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👨‍👩‍👧 Trastornos genéticos y el pedigrí

Trastornos dominantes y recesivos, qué es ser portador y cómo se lee un árbol genealógico genético.

Trastornos recesivos: los que se esconden

Un trastorno recesivo necesita los dos alelos para manifestarse. Quien tiene uno solo es portador: no presenta el trastorno, no lo sabe casi nunca, y puede transmitirlo.

Esa es la razón de que estos trastornos parezcan aparecer de la nada. Dos padres sanos que son portadores tienen un cuarto de probabilidad en cada embarazo, y como el alelo llevaba generaciones pasando de portador a portador sin manifestarse, la familia no tenía ninguna pista.

Y de ahí sale también por qué el parentesco entre los padres aumenta el riesgo: dos primos comparten abuelos, así que si un abuelo era portador, hay más probabilidad de que los dos hayan heredado el mismo alelo raro.

  • Fibrosis quística

    Falla una proteína que regula el paso de cloro por la membrana, y como consecuencia el moco de los pulmones y del páncreas queda demasiado espeso. Es de los trastornos recesivos más frecuentes en poblaciones de origen europeo.

  • Albinismo

    No se produce melanina, o se produce muy poca, así que la piel, el cabello y los ojos quedan sin pigmento. Requiere protección solar cuidadosa y suele venir acompañado de problemas de visión.

  • Anemia falciforme

    Un cambio de una sola letra en el gen de la hemoglobina hace que los glóbulos rojos se deformen en forma de hoz y se atoren en los vasos. Tiene un detalle famoso: ser portador protege contra la malaria, y por eso el alelo es frecuente donde la malaria lo era.

  • Fenilcetonuria

    Falta la enzima que procesa el aminoácido fenilalanina, que entonces se acumula y daña el sistema nervioso. Se detecta al nacer con el tamiz neonatal y se controla con la dieta: es el ejemplo de que conocer el genotipo cambia el desenlace.

Dato: En México el tamiz neonatal es gratuito y se toma del talón del bebé en sus primeros días. Busca justamente trastornos que no se ven al nacer y que, tratados a tiempo, no dejan secuelas.

Trastornos dominantes: los que no se pueden esconder

Un trastorno dominante se manifiesta con un solo alelo, así que quien lo tiene lo muestra y no existen los portadores sanos. En un pedigrí, eso hace que aparezca en todas las generaciones sin saltarse ninguna.

Y eso lleva a una pregunta razonable: si quien lo tiene lo manifiesta, ¿por qué no desaparecen? Por dos razones. Algunos, como la acondroplasia, aparecen una y otra vez por mutaciones nuevas. Y otros, como la enfermedad de Huntington, se manifiestan en la edad adulta, después de que la persona ya tuvo hijos, así que la selección natural casi no los toca.

  • Enfermedad de Huntington

    Degeneración progresiva de neuronas que afecta el movimiento, el ánimo y el pensamiento. Los síntomas suelen empezar entre los treinta y los cincuenta años, y por eso muchas personas ya tuvieron hijos antes de saber que la tienen.

  • Acondroplasia

    La forma más común de talla baja hereditaria: los huesos largos crecen menos de lo habitual. Alrededor de cuatro de cada cinco casos vienen de una mutación nueva, en familias sin ningún antecedente.

  • Polidactilia

    Nacer con dedos de más en las manos o en los pies. Es dominante y poco frecuente, lo que la vuelve el mejor ejemplo de que «dominante» no quiere decir «común».

Cómo se distingue uno del otro en una familia
AspectoTrastorno recesivoTrastorno dominante
¿Existen portadores sanos?Sí, y son la mayoría de quienes llevan el aleloNo: quien lleva el alelo lo manifiesta
En el pedigríSe salta generaciones y reapareceAparece en todas las generaciones
Padres de una persona afectadaPueden ser los dos sanosAl menos uno está afectado, salvo mutación nueva
Genotipo de quien lo tieneaa, siempreAA o Aa; casi siempre Aa
EjemplosFibrosis quística, albinismo, fenilcetonuriaHuntington, acondroplasia, polidactilia

El pedigrí y sus símbolos

Un pedigrí es un árbol genealógico dibujado con símbolos, y sirve para lo que en humanos no se puede hacer de otro modo: estudiar cómo se hereda algo sin hacer cruces. A las personas no se las cruza; se les pregunta por su familia.

Los símbolos son fijos y hay que traerlos aprendidos, porque el examen no los explica.

IIIIIII-1I-2II-2II-1II-3III-1III-2HombreMujerPresenta el rasgoPortadorEl rasgo se salta la generación II y vuelve en la III: es recesivo.Tuvo que viajar escondido en alguien que no lo muestra: eso es un portador.
Un pedigrí de tres generaciones, con sus símbolos
  • Cuadrado y círculo

    El cuadrado es un hombre y el círculo una mujer. Es la convención de todos los libros de genética y no cambia.

  • Relleno o vacío

    El símbolo relleno indica que esa persona presenta el rasgo que se estudia; el vacío, que no. A veces se usa medio relleno para señalar a un portador conocido.

  • Línea horizontal entre dos

    Une a la pareja. De ella baja una línea vertical hacia sus hijos, que se dibujan en el renglón de abajo colgados de una línea horizontal.

  • Las generaciones

    Se numeran con romanos por renglón —I, II, III— y las personas de cada renglón con números arábigos de izquierda a derecha. Así, «II-3» nombra sin ambigüedad a alguien del árbol.

Cómo se deduce el patrón mirando el árbol

El ejercicio típico es este: te dan un pedigrí y te preguntan si el rasgo es dominante, recesivo o ligado al X. Se resuelve con tres preguntas, en este orden.

Las tres preguntas, en orden

  1. 1. ¿Dos afectados tuvieron un hijo sano?

    Si es así, el rasgo es dominante y no hay más que discutir.

    • Si el rasgo fuera recesivo, los dos padres serían aa y todos sus hijos también: no podría salir uno sano.
    • Ese hijo sano solo se explica si los padres eran heterocigotos y el rasgo es dominante.
  2. 2. ¿Dos sanos tuvieron un hijo afectado?

    Si es así, el rasgo es recesivo y los dos padres son portadores.

    • Si fuera dominante, al menos uno de los padres tendría que manifestarlo, y ninguno lo hace.
    • Se concluye que los dos son heterocigotos, o sea portadores, aunque estén sanos.

    Ojo: A este caso se le llama a veces «el rasgo se saltó una generación», y es la firma inconfundible de un trastorno recesivo.

  3. 3. ¿Está en el X o en un autosoma?

    Se decide contando cuántos hombres y cuántas mujeres están afectados.

    • Si casi todos los afectados son hombres y les vienen por línea materna, se sospecha ligado al X.
    • Si hombres y mujeres están afectados por igual, y sobre todo si hay padre afectado con hijo varón afectado, es autosómico.

    Ojo: Un padre afectado con un hijo varón afectado descarta la herencia ligada al X, porque al hijo varón el padre le da la Y, no la X.

Dato: Cuidado con concluir de familias chiquitas. Con tres hijos, cualquier patrón puede salir por casualidad; por eso el consejo genético trabaja con árboles de varias generaciones y no con una sola pareja.

Qué se hace con esta información

El consejo genético es la consulta a la que acude una familia para saber qué probabilidad tiene de transmitir un trastorno y qué opciones existen. Se apoya en el pedigrí, en pruebas de laboratorio y, cada vez más, en el análisis directo del ADN.

Lo que aporta es probabilidad, no certeza: «uno de cada cuatro en cada embarazo» es una probabilidad, y ya vimos que no se acumula ni se compensa.

Y lo que aporta sobre todo es tiempo. Saber que un bebé tiene fenilcetonuria antes de que aparezca cualquier síntoma permite ajustarle la dieta desde las primeras semanas y evitar el daño por completo. Ese es el argumento entero del tamiz neonatal.

La decisión de hacerse una prueba genética, en cambio, no es obvia y no le toca a nadie tomarla por otro. Hay quien quiere saber si heredó el alelo de Huntington y hay quien prefiere no saberlo, y las dos posturas son razonables. Por eso el consejo genético informa y acompaña, pero no decide.

Dato: Una prueba genética también dice cosas de tus familiares que ellos no pidieron saber. Si tú resultas portador, tus hermanos se enteran de que tienen una probabilidad alta de serlo, quisieran o no.

Basado en: Biggs, Biología, cap. 11 «Herencia compleja y herencia humana», sección 1.