🛶 La Noche Triste y la caída de Tenochtitlan
De la huida española de Tenochtitlan a la caída de la ciudad, poco más de un año después, con una epidemia y un cerco de ochenta días de por medio.
La ciudad se levanta y los españoles huyen
Cuando Hernán Cortés volvió a Tenochtitlan, a fines de junio de 1520, la ciudad ya estaba en armas. Semanas antes, mientras él marchaba a la costa a enfrentar a una expedición española que venía a detenerlo, Pedro de Alvarado había ordenado la matanza de la nobleza mexica reunida en la fiesta de Tóxcatl. Cortés regresó con más hombres, pero entró a una ciudad que ya no lo veía como huésped.
Moctezuma murió en esos días, dentro del palacio donde los españoles seguían atrincherados. En cómo murió las fuentes no coinciden, y no se puede zanjar con lo que se conserva: los cronistas españoles cuentan que salió a la azotea a pedir a su gente que depusiera las armas, y que fue entonces cuando lo hirieron de muerte los suyos; otras fuentes indígenas del siglo XVI sostienen que fueron los propios españoles quienes lo mataron antes de huir, ya inútil como rehén. Las dos versiones quedan en disputa.
Con la ciudad cerrada y sin víveres, Cortés decidió salir esa misma noche, la del 30 de junio de 1520. La salida se planeó mal y costó caro. Tenochtitlan estaba comunicada con tierra firme por calzadas con cortes que servían de paso a las canoas, y los españoles llevaban un puente portátil para salvar esos cortes; el puente falló en el primer tramo, y toda la columna quedó embotellada sobre la calzada mientras las canoas mexicas atacaban por los costados. A eso se sumó que muchos soldados, contra la orden de ir ligeros, cargaron con el oro reunido durante los meses anteriores, y con ese peso murieron ahogados o sin poder defenderse.
A esa noche se le empezó a llamar la Noche Triste casi de inmediato en las crónicas españolas, por las pérdidas: soldados, aliados tlaxcaltecas, artillería y buena parte del oro se quedaron en el lago. Con el tiempo, distintos autores han preferido llamarla Noche Victoriosa para nombrar el mismo hecho desde el lado mexica, como la noche en que la ciudad logró expulsar a quien la tenía tomada. Los dos nombres describen la misma noche; cambian según de qué lado se cuenta la pérdida.
1520
Pedro de Alvarado ordena la matanza de la nobleza mexica en la fiesta de Tóxcatl
1520
Moctezuma muere durante el cerco al palacio, sin que las fuentes coincidan en cómo
1520 · 30 de junio
Los españoles y sus aliados huyen de Tenochtitlan con enormes pérdidas: la Noche Triste
Otumba y el refugio en Tlaxcala
La columna que salió de Tenochtitlan llegó a la retirada muy diezmada, y el 7 de julio de 1520 se topó con un ejército mexica que intentaba rematarla en campo abierto, cerca de Otumba. Según los cronistas españoles, Cortés logró llegar hasta el jefe que portaba el estandarte del ejército contrario y derribarlo, lo que rompió la formación enemiga. Sea cual sea el detalle exacto, la columna sobrevivió y alcanzó territorio tlaxcalteca.
Que Tlaxcala recibiera a los sobrevivientes en vez de rematarlos o entregarlos a la Triple Alianza no fue lealtad ni compasión: fue el cálculo de un señorío con sus propios enemigos. Tlaxcala llevaba generaciones enfrentada a Tenochtitlan —la alianza con Cortés se había sellado en 1519, antes de que la expedición entrara siquiera a la ciudad— y vio en esa alianza, aun con los españoles debilitados, la mejor oportunidad de derrotar de una vez a quien la tenía cercada por comercio y por guerra desde mucho antes.
1520 · 7 de julio
La retirada sobrevive a la batalla de Otumba y alcanza territorio tlaxcalteca
La viruela
Antes de que el ejército reunido en Tlaxcala volviera a atacar la ciudad, llegó a la cuenca de México una enfermedad que nadie ahí había padecido nunca: la viruela. La epidemia se extendió por la población entera durante 1520, mientras españoles y tlaxcaltecas se reorganizaban después de Otumba, así que golpeó a Tenochtitlan antes de que comenzara el sitio final.
Que nadie tuviera inmunidad previa no es un detalle menor: en Europa la viruela era sobre todo una enfermedad de la infancia, porque la mayoría de los adultos ya la había pasado de niños. Aquí enfermó de golpe gente de todas las edades a la vez, incluidos quienes en otra epidemia habrían podido cuidar a los enfermos, traer agua o preparar comida. Entre quienes murieron estuvo Cuitláhuac, el tlatoani que había tomado el cargo después de Moctezuma y que gobernó apenas unos meses.
Sobre cuánta gente murió no hay manera de dar una cifra exacta: no existía un censo previo con el que comparar, y las estimaciones que se han hecho después varían mucho según el autor y el método. Lo que sí describen las fuentes de la época, como la que sigue, es la escala del desastre y una causa de muerte que se suma a la enfermedad misma: el hambre, porque no quedaba quien preparara la comida.
1520
La viruela llega a la cuenca de México y mata a Cuitláhuac y a buena parte de la población
«Capitulo .29. de la pestilencia que vino sobre los yndios de viruelas despues que los españoles salieron de mexico. Ante que los españoles que estauan en Tlaxcalla viniesen a conquistar a mexico dio vna pestilencia de viruelas en todos los indios […] murieron muy muchos indios: tenian todo el cuerpo, y toda la cara, y todos los miembros tan llenos y lastimados de viruelas que no se podian bullir ni menear de vn lugar ni boluerse de vn lado a otro: y si alguno los meneaua dauan vozes. Esta pestilencia mato gentes sin numero; muchos murieron de hambre, porque no auia quien podiese hazer comida. Los que escaparon desta pestilencia quedaron con las caras ahoyadas: y algunos los ojos quebrados. Duro la fuerça desta pestilencia sesenta dias, y despues que fue afloxando en mexico fue hazia chalco, acabandose esta pestilencia en mexico.»
Qué hay que ver aquí: Este párrafo es la columna en español que escribió el propio fray Bernardino de Sahagún junto a los testimonios en náhuatl del mismo libro: no es una traducción moderna de esos testimonios, sino su propio resumen en el castellano de su tiempo, con su ortografía antigua («yndios», «vozes», «fuerça»). Fíjate en dos cosas: que ubica la epidemia antes de que los españoles volvieran a atacar la ciudad, y que atribuye buena parte de las muertes al hambre y no solo a la enfermedad —dice que murió gente «de hambre porque no auia quien podiese hazer comida»—, es decir, que la epidemia dejó a la población sin nadie sano que pudiera cuidar a los enfermos.
El sitio y el 13 de agosto de 1521
Reagrupados en Tlaxcala, españoles y tlaxcaltecas prepararon un ataque distinto al de la primera vez: no bastaba con entrar a la ciudad, había que aislarla por completo. Para eso mandaron construir trece bergantines, armados por piezas en Tlaxcala y cargados después a cuestas por miles de porteadores tlaxcaltecas hasta Texcoco, donde se ensamblaron y se botaron ya frente al lago.
Antes del asalto final, los sitiadores cortaron el acueducto que llevaba agua dulce desde los manantiales de Chapultepec hasta Tenochtitlan, así que quienes resistían adentro quedaron reducidos al agua salobre del lago. El sitio duró ochenta días, combinando el avance por las calzadas con los bergantines, que impedían que llegaran víveres o refuerzos por canoa.
De ese ejército sitiador, la mayor parte no era española: decenas de miles de aliados indígenas —tlaxcaltecas sobre todo, pero también de otros señoríos enemigos de la Triple Alianza— cargaron las piezas de los bergantines, remaron en ellos y combatieron por tierra. Sin ese número, un puñado de españoles no habría podido sostener un cerco de esa duración.
La ciudad cayó el 13 de agosto de 1521, cuando Cuauhtémoc, el último tlatoani de Tenochtitlan, fue capturado al intentar huir en una canoa por el lago. Lo que se rindió ese día fue Tenochtitlan y con ella la Triple Alianza que encabezaba, no un país llamado México, que todavía no existía con ese nombre ni esas fronteras: buena parte del territorio que hoy ocupa tardó décadas en quedar bajo control español, y eso es lo que cuentan los temas que siguen.
1521 · 13 de agosto
Cuauhtémoc es capturado y Tenochtitlan cae tras ochenta días de sitio
Las etapas del sitio
El reagrupamiento en Tlaxcala
Españoles y tlaxcaltecas se reorganizan tras Otumba y la epidemia, y cambian de estrategia.
- Se decide que la ciudad debe quedar aislada por completo y no solo atacada.
- Se ordena construir trece bergantines por piezas en Tlaxcala.
El traslado a Texcoco
Las piezas de los bergantines cruzan la sierra a cuestas hasta el lago.
- Miles de porteadores tlaxcaltecas cargan las piezas por tierra hasta Texcoco.
- Las tropas aliadas avanzan y ocupan puntos alrededor del lago antes del asalto final.
El cerco por agua y por tierra
Se corta el agua y se combina el ataque naval con el terrestre.
- Se corta el acueducto de Chapultepec y la ciudad queda sin agua dulce.
- Los bergantines botados en el lago impiden que lleguen víveres o refuerzos por canoa.
- El avance por las calzadas se hace casa por casa, con fuerte resistencia mexica.
La caída y la captura
Tras ochenta días, la resistencia se reduce a un último rincón de la ciudad.
- Los defensores quedan acorralados en el barrio de Tlatelolco.
- Cuauhtémoc es capturado al intentar huir en canoa, el 13 de agosto de 1521.
Ojo: Lo que cae ese día es Tenochtitlan y la Triple Alianza, no de inmediato todo el territorio que hoy es México.
Dato: Los trece bergantines se armaron en Tlaxcala, a más de sesenta kilómetros del lago de Texcoco, y se trasladaron ya hechos pedazos, cargados por miles de porteadores tlaxcaltecas que cruzaron la sierra antes de que se ensamblaran junto al agua.
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México I de la DGB/SEP.