Volver a México en el siglo XXI

🔄 La alternancia y sus límites

En el año 2000 la presidencia cambió de partido después de setenta y un años: qué cambió de verdad con eso, y qué resultó que no dependía de quién gobernara.

Cómo se lee este periodo

Antes de entrar al contenido conviene decir cómo está escrita esta unidad, porque se lee distinto de las anteriores y el motivo no es de estilo. Todo lo que sigue son hechos vivos: hay personas en funciones, procesos judiciales abiertos, políticas todavía en curso y consecuencias que aún no terminan de ocurrir. La distancia que permite evaluar un periodo —ver qué duró, qué se revirtió, qué resultó importante y qué no— todavía no existe.

De ahí salen tres decisiones de redacción. Los hechos institucionales se narran con su fecha: qué reforma se aprobó, qué se creó, quién ganó una elección y por cuánto. Las interpretaciones se atribuyen siempre a quien las sostiene, sin excepción y aunque parezcan obvias. Y de lo que no puede establecerse se dice que no puede establecerse, en vez de elegir la versión más difundida.

El alumno no pierde nada con eso; al contrario, gana justo lo que un examen de esta materia pide. La pregunta típica sobre el México reciente no es «qué opinas del gobierno tal», sino «qué cambió y qué no en este periodo, y con qué evidencia lo sostienes». Practicar la forma de contestarla es más útil que memorizar una postura.

En orden
  1. 2000 · 1 de diciembre

    Fox toma posesión y por primera vez la presidencia cambia de partido

Dato: Los últimos años de esta unidad quedan deliberadamente sin narrar en detalle. No es un descuido ni falta de espacio: un hecho de hace dos años no se puede historiar todavía, porque no se sabe en qué acabó. La cronología de la materia llega hasta 2024 por esa razón.

Qué cambió en el año 2000

El 2 de julio de 2000 Vicente Fox ganó la presidencia y el partido que la había ocupado desde 1929 la perdió. La transmisión del poder ocurrió sin conflicto, en la fecha prevista, y el resultado fue reconocido por el presidente saliente la misma noche de la elección. Ese desenlace, que hoy parece natural, era exactamente lo que las reformas electorales de los años noventa buscaban hacer posible: que un partido pudiera perder y entregar.

Lo que cambió de manera comprobable fue el funcionamiento del poder. Con la presidencia en un partido y el Congreso sin mayoría de nadie, el ejecutivo dejó de poder aprobar lo que quisiera y tuvo que negociar cada reforma; la Suprema Corte empezó a resolver controversias entre poderes con consecuencias reales; los gobernadores ganaron autonomía frente al centro. El presidencialismo que venía desde los años treinta se desmontó no por una reforma que lo aboliera, sino porque dejó de existir la mayoría que lo hacía funcionar.

El cambio más concreto de esos años fue la ley de transparencia de 2002, que creó el derecho de cualquier persona a pedirle información a cualquier oficina pública sin explicar para qué la quiere. Es una de las decisiones institucionales de mayor alcance del periodo, porque cambió la relación entre el ciudadano y el gobierno en un punto muy práctico: lo que antes se pedía como favor pasó a exigirse como derecho.

En orden
  1. 2002 · junio

    Se promulga la ley que permite pedirle información a cualquier oficina de gobierno

  2. 2001 · noviembre

    Se crea una fiscalía especial para investigar los delitos cometidos contra movimientos políticos del pasado

«Toda la información en posesión de cualquier autoridad, entidad, órgano y organismo federal, estatal y municipal, es pública y sólo podrá ser reservada temporalmente por razones de interés público en los términos que fijen las leyes.»
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículo 6°, adición de 2007 · 20 de julio de 2007

Qué hay que ver aquí: Fíjate en el orden que establece la frase, porque ahí está todo: la regla es que la información es pública, y la excepción —la reserva— tiene que justificarse, es temporal y solo procede por las razones que la ley señale. Antes de esto operaba el principio contrario: la información era del gobierno y se entregaba si él quería. Invertir la regla y la excepción es un cambio jurídico pequeño de escribir y enorme en consecuencias, y por eso este artículo se pregunta en examen.

Qué resultó que no dependía del partido

La expectativa que acompañó al año 2000 fue muy alta, y buena parte de lo que se esperaba no ocurrió. La economía siguió creciendo poco, con un promedio bastante por debajo del que el país había tenido entre 1940 y 1970. La desigualdad no se redujo de manera significativa. La informalidad laboral se mantuvo en niveles muy altos: cerca de la mitad de la población ocupada siguió trabajando sin contrato ni seguridad social. Y la capacidad del Estado para investigar delitos, cobrar impuestos o hacer cumplir la ley no mejoró por el hecho de que cambiara el partido gobernante.

La explicación que dan los estudiosos de la transición mexicana suele ir por ahí: lo que se democratizó fue el acceso al poder, no el aparato que ejerce el poder. Las reformas de los años noventa resolvieron quién gobierna y cómo se decide; no tocaron cómo funcionan las fiscalías, las policías, los sistemas de justicia local o la recaudación, que son las capacidades de las que dependen los resultados que la gente notaba.

Conviene añadir una advertencia de método que vale para toda la unidad. Que algo no mejorara en un sexenio no prueba que ese gobierno lo hiciera mal, y que sí mejorara no prueba que lo hiciera bien: los procesos de este tamaño se mueven en plazos más largos que un periodo presidencial, y atribuirlos a quien estaba en el cargo es la clase de razonamiento que produce las respuestas de examen que no explican nada.

  • Gobierno dividido

    Presidencia de un partido y Congreso sin mayoría de nadie. Obliga a negociar y es lo que desmonta el presidencialismo anterior.

  • Capacidades estatales

    Investigar delitos, cobrar impuestos, hacer cumplir la ley. No se democratizan con una elección: se construyen o no se construyen.

  • No atribuir todo al sexenio

    Los procesos de este tamaño se mueven en plazos más largos que un periodo presidencial.

Lo que cambió y lo que no en el año 2000
AspectoCambióNo cambió
Acceso al poderUn partido perdió la presidencia y la entregó sin conflicto.Las capacidades del aparato que ejerce el poder siguieron igual.
Relación entre poderesSin mayoría en el Congreso, el ejecutivo tuvo que negociar cada reforma.La calidad de las fiscalías y las policías locales no se tocó.
Información públicaSe invirtió la regla: lo público es la información y la reserva la excepción.La recaudación siguió siendo baja para el tamaño de la economía.
Resultados socialesSe ampliaron programas sociales con padrón y reglas de operación.La desigualdad y la informalidad se mantuvieron en niveles altos.

Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.