⚖️ La estrategia de seguridad
Qué se decidió en 2006, qué pasó con la violencia después, y por qué la relación entre esas dos cosas se discute todavía entre especialistas.
Qué se decidió y cuándo
En diciembre de 2006, a los pocos días de tomar posesión, el gobierno de Felipe Calderón anunció un operativo conjunto en Michoacán con participación del ejército y la marina, y a lo largo de los meses siguientes desplegó operativos semejantes en varios estados. La decisión tuvo dos componentes que conviene separar: usar a las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública, y organizar la estrategia alrededor de la captura de los líderes de las organizaciones criminales.
Ninguno de los dos era enteramente nuevo. El ejército había participado en tareas antidrogas desde décadas antes, y ya había operativos federales en curso. Lo nuevo fue la escala, la permanencia y el lugar central que la seguridad ocupó en la política del gobierno. Conviene decirlo así, con precisión, porque una parte de la discusión pública se enreda en si «empezó» en 2006 o venía de antes, y la respuesta útil es que lo que cambió fue la magnitud y no la existencia.
El contexto tampoco era solo mexicano. Las organizaciones de tráfico habían crecido en importancia a medida que las rutas del Caribe se cerraban y el trasiego se desplazaba a México; la demanda de drogas en Estados Unidos y el flujo de armas hacia el sur son factores documentados que ningún gobierno mexicano controla. Los especialistas discuten cuánto pesa cada factor, y para ninguno de ellos la explicación completa está del lado exclusivo de las decisiones mexicanas.
2006 · diciembre
El gobierno despliega al ejército contra el narcotráfico, empezando por Michoacán
Dato: El uso de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública se planteó en su momento como algo temporal, hasta que las policías civiles pudieran hacerse cargo. Casi veinte años y varios gobiernos después sigue vigente, y esa permanencia es en sí misma uno de los datos más significativos del periodo.
Qué muestran las cifras y qué no
Los homicidios registrados en México venían a la baja durante los años noventa y principios de los dos mil, llegando a mínimos históricos a mediados de esa década. A partir de 2008 la curva se invierte y sube con rapidez, hasta multiplicarse varias veces respecto de aquel mínimo. Después hubo un descenso parcial en la primera mitad de la década siguiente y una nueva alza que llevó las cifras a los niveles más altos registrados. Esto no está en disputa: son registros administrativos que llevan las fiscalías y el sistema de salud, publicados de manera regular.
Tampoco está en disputa que hubo violaciones graves a derechos humanos en el marco de esas operaciones. Organismos nacionales e internacionales documentaron casos de ejecución extrajudicial, tortura y desaparición de personas con participación de agentes del Estado, y la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha emitido sentencias contra México en varios de ellos. Es un hecho establecido, no una imputación de parte, y decirlo no implica atribuirle esos casos a una decisión de política pública general.
Lo que sí está genuinamente en disputa es la relación causal. Hay investigadores que sostienen que la captura de líderes fragmentó a las organizaciones y multiplicó los enfrentamientos entre grupos rivales, y que por tanto la estrategia contribuyó al aumento; hay otros que sostienen que la violencia ya venía creciendo por la disputa de rutas y por el cambio en los mercados, y que el despliegue fue respuesta y no causa; y hay quien sostiene una combinación de ambas. Los tres grupos usan datos y publican sus métodos, y ninguna de las tres posiciones puede presentarse como la conclusión establecida.
2008 · septiembre
La crisis financiera internacional golpea la economía mexicana por comercio y remesas
| Aspecto | Afirmación | Estado |
|---|---|---|
| Los homicidios subieron con rapidez a partir de 2008 | Documentado. | Registros de fiscalías y del sistema de salud, publicados regularmente. |
| Hubo violaciones graves a derechos humanos en operativos | Documentado. | Informes de organismos nacionales e internacionales y sentencias de la Corte Interamericana. |
| La estrategia causó el aumento de la violencia | En disputa. | Hay investigación seria en los dos sentidos y una posición intermedia; ninguna es concluyente. |
| Cuántas personas han desaparecido | Registro incompleto. | Existe un registro nacional que se actualiza y que reconoce subregistro. |
Derechos humanos, Ayotzinapa y lo que cambió en las leyes
En paralelo a todo esto ocurrió un cambio jurídico de fondo. La reforma constitucional de junio de 2011 puso los derechos humanos reconocidos en los tratados internacionales al mismo nivel que los de la Constitución y obligó a todas las autoridades a promoverlos, respetarlos, protegerlos y garantizarlos. Es una de las reformas más importantes del periodo y su relevancia práctica es concreta: permite que una persona invoque un tratado ante un juez mexicano y que el juez esté obligado a aplicarlo.
El caso que más marcó la discusión pública fue la desaparición de cuarenta y tres estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa en Iguala, en septiembre de 2014. Sobre él hay que ser especialmente cuidadoso. Está documentado que los estudiantes fueron atacados por policías municipales, que hubo otras personas asesinadas esa noche y que los cuarenta y tres siguen sin ser localizados salvo un número muy pequeño de identificaciones logradas por análisis genético. La primera explicación oficial fue cuestionada por un grupo de expertos internacionales convocados con acuerdo del propio Estado mexicano, y las investigaciones posteriores han seguido abiertas bajo distintos gobiernos.
El caso importa para esta materia por una razón que va más allá de sus hechos: mostró con claridad las carencias del sistema de investigación penal mexicano, que es exactamente la capacidad estatal que la alternancia no había tocado. Y produjo consecuencias legales: de la presión por casos como este salieron la ley general en materia de desaparición de personas y el registro nacional que hoy existe, instrumentos que antes no había.
2011 · junio
La reforma constitucional pone los derechos humanos de los tratados al nivel de la Carta Magna
2014 · septiembre
Cuarenta y tres estudiantes de Ayotzinapa desaparecen en Iguala
2019
Se crea la Guardia Nacional como cuerpo de seguridad de mando federal
«Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.»
Qué hay que ver aquí: Fíjate en los cuatro verbos de la segunda frase: prevenir, investigar, sancionar y reparar. No son sinónimos ni retórica, son cuatro obligaciones distintas y una autoridad puede cumplir unas y no otras. Un Estado que previene mal pero repara bien incumple; uno que investiga y no sanciona, también. Esa lista es la vara con la que se evalúa jurídicamente la actuación estatal en los casos de este periodo, y por eso conviene aprenderla completa en vez de quedarse con la idea general de «respetar los derechos humanos».
Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.