🎖️ Santa Anna y sus gobiernos
Un solo hombre entró y salió de la presidencia una y otra vez durante treinta años: seguirlo a él es ver la etapa entera.
Once veces: el patrón
Antonio López de Santa Anna nació en Veracruz y empezó su carrera como militar realista, es decir, al servicio de la Corona española. Se sumó al Plan de Iguala, que consumó la independencia, y su primer gran prestigio lo ganó en 1829, al frente de la defensa que derrotó en Tampico al último intento español de reconquistar el país.
Desde entonces repitió un mismo patrón: llegaba a la presidencia, dejaba el despacho en manos de otro y se retiraba a su hacienda de Manga de Clavo, en Veracruz, hasta que algún grupo volvía a necesitarlo. Encabezó gobiernos de signos opuestos: en 1833 llegó acompañado de un vicepresidente reformista, Valentín Gómez Farías, y al año siguiente él mismo echó abajo esas reformas.
Lo documentado es que entró y salió de la presidencia muchas veces entre 1833 y 1855. La cifra de «once» es la más citada en los libros, pero es un número en disputa: cambia según se cuenten o no los interinatos y los regresos breves de unos días o semanas. Lo que no puede establecerse con la misma certeza es por qué: si actuaba por oportunismo o por convicción es un juicio sobre sus intenciones, no un dato que un documento pueda zanjar.
El país lo volvía a llamar por razones que no dependían solo de él. El ejército respondía a caudillos regionales antes que a una cadena de mando estable, la hacienda pública no alcanzaba para sostener ningún proyecto, y una figura con prestigio militar y sin partido fijo era exactamente lo que cada bando, en su momento, creía poder usar a su favor.
| Aspecto | Qué se afirma | Qué tan firme es |
|---|---|---|
| Que ocupó la presidencia varias veces entre 1833 y 1855 | Documentado en actas y decretos. | Firme: no depende de cómo se cuente. |
| Que la cifra exacta es «once» | La más citada, pero variable. | En disputa: depende de si se cuentan interinatos y periodos breves. |
| Que gobernó con banderas federalistas y centralistas | Documentado en los decretos de cada gobierno. | Firme. |
| Que actuaba por oportunismo y no por convicción | Es la lectura más repetida. | No determinable: es un juicio sobre intenciones, no un hecho verificable. |
Dato: La tradición histórica del siglo siguiente lo convirtió en el ejemplo del gobernante que antepone su interés al del país; esa es una lectura, no un dato, y conviene distinguir siempre cuál de las dos cosas se está afirmando.
La Guerra de los Pasteles
En los años posteriores a la independencia, el gobierno francés acumuló reclamaciones de ciudadanos suyos por daños sufridos en los desórdenes internos del país. Entre esas reclamaciones estaba la de un pastelero francés establecido en Tacubaya, y de ahí salió el nombre burlón con el que se conoce el conflicto.
En 1838 la flota francesa bloqueó el puerto de Veracruz y bombardeó la fortaleza de San Juan de Ulúa, que terminó por capitular. México respondió declarando la guerra. Santa Anna, que en ese momento no ocupaba la presidencia, se puso al frente de la defensa del puerto y perdió una pierna en un combate contra las tropas francesas que habían desembarcado.
Meses después se llegó a un acuerdo de paz con mediación británica, por el que México se comprometió a pagar las reclamaciones francesas. La pierna perdida en el combate recibió, años más tarde, un entierro solemne y público; y cuando el gobierno de Santa Anna cayó, una multitud la desenterró en señal de rechazo.
El episodio deja ver algo más amplio que la anécdota del nombre: un país sin marina propia ni dinero para pagar deudas no tenía manera de impedir que una potencia europea cobrara por la fuerza. Y para Santa Anna, la derrota militar y la pierna perdida en ella le devolvieron el prestigio que necesitaba para volver a gobernar.
1838
Francia bloquea Veracruz para cobrar deudas a ciudadanos suyos
Reclamación
Exigencia de pago que un gobierno extranjero presenta en nombre de sus ciudadanos por daños sufridos en otro país. Las de los franceses en México fueron el pretexto formal del bloqueo de 1838.
Bloqueo naval
Cierre de un puerto por la fuerza para impedir el paso de barcos, usado como presión sin llegar a una invasión por tierra.
La última dictadura
En 1853, tras la renuncia del presidente Mariano Arista, un grupo de conservadores encabezado por Lucas Alamán —que moriría meses después ese mismo año— llamó a Santa Anna para que volviera a la presidencia. Regresó el 20 de abril de 1853 y gobernó sin sujetarse a ninguna constitución: suspendió las legislaturas de los estados, persiguió a opositores liberales, entre ellos Benito Juárez y Melchor Ocampo, a quienes envió al exilio, y creó impuestos nuevos, el más recordado sobre las puertas y las ventanas de las casas, y otro sobre los perros.
Un decreto de diciembre de ese año, ya sin límite fijado, prorrogó sus facultades y le dio un tratamiento reservado hasta entonces a la realeza. El fragmento siguiente, con la ortografía de la época, muestra cómo se redactó esa prórroga.
«Artículo 1º. Se declara que por voluntad de la nacion el actual presidente de ella continuará con las facultades de que se halla investido, por todo el tiempo qué lo juzgare necesario para la consolidacion del órden público, el aseguramiento de la integridad territorial y el completo arreglo de los ramos de la administracion. […] Artículo 3º. El tratamiento de Alteza Serenísima será para lo sucesivo anexo al cargo de presidente de la República.»
Qué hay que ver aquí: El artículo 1.º no fija un plazo: quien decide cuánto dura la prórroga es «lo juzgare», es decir, el propio presidente. Invoca la «voluntad de la nacion» sin que hubiera elección de por medio. Y el artículo 3.º otorga el título de Alteza Serenísima al cargo de presidente, no a la persona de Santa Anna, aunque en los hechos fuera él quien lo llevara. La ortografía sin acentos en palabras como «nacion» y «órden» es la propia de los documentos oficiales de esa década.
Alteza Serenísima
Tratamiento honorífico que el decreto de diciembre de 1853 anexó al cargo de presidente de la República, y que Santa Anna usó durante esta última dictadura.
La Mesilla y la caída
En diciembre de 1853 el gobierno de Santa Anna vendió a Estados Unidos el territorio de La Mesilla, una franja al sur de lo que hoy son Arizona y Nuevo México que ese país quería para tender una ruta de ferrocarril hacia el Pacífico. El tratado fijó el pago en diez millones de dólares, y fue la última pérdida territorial del país en esa etapa. El dinero recibido se gastó en poco tiempo, sin dejar obra que lo justificara.
El descontento por esta última dictadura y por la venta encontró salida en el Plan de Ayutla, proclamado en 1854, que desconoció a Santa Anna como presidente. En 1855 dejó el poder y salió del país al exilio. Lo que siguió a partir de ahí pertenece ya a otra etapa de la historia del país.
1853 · 20 de abril
Santa Anna vuelve a la presidencia por última vez y gobierna sin constitución
1853 · diciembre
Santa Anna vende La Mesilla a Estados Unidos
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México I de la DGB/SEP.