Volver a Las primeras décadas

👑 El primer imperio

Los dos años en que México tuvo emperador, y la costumbre que dejó al caerse.

Un trono vacío

El Plan de Iguala había resuelto la forma de gobierno con una fórmula cómoda: monarquía constitucional, con la corona ofrecida a Fernando VII o a un príncipe de su familia. La comodidad estaba en que nadie tenía que discutir quién mandaría, porque vendría de fuera.

El gobierno español desconoció los Tratados de Córdoba y ningún príncipe se presentó. Con eso, el país quedó con una constitución prometida, un trono definido y nadie que lo ocupara. La junta que gobernaba mientras tanto convocó un congreso constituyente, y ahí empezaron a verse las dos posturas que iban a dividir al país durante décadas: quienes querían un poder fuerte y quienes querían un congreso que lo limitara.

En mayo de 1822, tropas de la guarnición de la capital y grupos de vecinos salieron a proclamar emperador a Iturbide, y el congreso lo aceptó en una sesión tumultuosa. Su legitimidad quedó marcada desde el primer día por la manera en que llegó, y sus opositores no dejaron de recordárselo.

En orden
  1. 1822 · 21 de julio

    Iturbide es coronado emperador

Diez meses de pleito con el congreso

El imperio arrancó sin dinero. Heredaba las deudas del virreinato, había perdido las remesas de plata y no tenía cómo pagarle a un ejército que se había multiplicado durante la guerra. Un gobierno que no paga a sus tropas depende de la buena voluntad de sus jefes, y esa buena voluntad se acaba pronto.

El congreso y el emperador chocaron desde el principio por lo mismo que se venía discutiendo: quién manda de verdad. El congreso quería fijar límites y decidir sobre el ejército y los impuestos; Iturbide quería un ejecutivo con manos libres. En octubre de 1822 disolvió el congreso y lo sustituyó por una junta nombrada por él.

Esa disolución fue el punto de no retorno. Le quitó a su gobierno el único respaldo que podía llamarse legal, y le dio a sus opositores —republicanos, antiguos insurgentes y jefes militares descontentos— un motivo común para juntarse.

Dato: En estos años se separaron las provincias de Centroamérica, que se habían sumado al Plan de Iguala. Su salida deja al país con las fronteras que va a defender —y perder en parte— en las décadas siguientes.

Casa Mata y la abdicación

En diciembre de 1822 se levantó en Veracruz un joven jefe militar, Antonio López de Santa Anna, proclamando la república. El gobierno mandó tropas a someterlo y ocurrió algo que se volvería costumbre: las tropas enviadas se sumaron al levantamiento.

De ahí salió el Plan de Casa Mata, en febrero de 1823. Es un documento breve y astuto: no proclama la república ni desconoce formalmente al emperador; exige que se reúna un nuevo congreso y deja a las provincias decidir. Con eso consiguió que se le adhirieran las diputaciones provinciales, que llevaban tiempo pidiendo más autonomía frente a la capital.

Sin ejército leal ni provincias que lo obedecieran, Iturbide abdicó en marzo de 1823 y salió del país. Volvió al año siguiente sin saber que un decreto lo había declarado fuera de la ley, y fue fusilado. Con él terminó el imperio y quedó pendiente, otra vez, la pregunta de qué forma de gobierno tendría México.

En orden
  1. 1823 · 1 de febrero

    El Plan de Casa Mata desconoce al imperio y exige un nuevo congreso

  2. 1823 · 19 de marzo

    Iturbide abdica y las provincias quedan decidiendo si siguen unidas

De la coronación a la abdicación

  1. Mayo de 1822: la proclamación

    Tropas y vecinos proclaman emperador a Iturbide y el congreso lo acepta.

    • El príncipe europeo que ofrecía el Plan de Iguala nunca llega, y el trono queda vacío.
    • La guarnición de la capital sale a las calles a proclamarlo emperador.
    • El congreso lo confirma en una sesión tumultuosa y sin condiciones claras.

    Ojo: La forma en que llegó marcó todo lo demás: sus opositores nunca dejaron de señalar que no lo había decidido una votación tranquila.

  2. Octubre de 1822: la disolución del congreso

    El choque por quién manda termina con el congreso disuelto.

    • El congreso reclama decidir sobre impuestos y sobre el tamaño del ejército.
    • Iturbide lo disuelve y lo sustituye por una junta nombrada por él.
    • Sus opositores encuentran en esa medida un motivo común para juntarse.
  3. Diciembre de 1822: el levantamiento de Veracruz

    Santa Anna se pronuncia y las tropas enviadas a someterlo se le suman.

    • Santa Anna proclama la república desde Veracruz.
    • El gobierno manda fuerzas a combatirlo y esas fuerzas cambian de bando.
    • El gobierno se queda sin manera de imponerse militarmente.

    Ojo: Que las tropas enviadas se sumen al levantamiento se repite tantas veces en las décadas siguientes que conviene reconocer aquí la primera.

  4. Febrero y marzo de 1823: Casa Mata y la salida

    Un plan que no desconoce al emperador consigue dejarlo sin país.

    • El Plan de Casa Mata exige un nuevo congreso y deja decidir a las provincias.
    • Las diputaciones provinciales se adhieren, atraídas por esa autonomía.
    • Iturbide abdica en marzo de 1823 y sale del país.
    • Un órgano colegiado de tres miembros queda al frente mientras se decide qué sigue.

Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México I de la DGB/SEP.