🐠 Los ecosistemas acuáticos: de un cenote al mar abierto
Agua dulce, humedales, estuarios y las zonas del mar, ordenados por el factor que de verdad manda: la luz.
Aquí manda la luz
En tierra, lo que decide qué vive dónde son la temperatura y la lluvia. En el agua el criterio cambia, y conviene decirlo desde el principio para no arrastrar el esquema anterior: aquí el factor que más reparte la vida es la LUZ.
La razón es simple. El agua absorbe la luz muy rápido: a los 100 metros de profundidad ya casi no queda nada, y por debajo de los 200 no hay suficiente para hacer fotosíntesis. Como la fotosíntesis es la que mete energía al sistema, todo lo que vive más abajo depende de lo que caiga desde arriba.
El agua tampoco absorbe todos los colores por igual: el rojo desaparece en los primeros metros y el azul llega más hondo. Por eso todo se ve azulado bajo el agua, y por eso las algas rojas —con pigmentos que aprovechan el azul— pueden vivir más profundo que las verdes.
Los otros factores abióticos que ordenan los ecosistemas acuáticos son la salinidad, la temperatura, el oxígeno disuelto y la cantidad de nutrientes. Y la primera gran división se hace por salinidad: agua dulce, agua salada, y los ambientes de transición donde se mezclan.
Dato: El plancton son los organismos que flotan a la deriva sin poder nadar contra la corriente. Se divide en fitoplancton, que hace fotosíntesis y es la base de casi toda la vida marina, y zooplancton, que se lo come. Muchas larvas de peces y de cangrejos son plancton durante una etapa de su vida.
Agua dulce: lagunas, lagos y ríos
En un lago o una laguna se distinguen tres zonas, y las tres se explican por la luz y la profundidad.
La ZONA LITORAL es la orilla, poco profunda, donde la luz llega hasta el fondo. Es la más rica en vida de todo el lago: hay plantas con raíces, algas, insectos, caracoles, ranas y los peces jóvenes que se refugian ahí.
La ZONA LIMNÉTICA es el agua abierta iluminada, lejos de la orilla. Ahí vive el plancton, y de él dependen los peces que nadan en mar abierto del lago.
La ZONA PROFUNDA es el agua por debajo de donde llega la luz. No hay fotosíntesis, hace frío y hay poco oxígeno; viven sobre todo descomponedores y organismos que aprovechan lo que cae.
Los ríos y arroyos funcionan distinto porque el agua corre. En la parte alta el agua es fría, rápida y con mucho oxígeno, y los organismos tienen que agarrarse a las piedras para no ser arrastrados. Río abajo el agua se ensancha, se calienta, lleva más sedimento y menos oxígeno, y la comunidad cambia por completo.
Dato: En Yucatán casi no hay ríos superficiales: la caliza es porosa y el agua corre por debajo. Los cenotes son ventanas a ese sistema subterráneo, y en ellos vive fauna muy particular —peces y crustáceos sin pigmento y a veces sin ojos— porque en la oscuridad total la vista no sirve de nada.
Donde el agua dulce se encuentra con el mar
Los ambientes de transición son los más productivos del planeta, y también los más amenazados.
Un HUMEDAL es un terreno cubierto de agua poco profunda al menos parte del año: pantanos, ciénagas, marismas. Filtran contaminantes, absorben el exceso de agua de las crecidas y sirven de refugio y criadero para muchísimas especies. Durante décadas se drenaron por considerarlos terreno desperdiciado, y hoy se sabe que ese drenaje salió carísimo en inundaciones y en pesca perdida.
Un ESTUARIO es la desembocadura de un río en el mar, donde el agua dulce y la salada se mezclan y la salinidad cambia con la marea. Vivir ahí exige tolerar esos cambios, y a cambio la recompensa es enorme: los nutrientes que trae el río y la luz de aguas someras hacen de los estuarios ecosistemas extraordinariamente productivos. Son el criadero de una parte importantísima de las especies que después se pescan mar adentro.
La ZONA INTERMAREAL es la franja de costa que queda cubierta y descubierta con cada marea. Es un ambiente durísimo: sus habitantes soportan dos veces al día el paso de estar sumergidos a estar al sol, y además el golpe de las olas. Por eso están tan bien agarrados, como los mejillones y los percebes.
El manglar, en concreto
Es el humedal costero de Yucatán, y hace tres trabajos a la vez que conviene poder nombrar por separado.
Criadero
Entre sus raíces se refugian y crecen las crías de muchísimas especies de peces y crustáceos que después se pescan mar adentro. Talar manglar es reducir la pesca de años siguientes.
Filtro
Sus raíces retienen sedimentos y nutrientes que si no llegarían al arrecife, donde el exceso de nutrientes y la turbidez lo dañan.
Barrera
Amortigua el oleaje de los huracanes y frena la erosión de la costa. Las zonas con manglar sufren menos daño que las que lo perdieron, y eso se ha medido después de varios huracanes.
Dato: Los estuarios y los arrecifes de coral figuran entre los ecosistemas de mayor diversidad y productividad del planeta, comparables a una selva tropical. Y los dos ocupan una fracción diminuta de la superficie del mar.
El mar, por zonas
El océano se divide en zonas, y una vez que se tiene la clave —la luz— los nombres se deducen.
La ZONA FÓTICA es la capa iluminada, los primeros 100 a 200 metros. Ahí ocurre prácticamente toda la fotosíntesis del océano, y por tanto ahí se produce casi todo el alimento y buena parte del oxígeno del planeta.
La ZONA AFÓTICA es todo lo que está por debajo, donde no llega luz suficiente. No hay productores fotosintéticos, así que la vida depende de la «nieve marina»: los restos que caen constantemente desde arriba. Es la mayor parte del volumen del océano.
La ZONA BENTÓNICA es el fondo, sea cual sea su profundidad, con los organismos que viven sobre él o enterrados. Y la ZONA ABISAL es el fondo profundo, oscuro, frío y a presión altísima, donde viven organismos extraordinarios, muchos bioluminiscentes porque en la oscuridad total producir luz propia es la única manera de comunicarse o de atraer presas.
La excepción a todo esto son las chimeneas hidrotermales del fondo, donde la base de la cadena no es la fotosíntesis sino la quimiosíntesis bacteriana. Son los únicos ecosistemas del planeta que no dependen del Sol.
| Aspecto | Zona | Qué la define y qué vive ahí |
|---|---|---|
| Fótica | Los primeros 100 a 200 m, con luz suficiente | Aquí ocurre casi toda la fotosíntesis: fitoplancton, algas y la mayoría de los peces |
| Afótica | Todo lo que está debajo, sin luz suficiente | Sin productores: depende de los restos que caen desde arriba |
| Bentónica | El fondo, a cualquier profundidad | Organismos que viven sobre el sedimento o enterrados en él |
| Abisal | El fondo profundo: oscuro, frío y a presión altísima | Muchos organismos bioluminiscentes; también las chimeneas hidrotermales |
| Intermareal | La franja que la marea cubre y descubre | El ambiente más cambiante: sus habitantes toleran sol, oleaje y desecación |
Dato: El arrecife de coral es un caso curioso: es un ecosistema riquísimo en aguas POBRES en nutrientes. Funciona porque el coral aloja algas dentro de sus tejidos, en mutualismo, y recicla los nutrientes internamente. Cuando el agua se calienta demasiado, el coral expulsa a esas algas y se blanquea; sin ellas, se queda sin su principal fuente de alimento.
Basado en: Biggs, Biología, cap. 3 «Comunidades, biomas y ecosistemas», sección 3.