🌄 La revolución de Ayutla
El último levantamiento contra Santa Anna, y el primero que trajo al poder un programa y no solo un jefe.
Su Alteza Serenísima
Santa Anna volvió al poder en 1853 llamado por los conservadores, que buscaban un gobierno fuerte capaz de acabar con la inestabilidad. Lo que recibieron fue un régimen personal: se hizo llamar Alteza Serenísima, gobernó sin congreso, restableció impuestos que la gente encontraba absurdos y desterró a sus opositores más visibles.
El golpe final a su crédito fue la venta de La Mesilla. Ceder territorio sin guerra de por medio, solo para cubrir gasto corriente, resultaba difícil de explicar ante un país que apenas cinco años antes había perdido la mitad de su superficie por una invasión.
Entre los desterrados estaban varios de los que iban a gobernar la década siguiente. Melchor Ocampo, Benito Juárez, Ponciano Arriaga y otros coincidieron en Nueva Orleans, y ahí discutieron durante meses qué haría falta cambiar en México para que dejara de repetirse el mismo ciclo. Ese exilio compartido explica por qué llegaron al poder con un programa y no solo con un jefe.
1853 · diciembre
Santa Anna vende La Mesilla a Estados Unidos
El plan y la campaña
En marzo de 1854, en el pueblo de Ayutla, en la costa de Guerrero, Florencio Villarreal proclamó un plan que desconocía a Santa Anna. Juan Álvarez, viejo insurgente que había peleado con Morelos, y el militar Ignacio Comonfort lo encabezaron y lo reformaron días después en Acapulco.
El documento en sí es modesto: desconoce al gobierno, prevé un presidente interino y convoca a un congreso constituyente. No propone desamortizar bienes ni suprimir fueros; nada de eso aparece ahí. Su importancia no está en su texto sino en quiénes se sumaron y qué traían en la cabeza.
La campaña duró año y medio. El sur resistió con guerra de guerrillas en terreno propio, y las adhesiones fueron sumándose por el occidente y el norte. En agosto de 1855, sin ejército que lo sostuviera, Santa Anna salió del país. Era la undécima vez que dejaba el poder, y la última.
1854 · 1 de marzo
El Plan de Ayutla desconoce a Santa Anna y abre el periodo de la Reforma
Dato: Santa Anna murió en la Ciudad de México casi veinte años después, pobre, casi ciego y sin ninguna influencia política. La etapa que Ayutla abrió lo sobrevivió por completo.
Por qué este levantamiento sí fue distinto
México llevaba tres décadas de pronunciamientos: un jefe se levantaba, publicaba un plan, otros se adherían y el gobierno caía. Ayutla siguió ese guion al pie de la letra, y por eso es fácil confundirlo con uno más de la serie.
La diferencia está en lo que pasó después. Los gobiernos de Álvarez y Comonfort empezaron de inmediato a legislar sobre cosas que ningún gobierno anterior había tocado: los tribunales especiales del clero y del ejército, y la propiedad de las corporaciones. Es decir, atacaron los fueros que el Plan de Iguala había garantizado en 1821 y que ninguna de las formas de gobierno ensayadas desde entonces se había atrevido a discutir.
Y convocaron el congreso constituyente que iba a redactar la Constitución de 1857. Ahí es donde el pronunciamiento deja de ser un cambio de personas y se convierte en el arranque de un proyecto: por primera vez desde la Independencia, quienes llegaban al poder traían una lista concreta de lo que querían transformar y no solo la intención de gobernar mejor.
| Aspecto | Un pronunciamiento típico, 1821-1853 | La revolución de Ayutla |
|---|---|---|
| Qué pedía | Cambiar al gobernante o volver a la constitución anterior. | Lo mismo en el papel: desconocer al gobierno y convocar un congreso. |
| Quiénes lo hacían | Jefes militares con clientela propia y alianzas cambiantes. | Militares del sur, pero con civiles que venían del destierro con un programa. |
| Qué hizo al llegar | Repartir cargos y volver a empezar el ciclo. | Legislar sobre fueros y sobre la propiedad de las corporaciones. |
| Qué dejó | Otro gobierno que caería en pocos años. | Un congreso constituyente y la Constitución de 1857. |
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México I de la DGB/SEP.