba el cerco sobre la Ciudadela. La ciudad se llenó de muertos civiles y de cadáveres quemados en las calles, y la opinión pública responsabilizó al gobierno del desorden.
El desenlace no fue militar sino negociado, y en la embajada estadounidense. Ahí Huerta y Félix Díaz firmaron un acuerdo para deponer a Madero y repartirse el poder. Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez renunciaron el 19 de febrero; tres días después fueron asesinados mientras los trasladaban a la penitenciaría.
1913 · del 9 al 18 de febrero
Decena Trágica: diez días de combates en la Ciudad de México
1913 · 18 de febrero
Pacto de la Embajada entre Huerta y Félix Díaz
1913 · 22 de febrero
Asesinato de Madero y Pino Suárez
La Decena Trágica, día por día
9 de febrero: el cuartelazo
Militares sublevados liberan a los presos y atacan Palacio Nacional.
- Bernardo Reyes y Félix Díaz salen de prisión y encabezan a los sublevados.
- Reyes muere en el asalto al Palacio Nacional y el ataque fracasa.
- Los alzados se hacen fuertes en la Ciudadela, donde hay armas y municiones.
Ojo: El cuartelazo del primer día fracasa. Lo que derriba a Madero no es este ataque, sino lo que pasa en los nueve días siguientes.
Del 10 al 17: el combate que no avanza
Huerta dirige la defensa sin cerrar nunca el cerco sobre la Ciudadela.
- Madero nombra a Victoriano Huerta comandante de las fuerzas del gobierno.
- Se manda a tropas leales a posiciones descubiertas, donde son diezmadas.
- La artillería castiga barrios habitados y deja centenares de muertos civiles.
- La prensa y el embajador estadounidense culpan al gobierno del desorden.
Ojo: Aquí está el punto del tema: los dos bandos que parecían pelear estaban en realidad desgastando a un tercero, que era el gobierno.
18 de febrero: el Pacto de la Embajada
Huerta y Félix Díaz acuerdan en la embajada deponer a Madero.
- Huerta hace aprehender a Madero y a Pino Suárez en el Palacio Nacional.
- En la embajada estadounidense se pacta que Huerta asuma la presidencia.
- El acuerdo reparte los cargos del gabinete entre los dos firmantes.
Del 19 al 22: la renuncia y el asesinato
Se fabrica una salida legal y después se elimina a los depuestos.
- Madero y Pino Suárez renuncian el 19 de febrero bajo presión.
- Pedro Lascuráin asume la presidencia menos de una hora: nombra secretario de Gobernación a Huerta y renuncia.
- Huerta queda como presidente con apariencia de sucesión legal.
- El 22 de febrero, Madero y Pino Suárez son asesinados durante su traslado.
Ojo: La cadena Lascuráin es lo que le da a Huerta una fachada constitucional. Entender ese trámite es entender por qué Carranza podrá desconocerlo apelando a la ley.
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.