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🏛️ El FOBAPROA

Un fondo creado en 1990 para proteger los depósitos terminó comprando la cartera vencida de los bancos, convirtiéndose en deuda pública y dejando una discusión sobre su costo que sigue abierta.

Un fondo para proteger los depósitos

El Fondo Bancario de Protección al Ahorro, el Fobaproa, se creó en 1990 con la ley bancaria de esos años, como un fondo que respaldaría los depósitos del público si un banco llegaba a quebrar. En ese momento era una pieza más del nuevo diseño del sistema financiero, pensada para dar confianza a los ahorradores en un sistema que estaba por cambiar de dueños.

Poco después, el gobierno vendió a particulares los bancos que había nacionalizado en 1982. Varios compradores pagaron esas operaciones con dinero prestado, y una vez dueños de los bancos, estos dieron crédito con poca supervisión y crecieron muy rápido en pocos años. El fondo pensado para un problema puntual —la quiebra aislada de un banco— quedó ahí, sin que nadie previera que tendría que usarse para todo el sistema a la vez.

En orden
  1. 1990 · julio

    La ley bancaria crea el Fobaproa, un fondo para proteger los depósitos del público

Dato: El nombre completo, Fondo Bancario de Protección al Ahorro, describe la función original: proteger al ahorrador, no rescatar al banco. Lo segundo fue lo que terminó haciendo en la práctica.

La cartera vencida y el rescate de 1995

Con la devaluación de diciembre de 1994 las tasas de interés se dispararon, y millones de personas y empresas que tenían créditos a tasa variable —tarjetas, hipotecas, préstamos para negocios pequeños— dejaron de poder pagarlos: es lo que se conoce como cartera vencida. Hubo movimientos de deudores organizados para negociar quitas y plazos, entre ellos El Barzón, que nació entre productores del campo endeudados y creció después en las ciudades.

Ante el riesgo de que los bancos quebraran y el sistema de pagos del país se detuviera, en 1995 el Fobaproa compró a los bancos sus créditos incobrables, y a cambio les entregó pagarés: promesas de pago respaldadas por el gobierno. También se intervinieron bancos en dificultades y se pusieron en marcha programas para ayudar a los deudores a renegociar sus créditos. Con eso se evitó que la gente perdiera lo que tenía guardado en el banco.

El mecanismo cambió lo que estaba en riesgo, no lo eliminó. Antes del rescate, la pérdida por los créditos impagados la cargaban los bancos y, en última instancia, sus dueños y accionistas. Después, la cargó el Fobaproa, un fondo público, y la pregunta de quién pagaría esa cuenta quedó pendiente para los años siguientes.

En orden
  1. 1995

    El gobierno asume deudas de los bancos para evitar que el sistema de pagos se detenga

  • Qué compró el Fobaproa

    Créditos que los bancos ya no podían cobrar, a cambio de pagarés respaldados por el gobierno.

  • Qué se evitó

    Que los bancos quebraran de golpe y que el público perdiera los depósitos guardados en ellos.

  • Qué no se evitó

    Que alguien tuviera que pagar esa cartera vencida; solo cambió quién.

La conversión en deuda pública y el IPAB

En 1998 el gobierno de Ernesto Zedillo pidió al Congreso reconocer los pasivos del Fobaproa como deuda pública. Desde la elección de 1997 el PRI ya no tenía mayoría propia en la Cámara de Diputados, así que la propuesta no podía aprobarse sin votos de otro partido, y el debate se extendió durante meses.

El PAN acabó votando con el PRI, y en diciembre de 1998 se aprobó convertir esos pasivos en deuda pública y crear el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario, el IPAB, que sustituyó al Fobaproa con reglas más estrictas sobre qué podía respaldar. El PRD votó en contra y propuso que no se pagara la parte de la deuda que una auditoría independiente considerara ilegal o irregular.

El monto que el Congreso reconoció como deuda pública fue de alrededor de quinientos cincuenta mil millones de pesos de aquel momento. Esa deuda no se liquidó de una vez: se sigue pagando cada año con una partida del presupuesto federal, a través del IPAB.

En orden
  1. 1998 · diciembre

    El Congreso convierte en deuda pública los pasivos del Fobaproa y crea el IPAB

Del fondo al instituto

  1. El Fobaproa compra la cartera

    En 1995 el fondo adquiere los créditos incobrables de los bancos.

    • Entrega pagarés respaldados por el gobierno a cambio de la cartera vencida.
    • Se interviene a bancos en dificultades.
  2. El Congreso decide

    En 1998 se discute si esos pagarés se vuelven deuda pública.

    • El PRI, sin mayoría propia desde 1997, necesita votos de otro partido.
    • El PAN vota con el PRI; el PRD se opone y pide no pagar la parte irregular.

    Ojo: El voto no fue sobre si hubo rescate —eso ya había pasado en 1995—, sino sobre quién cargaría esa deuda de ahí en adelante.

  3. Nace el IPAB

    El instituto sustituye al Fobaproa y administra la deuda reconocida.

    • Se reconoce un monto de alrededor de quinientos cincuenta mil millones de pesos.
    • El presupuesto federal sigue pagando esa deuda cada año.

La auditoría Mackey y lo que sigue en disputa

El Congreso encargó una auditoría al contador canadiense Michael Mackey, que entregó su informe poco después de aprobada la conversión en deuda pública. El informe encontró operaciones irregulares y créditos que, a juicio del auditor, no debieron entrar al rescate —entre ellos, préstamos relacionados con los propios dueños de los bancos—, pero también señaló que no tuvo acceso completo a toda la información que pidió.

Esa mezcla —hallazgos concretos junto con información que nunca se entregó— es la razón de que el Fobaproa siga discutiéndose más de dos décadas después. Lo que pasó y cuándo está documentado; cuánto costó en total y a quién benefició de más, no tanto.

El Fobaproa: qué está documentado y qué sigue en disputa
AspectoQué se afirmaQué tan firme es
Que hubo rescate y la deuda se volvió públicaEn 1995 el Fobaproa compró cartera vencida; en 1998 el Congreso la reconoció como deuda pública.Documentado: son actos del gobierno y del Congreso con fecha y registro público.
Que se protegieron los depósitosEl público no perdió el dinero que tenía guardado en los bancos.Documentado: es el resultado que el propio mecanismo buscaba y logró.
Cuánto costó en total el rescateDepende de si se cuenta el monto original, los intereses pagados durante décadas o lo recuperado al vender parte de la cartera.En disputa: las cifras varían mucho según qué se incluya en la cuenta.
Si benefició indebidamente a banqueros y grandes deudoresEl informe Mackey documentó operaciones irregulares y créditos ligados a dueños de bancos.En disputa: cuánto del total fue indebido no quedó establecido, porque la auditoría no tuvo acceso a toda la información.
Si había otra forma de evitar el colapso bancarioQuienes defienden el rescate dicen que dejar caer los bancos habría costado más a todos; los críticos, que el costo se pudo repartir distinto.En disputa: las dos posiciones parten del mismo hecho y lo pesan de manera distinta.

Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México»; Michael W. Mackey, «Evaluación integral de las operaciones y funciones del Fobaproa» (1999), Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados, y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.