🛢️ El auge petrolero y la deuda
Cómo un país que acababa de devaluar por primera vez en veintidós años encontró petróleo, se endeudó para explotarlo y quedó atado al precio de una sola mercancía.
El intento de gastar para crecer
El gobierno que empezó en 1970 heredó un modelo que ya no daba más: el mercado interno estaba cubierto, el campo había dejado de generar excedente y la desigualdad seguía intacta. Su respuesta fue lo que llamó desarrollo compartido, y consistió en aumentar mucho el gasto público —empresas estatales, obra, subsidios, programas sociales— con la idea de crecer y repartir al mismo tiempo.
El problema fue de dónde salía ese dinero. No hubo una reforma fiscal que aumentara la recaudación, porque el intento de hacerla encontró la oposición del sector empresarial y se abandonó; así que el gasto se financió con emisión monetaria y con deuda externa. El resultado previsible fue inflación, fuga de capital y una presión creciente sobre el tipo de cambio, que llevaba fijo desde 1954.
En agosto de 1976 la paridad se rompió. El peso dejó de sostenerse en 12.50 por dólar y perdió cerca de la mitad de su valor en cuestión de semanas. Es difícil exagerar lo que significó: la mayoría de los mexicanos vivos nunca había visto otro tipo de cambio, y la estabilidad cambiaria se había vuelto una especie de dato de la naturaleza. La devaluación no fue solo un ajuste económico, fue el fin de una certeza.
1970 · 1 de diciembre
Echeverría asume la presidencia y ofrece una apertura tras el conflicto de 1968
1976 · agosto
El peso deja de sostenerse en 12.50 por dólar y se devalúa por primera vez en años
Dato: La reforma fiscal que se intentó a mediados de los años setenta y se abandonó es una de las decisiones no tomadas más consecuentes del periodo. Sin más recaudación, todo gasto adicional tenía que financiarse con deuda, y eso es exactamente lo que ocurrió durante los quince años siguientes.
El petróleo como salida
Justo cuando el país entraba a un programa de ajuste negociado con el Fondo Monetario Internacional, aparecieron las reservas petroleras. México confirmó en esos años yacimientos muy grandes en el sureste y en la sonda de Campeche, en un momento en que el precio internacional del crudo estaba altísimo por los conflictos en Medio Oriente. De pronto el país tenía un activo que el mundo quería y que podía vender caro.
La decisión fue explotarlos rápido y financiar esa explotación con crédito. La lógica era razonable en el papel: si el petróleo vale mucho y va a seguir valiendo, endeudarse hoy para producir más mañana es una inversión, no un riesgo. Los bancos internacionales, además, tenían enormes cantidades de dinero de los propios países petroleros buscando dónde colocarse, y prestaban con facilidad y a tasas variables. México se endeudó a un ritmo sin precedente, y no solo el gobierno: también las empresas privadas.
El efecto sobre el resto de la economía se conoce y tiene nombre. Cuando un país recibe muchas divisas por una sola exportación, su moneda se aprecia y todo lo demás que produce se vuelve caro frente a lo importado, de modo que la industria y la agricultura pierden competitividad justo cuando parece que el país nada en dinero. A ese fenómeno se le llama enfermedad holandesa, y describe bien lo que le pasó a México en esos años.
1978
México anuncia grandes reservas de petróleo y consigue crédito externo sin freno
Cómo se arma una crisis de deuda
Se aplaza el ajuste
El modelo se agota y en vez de cambiarlo se financia el faltante.
- El mercado interno está cubierto y la industria protegida no puede exportar.
- No se aumenta la recaudación, así que el gasto adicional se paga con deuda.
- La inflación y la fuga de capital presionan un tipo de cambio fijo desde hace décadas.
Aparece un ingreso extraordinario
El petróleo permite seguir sin cambiar nada, con más dinero.
- Se confirman yacimientos grandes con el precio internacional en máximos.
- Se decide explotarlos rápido y financiar la inversión con crédito externo barato.
- La moneda se aprecia y el resto de la economía pierde competitividad.
Ojo: El ingreso extraordinario no resolvió el problema de fondo: lo hizo menos urgente, que es la manera más eficaz de no resolverlo nunca.
Cambia el precio y sube la tasa
Las dos variables que el país no controla se mueven en su contra.
- En 1981 el precio internacional del petróleo cae y el ingreso se desploma.
- Las tasas de interés internacionales suben, y la deuda estaba contratada a tasa variable.
- Se debe más, se gana menos, y los acreedores dejan de renovar los créditos.
Las dos variables que nadie controlaba
La apuesta tenía dos supuestos y los dos fallaron al mismo tiempo. El primero: que el precio del petróleo seguiría alto. En 1981 empezó a caer, porque los países consumidores habían reducido su consumo y había más oferta en el mercado. El ingreso con el que México planeaba pagar todo se contrajo de golpe.
El segundo supuesto: que las tasas de interés seguirían bajas. Buena parte de la deuda se había contratado a tasa variable, es decir que el pago se ajustaba según lo que hiciera el mercado internacional. A finales de los setenta y principios de los ochenta Estados Unidos subió sus tasas de manera muy pronunciada para combatir su propia inflación, y con eso el costo de la deuda mexicana se multiplicó sin que México hubiera pedido un peso más.
Ahí está la lección estructural del tema, que sirve igual para entender otras crisis. Un país que financia su gasto con deuda a tasa variable y paga con el ingreso de una sola mercancía está apostando a dos variables que se deciden fuera de sus fronteras. Mientras las dos se mueven a favor, el modelo parece brillante; cuando se mueven en contra al mismo tiempo, no hay política interna que alcance. Para los economistas que han estudiado el periodo, la discusión no es si eso ocurrió —ocurrió— sino cuánto se pudo prever y qué tanto margen real había para hacer otra cosa.
1981 · junio
El precio internacional del petróleo cae y con él el ingreso del que dependía el país
| Aspecto | Lo que se supuso | Lo que ocurrió |
|---|---|---|
| Precio del petróleo | Seguirá alto, así que endeudarse para producir es una inversión. | Cae en 1981 y el ingreso con el que se iba a pagar se contrae. |
| Tasas de interés | Seguirán bajas; el crédito a tasa variable es cómodo. | Suben mucho y el costo se multiplica sin pedir un peso más. |
| Estructura productiva | El petróleo financiará la modernización del resto. | La moneda se aprecia y la industria y el campo pierden competitividad. |
| Quién decide | Se asume que el margen de maniobra es interno. | Las dos variables clave se deciden fuera del país. |
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.