🏚️ El temblor y la elección de 1988
Tres años en los que la sociedad descubrió que podía organizarse sin el gobierno y el partido en el poder se partió por dentro.
19 de septiembre de 1985
A las siete y diecinueve de la mañana un sismo de gran magnitud sacudió el centro del país y derrumbó cientos de edificios en la Ciudad de México, entre ellos hospitales, escuelas, edificios de vivienda y talleres de costura. Murieron miles de personas —la cifra exacta también se discute, por las mismas razones de siempre— y decenas de miles quedaron sin casa. Fue el desastre más grave que la ciudad había vivido en su historia moderna.
Lo que ocurrió en las horas siguientes es lo que convierte al sismo en un tema de historia política y no solo de historia de un desastre. La respuesta oficial fue lenta y desorganizada, y mientras tanto los vecinos empezaron a rescatar personas con sus propias manos, a organizar centros de acopio, a coordinar brigadas, a levantar censos de damnificados. Miles de personas que nunca habían participado en nada descubrieron en esos días que podían coordinarse entre sí y que además lo hacían mejor que la autoridad.
De ahí salieron organizaciones que duraron años y que no dependían de ninguna central ni de ningún partido: las de damnificados que negociaron la reconstrucción de vivienda, y el sindicato de costureras, formado por trabajadoras de los talleres derrumbados que descubrieron que sus patrones habían rescatado primero las máquinas. Para muchos analistas del periodo, ahí empieza a existir en México lo que se llama sociedad civil organizada en sentido moderno: gente que se agrupa por un problema concreto, fuera de la estructura corporativa y sin pedirle permiso a nadie.
1985 · 19 de septiembre
Un sismo derrumba parte de la Ciudad de México y los vecinos organizan el rescate
Dato: El sindicato de costureras nació porque, al derrumbarse los talleres, varias trabajadoras vieron que se rescataba primero la maquinaria y después a las personas. Es de los casos más claros de cómo un desastre vuelve visible una relación laboral que estaba a la vista de todos y que nadie miraba.
El partido se parte
En paralelo, dentro del partido en el poder crecía una inconformidad de otro tipo. Un grupo de militantes con trayectoria larga, encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, sostenía dos cosas: que la política económica de ajuste y apertura abandonaba el programa social que el partido decía representar, y que la candidatura presidencial debía decidirse de manera abierta y no por señalamiento del presidente en turno. Se organizaron como Corriente Democrática y plantearon esas demandas por dentro.
La respuesta fue la que el sistema daba siempre: se les pidió disciplina y se les dijo que las reglas no estaban a discusión. En 1987 la Corriente rompió con el partido y Cárdenas aceptó la candidatura de un partido pequeño, alrededor del cual se formó una coalición amplia llamada Frente Democrático Nacional. Ese rompimiento es históricamente muy importante porque, después de casi sesenta años, alguien salió del partido, compitió por fuera y no desapareció: la regla que había ordenado la política mexicana desde 1929 dejó de cumplirse.
La campaña de 1988 fue la primera competida de la historia moderna del país. La coalición encabezada por Cárdenas reunió a la izquierda, a antiguos militantes del partido y a un electorado urbano golpeado por seis años de caída del salario, y llenó plazas de una manera que nadie había previsto. El candidato del PAN, Manuel Clouthier, hacía a su vez una campaña intensa. Por primera vez desde 1929 el resultado de una elección presidencial no era conocido de antemano.
1987 · octubre
La Corriente Democrática deja el PRI y postula a Cárdenas por otra vía
1987 · diciembre
Gobierno, empresarios y sindicatos firman un pacto para frenar la inflación
De la inconformidad interna a la elección competida
El planteamiento por dentro
Un grupo pide cambiar la política económica y el método de sucesión.
- La Corriente Democrática sostiene que el ajuste abandona el programa social del partido.
- Pide que la candidatura se decida de manera abierta y no por señalamiento.
- La dirigencia responde con la regla de siempre: disciplina y reglas no discutibles.
Ojo: El sistema no tenía forma de procesar una demanda de cambio en sus propias reglas. Podía conceder casi cualquier cosa menos eso.
La ruptura
El grupo sale, compite por fuera y no desaparece.
- En 1987 la Corriente rompe y Cárdenas acepta la candidatura de un partido pequeño.
- Se forma alrededor una coalición amplia, el Frente Democrático Nacional.
- Por primera vez desde 1929 salir del partido no significa el fin de una carrera política.
La elección
El 6 de julio de 1988 el conteo se interrumpe y el resultado queda en disputa.
- El sistema de cómputo deja de dar resultados durante horas.
- La autoridad electoral dependía del gobierno, que era juez y parte.
- El resultado oficial da el triunfo al candidato del partido en el poder y la oposición lo desconoce.
El 6 de julio y lo que se puede afirmar
La noche de la elección el sistema de cómputo de resultados dejó de dar información durante horas. La explicación oficial fue una falla técnica; el episodio quedó en la memoria pública como la caída del sistema, y esa frase se convirtió en la manera de nombrar toda la elección. Cuando los resultados se reanudaron, daban una ventaja al candidato del partido en el poder que se mantuvo hasta el cómputo final.
Conviene ser preciso sobre lo que se puede afirmar. Está documentado que el conteo se interrumpió; que la autoridad electoral dependía del gobierno, que era a la vez organizador, calificador y parte interesada; que la oposición desconoció el resultado; y que años después, en 1991, los paquetes electorales con las boletas de esa elección fueron incinerados por acuerdo del Congreso, de modo que ya no existe manera material de recontar. Lo que no se puede afirmar con certeza documental es cuál habría sido el resultado de un conteo limpio, precisamente porque esa posibilidad se destruyó.
Esa combinación es lo que hace de 1988 un episodio distinto de otros. No es un caso donde la evidencia esté dividida entre dos versiones: es un caso donde la evidencia decisiva fue eliminada. Los estudiosos de la transición coinciden en que la elección aceleró todo lo que vino después —las reformas electorales de los años noventa, la creación de un árbitro autónomo, la alternancia— justamente porque dejó a todo el mundo con la certeza de que el sistema no podía seguir siendo juez y parte.
1988 · 6 de julio
En la elección presidencial el conteo se interrumpe y el resultado queda en disputa
| Aspecto | Afirmación | Estado |
|---|---|---|
| El conteo se interrumpió durante horas | Documentado. | Reconocido por la propia autoridad electoral, que lo atribuyó a una falla. |
| La autoridad electoral dependía del gobierno | Documentado. | Estaba en la ley: era organizador y calificador a la vez. |
| Las boletas fueron destruidas en 1991 | Documentado. | Por acuerdo del Congreso; ya no existe manera material de recontar. |
| Cuál habría sido el resultado de un conteo limpio | No determinable. | La evidencia decisiva fue eliminada, así que no hay forma de establecerlo. |
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.