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🌽 La Guerra de Castas

Medio siglo de guerra en Yucatán, de 1847 a 1901: pueblos mayas contra la élite yucateca, por tierra e impuestos.

Por qué estalló

En el oriente y el sur de Yucatán, la expansión de las haciendas de caña de azúcar y de ganado venía avanzando sobre tierras que los pueblos mayas trabajaban desde generaciones atrás. A esa presión se sumaban dos cobros que pesaban sobre cada familia: la contribución personal, un impuesto que se pagaba por persona sin importar cuánto se tuviera, y las obvenciones parroquiales, los cobros de la Iglesia por bautizos, matrimonios y entierros.

La élite yucateca no era un bloque único: estaba dividida entre Mérida y Campeche, y en la década anterior había entrado en pleito con el gobierno de México, al punto de que Yucatán se separó por un tiempo. En esos conflictos, los grupos de Mérida y de Campeche armaron a campesinos mayas para sus propias disputas y les prometieron quitar la contribución personal y otros cobros. Cuando dejaron de necesitarlos, esas promesas no se cumplieron.

Conviene no imaginar a los jefes mayas como campesinos sin nada que perder. Jacinto Pat, de Tihosuco, y Cecilio Chi, de Tepich, eran caciques y batabes: tenían tierras, mando local y trato con las autoridades. Su levantamiento no partió de la nada, sino de una posición con algo que defender y con las armas que la propia élite yucateca les había entregado.

Dato: La misma élite que después pidió ayuda a otros países para sofocar el levantamiento había armado a esos campesinos mayas años antes, para pelear sus propias guerras internas.

1847 y 1848: el levantamiento

En julio de 1847 las autoridades de Valladolid fusilaron a Manuel Antonio Ay, un cacique maya acusado de conspirar contra el gobierno. El 30 de julio de ese mismo año, Cecilio Chi atacó el poblado de Tepich y con eso empezó la guerra abierta. En pocos meses el levantamiento se extendió por buena parte del oriente y el sur de la península.

Para 1848 los rebeldes controlaban la mayor parte de Yucatán y llegaron a acercarse a Mérida y a Campeche. En abril de ese año, comisionados del gobernador Miguel Barbachano pactaron con Jacinto Pat los Tratados de Tzucacab, que abolían la contribución personal y rebajaban los cobros de bautismo y matrimonio. El acuerdo no se sostuvo: otros jefes rebeldes, Cecilio Chi entre ellos, no lo aceptaron, y las hostilidades siguieron.

Cuando los rebeldes parecían a punto de tomar Mérida, se retiraron hacia el oriente. La explicación más repetida cuenta que volvieron a sembrar su milpa con la llegada de las lluvias, pero esa lectura es discutida entre los historiadores: también pesaron el desgaste de meses de campaña, la falta de parque y las divisiones entre los propios jefes rebeldes. No hay una sola razón que se pueda dar como definitiva.

El gobierno yucateco, sin fuerza para contener el levantamiento por su cuenta, pidió ayuda militar a varios países y terminó por reincorporarse a México en 1848 a cambio de apoyo y de recursos. Cecilio Chi fue asesinado a fines de ese año por gente de su propio campo; Jacinto Pat murió poco después, también a manos de otros mayas y no de la élite yucateca.

En orden
  1. 1847 · 30 de julio

    El ataque a Tepich inicia la Guerra de Castas en Yucatán

«No estamos por matar a cualquiera que no sea enemigo, sino aquellos que verdaderamente lo son y nos persiguen y nos atacan dejándose entender que tanto por nuestra parte como por la de ellos al que le toca por suerte morir, muere en la refriega, pues nosotros no buscamos más que la unión y la libertad con todos los señores españoles o cualquiera que se presente bajo de mi protección»
Carta de Jacinto Pat a Modesto Méndez, corregidor del Petén (Guatemala) · 25 de septiembre de 1848

Qué hay que ver aquí: La carta se escribe para una autoridad extranjera y busca presentar al movimiento como una fuerza legítima, no como una turba sin control. Pat distingue con cuidado a los enemigos de quienes no lo son, lo que contradice la idea de una guerra de exterminio contra todo el que no fuera maya, que fue la versión que difundió la élite yucateca. Habla de «unión y libertad», no de expulsar a nadie por su origen: hay que leer el fragmento como lo que es, un documento con un propósito concreto, no como una descripción neutral de la guerra completa.

La venta de prisioneros y la Cruz Parlante

Durante los años siguientes al levantamiento, el gobierno de Yucatán vendió a prisioneros mayas como trabajadores forzados a hacendados de Cuba. La práctica está documentada; la cifra total de personas vendidas no lo está con precisión, y las estimaciones que circulan varían mucho según la fuente, así que no conviene repetir un número como si fuera un hecho establecido.

En 1850, en el oriente de la península, un grupo de rebeldes fundó un santuario en torno a una cruz de madera que, según creían, les hablaba: la Cruz Parlante. Las fuentes de la época atribuyen esa voz a un intérprete, Manuel Nahuat, y al jefe José María Barrera, que sostenían el culto. El santuario se convirtió en la capital del movimiento rebelde, Chan Santa Cruz, y a sus seguidores se les llamó cruzoob.

Los cruzoob sostuvieron un territorio propio durante décadas, con gobierno, ejército y culto organizados alrededor del santuario. Mantuvieron comercio de armas con la colonia británica de Belice, vecina de ese territorio, lo que les permitió seguir armados frente a un gobierno yucateco que no lograba someterlos.

En orden
  1. 1850

    Surge el culto de la Cruz Parlante en Chan Santa Cruz, centro de los mayas rebeldes

  • Chan Santa Cruz

    La capital del territorio rebelde, fundada en torno al santuario de la Cruz Parlante. Hoy es la ciudad de Felipe Carrillo Puerto, en Quintana Roo.

  • Trabajo forzado en Cuba

    El destino de prisioneros mayas vendidos por el gobierno yucateco durante la guerra. Documentado como práctica; sin cifra total confiable.

El final que no terminó, y el nombre de la guerra

En 1901 tropas federales al mando del general Ignacio Bravo ocuparon Chan Santa Cruz, y ese hecho se toma como el final oficial de la guerra. La resistencia no se apagó de golpe: siguió, más dispersa, en la selva durante años después de la ocupación. El poblado que fue capital de los cruzoob se llama hoy Felipe Carrillo Puerto, en el estado de Quintana Roo.

El nombre con el que se conoce el conflicto, «guerra de castas», lo puso la élite yucateca de la época, y lo usó para presentarlo como una guerra racial de indígenas contra blancos. Una parte de los historiadores prefiere hablar de guerra social maya o de rebelión maya, porque hubo mayas peleando en los dos bandos —muchos sirvieron en las tropas yucatecas— y porque las demandas de fondo eran concretas: la tierra y los impuestos, no el origen de nadie.

Qué se afirma y qué tan firme es
AspectoQué se afirmaQué tan firme es
Que la guerra empezó en Tepich en 1847 y que 1901 es su final oficialDocumentado.Fechas y hechos registrados por las dos partes del conflicto.
Cuántas personas murieron a lo largo de la guerraNo puede establecerse con precisión.No hubo registros confiables durante décadas de conflicto, y las estimaciones varían mucho.
Por qué los rebeldes se retiraron cuando estaban cerca de tomar MéridaEn disputa.La siembra de la milpa es la explicación más repetida; también se citan el desgaste y las divisiones internas.
Si «guerra de castas» es el nombre más adecuadoEn disputa.Lo acuñó la élite yucateca como guerra racial; varios historiadores prefieren «guerra social maya» porque hubo mayas en los dos bandos y las demandas eran de tierra e impuestos.

Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México»; Arturo Taracena Arriola, estudios sobre la Guerra de Castas, y el programa de Historia de México I de la DGB/SEP.