🏫 La República Restaurada
Nueve años sin guerra grande, y la pregunta que empezó a dividir al bando que había ganado.
Un país que por fin puede gobernarse
En julio de 1867 el gobierno republicano volvió a la Ciudad de México con la guerra ganada y sin ningún adversario armado de consideración. Por primera vez desde la Independencia no había un bando disputándole el poder ni una potencia extranjera de por medio, y eso abrió una posibilidad que el país no había tenido: dedicarse a administrar.
Lo primero fue reducir el ejército. De un ejército de guerra de decenas de miles de hombres se pasó a una fuerza mucho menor, tanto por razones de presupuesto como políticas: un ejército grande y sin guerra que pelear había sido, durante medio siglo, la maquinaria de los pronunciamientos. La medida ahorró dinero y creó descontento entre oficiales que quedaron sin cargo, y ese descontento reaparece en los levantamientos de los años siguientes.
Se ordenó también la hacienda pública, se desconoció la deuda contraída por el imperio, y se empezó a tender vía férrea. En 1873 se inauguró el ferrocarril de la Ciudad de México a Veracruz, la primera línea larga del país, que llevaba décadas en obra. Con él, un viaje que tomaba días pasó a tomar horas, y por primera vez el centro del país quedó conectado con su puerto principal.
1867 · 15 de julio
Juárez entra a la Ciudad de México y comienza la República Restaurada
1873
Se inaugura el ferrocarril de la Ciudad de México a Veracruz
La educación como proyecto de país
La apuesta más ambiciosa de la etapa fue educativa. En 1867 se expidió una ley de instrucción pública que estableció la enseñanza primaria gratuita y obligatoria, y creó la Escuela Nacional Preparatoria, que abrió al año siguiente bajo la dirección del médico Gabino Barreda.
El plan de esa escuela no era un detalle administrativo: era una idea sobre cómo formar ciudadanos. Barreda organizó el currículo siguiendo el positivismo, una corriente filosófica que sostenía que el conocimiento válido es el que se puede comprobar, y ordenó las materias de las más generales a las más complejas: matemáticas, física, química, biología y hasta el final las cuestiones sociales. La consigna era formar gente que razonara con hechos y no con doctrinas.
Detrás de eso había un cálculo político. Después de medio siglo de guerras entre bandos con verdades incompatibles, la generación liberal pensó que una educación común y basada en lo comprobable daría al país un terreno compartido. Que el positivismo acabara sirviendo también para justificar un gobierno de técnicos que no se discute —cosa que pasó en el porfiriato— es una consecuencia que sus impulsores no buscaban.
1868
Abre la Escuela Nacional Preparatoria, con Gabino Barreda al frente
Positivismo
Corriente que sostiene que solo es válido el conocimiento comprobable por la observación y el método científico. Barreda la trajo de Francia y organizó con ella la educación mexicana.
Escuela Nacional Preparatoria
Institución creada en 1867 para formar a quienes entrarían a estudios superiores. Su plan de estudios definió durante décadas qué se consideraba una persona educada en México.
Instrucción pública
La educación que el Estado imparte y financia. La ley de 1867 la declaró gratuita y obligatoria en el nivel primario, mucho antes de tener con qué cumplirlo.
Dato: Declarar la primaria obligatoria y gratuita en 1867 fue una promesa muy por encima de lo que el país podía pagar: la mayoría de la población siguió sin saber leer durante décadas. Conviene distinguir siempre lo que una ley establece de lo que un Estado puede cumplir.
La pregunta que dividió al bando ganador
Juárez había gobernado desde 1858, primero en guerra civil y después contra el imperio, con facultades extraordinarias y sin elecciones normales durante años. En 1867, con la paz recuperada, se presentó a la elección y ganó. En 1871 volvió a presentarse y volvió a ganar, en una elección de tres candidatos que el congreso tuvo que resolver.
Ahí empezó el problema. Para una parte del liberalismo, que alguien llevara trece años en la presidencia contradecía todo lo que se había peleado; para otra, sustituir al hombre que había sostenido la República durante la intervención era una ingratitud y un riesgo. La discusión no era entre liberales y conservadores: era dentro del bando que había ganado.
En noviembre de 1871, Porfirio Díaz se levantó con el Plan de la Noria contra esa reelección. Fracasó. Juárez murió en el cargo en julio de 1872 y lo sucedió, conforme a la ley, el presidente de la Suprema Corte, Sebastián Lerdo de Tejada, quien gobernó cuatro años, elevó las Leyes de Reforma a rango constitucional y después intentó reelegirse él también. Díaz se levantó otra vez, ahora con el Plan de Tuxtepec y la misma bandera, y esta vez ganó.
1871
Porfirio Díaz se levanta contra la reelección de Juárez y fracasa
1872 · 18 de julio
Juárez muere en el cargo y lo sucede Lerdo de Tejada
1876
Porfirio Díaz llega al poder tras el Plan de Tuxtepec
| Aspecto | Quienes la defendían | Quienes la combatían |
|---|---|---|
| Su argumento | La obra apenas empieza y cambiar de mando la pondría en riesgo. | Un gobierno que no se relevá deja de ser el que se peleó por instaurar. |
| Qué temían | Que la República recién salvada se deshiciera en manos inexpertas. | Que el poder personal volviera con otro nombre. |
| Quiénes eran | El círculo de gobierno y buena parte de los gobernadores. | Militares del ejército republicano y liberales de provincia. |
| Cómo terminó | Ganaron las elecciones de 1867 y 1871. | Perdieron dos veces por las armas y ganaron la tercera, en 1876. |
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México I de la DGB/SEP.