🩸 Herencia compleja: cuando Mendel no alcanza
Dominancia incompleta, codominancia, alelos múltiples, epistasis y rasgos poligénicos, con los grupos sanguíneos de ejemplo.
Lo que Mendel dejó fuera
Mendel eligió siete rasgos del chícharo que se comportan de la manera más simple posible: un gen, dos alelos, uno domina al otro por completo. Eligió bien —si hubiera empezado por la estatura humana no habría descubierto nada—, pero esa simpleza es la excepción, no la regla.
En la mayoría de los rasgos pasa alguna de estas cinco cosas: los dos alelos se mezclan, los dos se ven, hay más de dos alelos en la población, un gen tapa a otro, o el rasgo depende de muchos genes a la vez. Y encima está el ambiente, que también manda.
Nada de esto contradice a Mendel: sus dos leyes siguen valiendo, porque los alelos se siguen separando en la meiosis y los genes se siguen repartiendo independientemente. Lo que cambia es cómo se traduce el genotipo en fenotipo.
Dato: De los rasgos humanos que la gente cree mendelianos —el lóbulo de la oreja suelto, enrollar la lengua, el pico de viuda— casi ninguno lo es de verdad. Son ejemplos de libro que se siguen repitiendo aunque los estudios modernos ya los desmintieron.
Dominancia incompleta contra codominancia
Estas dos se confunden más que ninguna otra pareja del capítulo, y la diferencia es sencilla de decir: en la dominancia incompleta el heterocigoto sale en MEDIO de los dos; en la codominancia salen los DOS a la vez, cada uno completo y por separado.
El ejemplo de dominancia incompleta es el clavel o el dondiego de noche: flor roja cruzada con flor blanca da flores rosas. El rosa no es un alelo nuevo: es lo que se ve cuando hay una sola dosis de pigmento rojo en vez de dos.
El de codominancia es el ganado ruano: un toro rojo con una vaca blanca da terneros con pelos rojos y pelos blancos entremezclados, no rosas. Si te acercas, ves los dos colores. En humanos, el caso es el grupo sanguíneo AB: no es una sangre intermedia, es sangre que tiene las dos marcas a la vez.
Y hay un detalle que hace la diferencia práctica: en las dos, el heterocigoto se ve distinto de los dos homocigotos, así que la proporción de fenotipos es 1:2:1 en vez de 3:1. Ya no hay manera de que un rasgo quede escondido.
| Aspecto | Dominancia incompleta | Codominancia |
|---|---|---|
| Qué se ve en el heterocigoto | Algo intermedio entre los dos | Los dos rasgos completos, a la vez |
| Ejemplo con flores | Roja × blanca da rosa | No aplica: aquí saldrían pétalos rojos y blancos |
| Ejemplo en animales | Gallinas de plumaje azulado | Ganado ruano: pelos rojos y blancos entremezclados |
| Ejemplo en humanos | Cabello ondulado, entre lacio y rizado | Grupo sanguíneo AB |
| Cómo se escribe | Con la misma letra y superíndices: R¹R² | Con superíndices sobre una letra común: I^A I^B |
| Proporción en F2 | 1:2:1, porque el intermedio se distingue | 1:2:1, por la misma razón |
Dato: Regla corta para el examen: si el hijo sale de un color que no tenía ninguno de los padres, es dominancia incompleta. Si sale con los dos colores de los padres al mismo tiempo, es codominancia.
Alelos múltiples: el grupo sanguíneo
Un individuo lleva dos alelos de cada gen —eso no cambia nunca—, pero en la POBLACIÓN puede haber más de dos versiones circulando. A eso se le llama alelos múltiples.
El caso que hay que saber es el sistema ABO. Hay tres alelos: I^A, que pone la marca A en la superficie de los glóbulos rojos; I^B, que pone la marca B; e i, que no pone ninguna. I^A e I^B son codominantes entre sí, y los dos dominan sobre i.
De ahí salen cuatro grupos sanguíneos con seis genotipos, y el detalle que se pregunta: los grupos A y B pueden ser homocigotos o heterocigotos, así que una persona de tipo A puede llevar escondido un alelo i y tener un hijo de tipo O.
| Aspecto | Grupo sanguíneo | Genotipos posibles |
|---|---|---|
| Tipo A | Tiene la marca A | I^A I^A o I^A i |
| Tipo B | Tiene la marca B | I^B I^B o I^B i |
| Tipo AB | Tiene las dos marcas: es el caso de codominancia | I^A I^B, y solo ese |
| Tipo O | No tiene ninguna de las dos marcas | ii, y solo ese |
Dato: Por eso al tipo O se le llama donador universal —su sangre no trae marcas que el cuerpo ajeno pueda atacar— y al AB receptor universal —su cuerpo ya conoce las dos marcas, así que no las rechaza—. En la práctica hospitalaria hay más factores en juego, empezando por el Rh.
Epistasis: un gen que tapa a otro
En la epistasis, un gen no oculta a su propio alelo sino a OTRO gen distinto. La palabra viene del griego y significa «estar por encima».
El ejemplo del libro es el pelaje del labrador. Un gen decide el color del pigmento —negro o chocolate— y otro gen decide si el pigmento llega o no al pelo. Si el segundo gen es homocigoto recesivo, el pigmento no se deposita y el perro sale dorado, sin importar nada de lo que diga el primer gen. El labrador dorado puede traer los alelos del negro y no se le nota.
Otro caso conocido: el albinismo. Una persona con albinismo tiene sus genes de color de piel, cabello y ojos igual que cualquiera, pero un gen distinto —el que fabrica melanina— está fallando, y sin melanina ninguno de los otros puede expresarse.
La consecuencia práctica es que la epistasis rompe la proporción esperada. Un cruce dihíbrido que debería dar 9:3:3:1 puede dar 9:3:4 o 12:3:1, porque varias clases se ven iguales al quedar tapadas por el mismo gen.
Dato: No hay que confundir epistasis con dominancia. La dominancia es entre los dos alelos de UN gen; la epistasis es entre DOS genes distintos.
Rasgos poligénicos y el ambiente
Los rasgos más notorios de una persona —la estatura, el color de piel, el color de ojos, el peso— no dependen de un gen sino de muchos. A eso se le llama rasgo poligénico.
Y eso cambia la forma del resultado. Con un gen hay dos o tres fenotipos; con muchos genes hay un continuo, sin escalones. Por eso la estatura no viene en «alto» y «bajo» sino en centímetros, y si mides a mil personas y las gráficas, sale una campana: muchos en el medio y pocos en los extremos.
Encima de todo eso está el ambiente. El fenotipo es genotipo MÁS ambiente, siempre: la estatura depende de la alimentación en la infancia, el color de piel de cuánto sol te da, el peso de lo que comes y te mueves. Dos gemelos idénticos —mismo genotipo exacto— no terminan idénticos si viven vidas distintas.
El caso más claro es el gato siamés: su gen del pigmento produce una enzima que solo funciona por debajo de cierta temperatura, así que el gato sale oscuro justo en las partes más frías de su cuerpo —orejas, patas, cola y hocico—. El mismo genotipo, criado en un clima más caliente, da un gato más claro.
Dato: Los estudios con gemelos idénticos y con gemelos que no lo son sirven precisamente para eso: separar cuánto de un rasgo viene de los genes y cuánto del ambiente. Es la herramienta principal de la genética humana cuando no se pueden hacer cruces.
Basado en: Biggs, Biología, cap. 11 «Herencia compleja y herencia humana», sección 2.