Volver a República Restaurada y Porfiriato

⚖️ El balance del porfiriato

Cómo se evalúa un régimen que consiguió lo que el país llevaba un siglo pidiendo, y a qué costo.

Lo que consiguió, dicho sin rodeos

México llevaba desde 1821 sin poder resolver dos cosas: cambiar de gobierno sin tiros y hacer crecer su economía. El porfiriato resolvió las dos. Después de cincuenta gobiernos en tres décadas, hubo treinta años sin guerra grande; después de medio siglo de hacienda quebrada, hubo presupuesto sin déficit y crédito internacional recuperado.

La transformación material fue real y es medible: la red férrea creció de unos cientos de kilómetros a más de diecinueve mil, se modernizaron los puertos, llegaron el telégrafo, la electricidad y una banca que no existía, y se abolieron las alcabalas que encarecían el comercio interno. Reconocerlo no es defender el régimen: es describir lo que pasó, y sin eso no se puede explicar por qué duró tanto ni por qué tuvo el apoyo que tuvo.

Conviene además no atribuirle todo a una persona. El régimen se sostuvo sobre una generación de administradores capaces, sobre un contexto internacional de expansión del capital que buscaba dónde invertir, y sobre el Estado fuerte que la Reforma había construido antes. Explicarlo como obra de un solo hombre es tan impreciso como explicar su caída así.

En orden
  1. 1876

    Porfirio Díaz llega al poder tras el Plan de Tuxtepec

  2. 1884

    Díaz vuelve a la presidencia y ya no la suelta hasta 1911

Y el problema nuevo

El método tuvo tres consecuencias que se acumularon durante treinta años y que el propio régimen no tenía cómo desactivar. La primera: la estabilidad se logró cerrando la competencia política, y un sistema sin competencia no tiene manera de relevarse. Para 1910 el país entero dependía de la salud de un hombre de ochenta años, sin sucesor con fuerza propia y sin partido que sobreviviera sin él.

La segunda: el crecimiento se logró con mano de obra barata y con tierra concentrada, así que produjo por diseño una masa de población sin tierra, sin derechos laborales y con el salario real estancado mientras subían los precios. Ese descontento no era un efecto secundario del modelo: era parte de cómo funcionaba.

La tercera: al cerrar la vía política, todo el descontento —el del campesino sin tierra, el del obrero sin derechos y el del profesionista sin cargo— quedó sin canal por donde salir. Los tres eran muy distintos entre sí y ninguno tenía dónde plantear su demanda. Cuando apareció una ocasión, salieron juntos, y esa coincidencia momentánea de causas incompatibles es lo que explica la forma que tuvo lo que vino después.

Los dos problemas que resolvió, y lo que cada solución trajo
AspectoEl problema que resolvióEl problema que creó al resolverlo
La inestabilidadTreinta años sin guerra grande ni pronunciamientos.Un sistema sin competencia no tiene cómo relevarse.
El estancamientoFerrocarriles, banca, puertos y presupuesto sin déficit.Crecimiento basado en salarios bajos y tierra concentrada.
El descrédito exteriorCrédito internacional recuperado e inversión que llegó.Recursos y decisiones estratégicas en manos de otros países.
El desorden en los caminosSeguridad para el transporte y el comercio.Una fuerza pública también usada para reprimir.
La debilidad del EstadoUn gobierno capaz de hacerse obedecer en todo el territorio.Sin contrapesos ni vía legal para el desacuerdo.

Dato: En 1910 el país dependía políticamente de la salud de una sola persona. Ese es el resumen más corto de por qué un régimen que había funcionado durante treinta años no tenía manera de durar uno más.

Cómo se contesta esto en un examen

La pregunta «¿el porfiriato fue bueno o malo para México?» admite dos respuestas fáciles y las dos se califican mal. Una enumera kilómetros de vía y presupuestos equilibrados y concluye que fue una etapa de progreso; la otra enumera despojos y represión y concluye que fue una tiranía. Cada una es cierta en su mitad y ninguna explica nada.

La respuesta que se sostiene no elige lado: muestra que las dos mitades son la misma cosa vista de dos ángulos. El crecimiento y la desigualdad no fueron un logro acompañado de un defecto, fueron dos caras del mismo modelo: se creció porque el trabajo era barato y la tierra estaba concentrada. La paz y la falta de libertades tampoco son cosas separadas: hubo paz porque no había competencia.

Y conviene fechar y distinguir planos, como en toda pregunta de balance de esta materia. Qué cambió en la economía, qué en la política, qué en la vida de la mayoría, y en qué momento. Con eso, «bueno o malo» deja de ser la pregunta interesante y se vuelve otra mejor: qué consiguió, a costa de qué, y por qué eso no podía durar.

En orden
  1. 1906 · 1 de junio

    Huelga de los mineros de Cananea, Sonora

  2. 1907 · 7 de enero

    Represión de los obreros textiles de Río Blanco, Veracruz

  3. 1908 · marzo

    Díaz declara a James Creelman que México está listo para la democracia

  4. 1909

    Madero funda el Partido Antirreeleccionista y recorre el país

  • No elegir lado

    En una pregunta de balance, sostener las dos mitades a la vez no es tibieza: es lo que permite explicar cómo se relacionan entre sí.

  • Fechar cada afirmación

    «El porfiriato trajo ferrocarriles» y «el porfiriato empobreció al campesino» son las dos ciertas, y las dos mejoran diciendo cuándo y en qué medida.

  • Distinguir planos

    Economía, política y vida diaria avanzaron a ritmos distintos. Mezclarlos es lo que produce las respuestas que no explican nada.

Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México I de la DGB/SEP.