🏙️ El país se vuelve urbano
En treinta años México dejó de ser un país de pueblos: la mayor migración interna de su historia, y la escuela y la ciudad que tuvieron que inventarse para recibirla.
La migración más grande de la historia del país
En 1940 la mayoría de los mexicanos vivía en localidades rurales; para 1970 la mayoría vivía en ciudades. Ese cambio de mayoría en treinta años es de los más rápidos que un país haya registrado, y ocurrió por la conjunción de dos fuerzas: en el campo había poca tierra, poco crédito y familias cada vez más numerosas; en la ciudad había fábricas, obras y servicios que necesitaban gente.
La Ciudad de México fue el destino principal y multiplicó su población varias veces en esas décadas. También crecieron Guadalajara y Monterrey, y aparecieron ciudades industriales medianas alrededor de las plantas nuevas. Ese crecimiento no se planeó: la gente llegaba, se instalaba donde podía —terrenos de la periferia, tierras ejidales en los bordes, lomas sin servicios— y después peleaba por la introducción del agua, la luz y el drenaje. Buena parte de las colonias populares de las ciudades mexicanas se formó exactamente así.
Al mismo tiempo la población total creció como nunca. La mortalidad bajó rápido gracias a las vacunas, los antibióticos, el agua entubada y las campañas sanitarias, mientras la natalidad seguía alta durante un buen rato. Esa combinación produce lo que se llama explosión demográfica, y explica que el país haya pasado de unos veinte millones de habitantes a casi cincuenta en el periodo, con una población además muy joven.
1943 · enero
Se promulga la Ley del Seguro Social y nace el IMSS
1959 · diciembre
Se crea el ISSSTE para los trabajadores al servicio del Estado
Dato: En estos años la esperanza de vida al nacer subió más de veinte años. Es la clase de cambio que no se ve en las fotos de la época y que sin embargo transformó la vida de todas las familias: dejó de ser normal que un hijo se muriera antes de cumplir cinco.
La escuela que tuvo que crecer con ellos
Con una población joven, migrante y creciendo, el sistema educativo tenía que ampliarse a una velocidad enorme. La reforma del artículo 3° en 1946 quitó del texto la palabra socialista y puso una fórmula sobre educación democrática y nacional, lo cual bajó la temperatura del conflicto y permitió concentrar el esfuerzo en construir escuelas y formar maestros en lugar de discutir doctrina.
La medida más recordada del periodo llegó en 1959: el libro de texto gratuito y obligatorio, producido por una comisión creada para ello. La decisión tuvo dos consecuencias que conviene distinguir. Una práctica: por primera vez todos los niños del país, en la escuela pública o en la particular, tuvieron el mismo material sin pagarlo, lo cual quitó un obstáculo real a las familias pobres. Otra política: si el libro es único y lo hace el Estado, el Estado decide qué se enseña y cómo se cuenta la historia nacional, y eso produjo entonces una polémica fuerte con grupos de padres y con la escuela particular.
También creció la enseñanza superior. Ciudad Universitaria se entregó en 1952 y la Universidad se mudó al Pedregal, el Politécnico se expandió y aparecieron universidades estatales y tecnológicos regionales. Esa expansión formó a los profesionistas que el modelo necesitaba y, de paso, creó algo que el sistema político no tenía previsto: una población estudiantil urbana, numerosa y con expectativas propias, que será protagonista de lo que ocurra al final del periodo.
1952 · noviembre
Se entrega Ciudad Universitaria y la UNAM se muda al Pedregal
1959 · febrero
Se crea la comisión que produce el libro de texto gratuito y obligatorio
«La educación que imparta el Estado —Federación, Estados, Municipios— tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia.»
Qué hay que ver aquí: Compara este texto con el de 1934 y fíjate en lo que desapareció: la palabra que daba nombre al periodo anterior, y con ella la idea de una escuela orientada a una clase social. Lo que queda es una fórmula amplia con la que podía estar de acuerdo casi cualquiera, y eso era exactamente lo que se buscaba. El laicismo se conservó en el resto del artículo, así que la reforma no revirtió el conflicto de fondo con la Iglesia: lo que hizo fue quitar de en medio la palabra que lo mantenía encendido.
Cómo cambió la vida diaria
Una familia que se muda del campo a la ciudad cambia casi todo lo que hace en un día. El trabajo deja de seguir el ritmo de las estaciones y pasa a seguir el reloj y el turno; el ingreso deja de ser una cosecha al año y se vuelve un pago cada quincena; la comida deja de producirse en casa y empieza a comprarse. Y aparece algo que en el pueblo no existía: el transporte, porque en la ciudad se vive lejos de donde se trabaja.
En esas décadas llegan a los hogares la radio primero y la televisión después, y con ellas un mercado nacional de productos anunciados que antes no existía. Aparecen las tiendas de autoservicio, el refrigerador, el gas doméstico. El país se conecta además por carretera: los camiones desplazan al ferrocarril como principal medio de transporte de carga y de personas, y eso reconfigura qué regiones quedan cerca de qué mercados.
Conviene no contar esto solo como progreso ni solo como despojo. Para muchísimas familias mudarse a la ciudad significó agua entubada, escuela cerca y un médico al que se podía ir, cosas que en su pueblo no había; y significó también hacinamiento, colonias sin servicios durante años, trabajo sin contrato y la pérdida de una red comunitaria que en el pueblo sostenía a la gente. Las dos experiencias son reales y a menudo le ocurrieron a la misma familia.
El crecimiento no se planeó
La gente llegaba, se instalaba donde podía y después peleaba los servicios. Así se formaron muchas colonias populares.
Explosión demográfica
La mortalidad baja rápido y la natalidad tarda en bajar: el país pasa de unos veinte millones a casi cincuenta.
Una población joven
Muchos niños y jóvenes significan presión sobre escuelas y empleo, y también un actor político nuevo al final del periodo.
| Aspecto | En el pueblo, hacia 1940 | En la ciudad, hacia 1970 |
|---|---|---|
| El trabajo | Sigue el ritmo de las estaciones y suele ser familiar. | Sigue el reloj y el turno, con un patrón y a veces con contrato. |
| El ingreso | Una cosecha al año, con lo que sobra para vender. | Un pago cada quincena, y todo lo demás hay que comprarlo. |
| La salud | Lo que hubiera en la cabecera, a veces a horas de camino. | Clínica del seguro social, si el trabajo es formal. |
| La escuela | Primaria incompleta y con un maestro para varios grados. | Primaria completa, con libro gratuito, y secundaria posible. |
| La red de apoyo | Parentesco y comunidad: alguien responde si algo pasa. | Se rehace poco a poco entre paisanos y vecinos de la colonia. |
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.