Volver a México en el siglo XXI

✈️ Migración y remesas

Millones de mexicanos se fueron al norte, el flujo se detuvo hacia 2010 y el dinero que mandan sostiene hoy a millones de hogares: cómo se lee ese proceso con datos.

El flujo y su cambio de dirección

La migración de mexicanos a Estados Unidos viene de lejos: el Programa Bracero de 1942 institucionalizó rutas que ya existían y que siguieron funcionando después de que el programa terminara en 1964. Lo que ocurre en las últimas décadas del siglo XX es una aceleración, empujada por la falta de empleo formal aquí, por la demanda de trabajo allá y por las crisis económicas de 1982 y de 1994.

El punto de inflexión llega alrededor de 2010, y es un dato que sorprende porque contradice la idea general que la gente tiene del asunto. Varios estudios coinciden en que a partir de esos años el saldo migratorio neto entre México y Estados Unidos se acercó a cero e incluso llegó a ser negativo en algunos periodos: dejó de irse más gente de la que regresaba. Las razones que señalan los especialistas son varias y actúan juntas: la crisis financiera de 2008 destruyó empleo en el sector de la construcción allá, el reforzamiento de la frontera encareció y volvió más peligroso el cruce, y la caída de la natalidad en México redujo el número de jóvenes que entran cada año al mercado de trabajo.

Al mismo tiempo cambió el papel de México en el mapa migratorio. El país que había sido de origen se volvió también de tránsito, para personas centroamericanas y de otras regiones que cruzan hacia el norte, y de destino, para quienes se quedan. Eso trajo problemas nuevos: albergues, trata, secuestro de migrantes, solicitudes de refugio que el sistema mexicano no estaba diseñado para procesar. Un tema honesto sobre migración en el siglo XXI mexicano tiene que incluir las tres caras y no solo la primera.

En orden
  1. 1964

    Termina el Programa Bracero después de veintidós años de contratación

  2. 2008 · septiembre

    La crisis financiera internacional golpea la economía mexicana por comercio y remesas

Dato: Que el saldo migratorio hacia Estados Unidos se acercara a cero alrededor de 2010 es de los datos que más contradicen la percepción pública, y es un buen ejercicio de método: la intuición sobre un fenómeno tan visible puede quedarse desfasada varios años respecto de lo que muestran las cifras.

Las remesas

Remesa es el dinero que una persona que trabaja en otro país envía a su familia. En México el monto anual pasó de unos pocos miles de millones de dólares en los años noventa a más de sesenta mil millones en los años recientes, y se ha vuelto una de las principales fuentes de divisas del país, comparable o superior a la del petróleo en varios años.

Su efecto se entiende mejor mirando a quién llega. A diferencia de la inversión extranjera o de los ingresos petroleros, que entran al circuito financiero o al presupuesto, la remesa llega directamente a un hogar, y en promedio a hogares de ingresos bajos y de regiones con poca actividad económica. Se gasta sobre todo en alimentación, salud, educación y vivienda. Eso la vuelve un sostén social muy eficaz y, a la vez, revela algo incómodo: buena parte de la política social efectiva de esas regiones no la hace el Estado mexicano, la hacen los trabajadores que se fueron.

Los especialistas discuten sus efectos de largo plazo con argumentos de los dos lados, y conviene presentarlos como discusión. Quienes subrayan lo positivo señalan la reducción medible de la pobreza en los hogares receptores y la mejora en escolaridad de los niños; quienes señalan los límites responden que las remesas no generan empleo local por sí solas, que pueden desincentivar la actividad productiva de la región y que dependen de un flujo migratorio que ya no crece y de una población que envejece.

En orden
  1. 2020 · marzo

    La pandemia de COVID-19 suspende clases y actividades no esenciales en todo el país

Remesas comparadas con otras fuentes de divisas
AspectoRemesasPetróleo e inversión extranjera
A dónde llega el dineroDirectamente a un hogar, sin intermediación del Estado.Al presupuesto público o al circuito financiero y empresarial.
Quién lo recibeSobre todo hogares de ingresos bajos en regiones de poca actividad.Sectores y regiones donde ya hay infraestructura e industria.
En qué se usaAlimentación, salud, educación y vivienda.Gasto público, obra e inversión productiva.
De qué dependeDel empleo de los migrantes y del tamaño de la población establecida.Del precio internacional y de las decisiones de inversión.

Cómo se lee este tema con datos

Este tema es el mejor de la unidad para practicar algo que sirve en toda la materia: distinguir un dato agregado de una historia personal, y ver que describen lo mismo a escalas distintas. Cuando se dice que el saldo migratorio se acercó a cero, no se está diciendo que nadie se fue: se está diciendo que el número de quienes se fueron se pareció al de quienes regresaron. Las dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo que una familia concreta tenga a alguien que acaba de irse.

También conviene tener cuidado con las cifras redondas y con las comparaciones sueltas. Decir que las remesas superan al petróleo es cierto en varios años y depende del precio del crudo, así que la afirmación necesita año. Decir que un porcentaje de hogares las recibe requiere saber de qué fuente sale el porcentaje y qué se contó como hogar. Nada de esto es rigor por deporte: son las precisiones que separan una respuesta de examen que se sostiene de una que se cae con la primera repregunta.

Por último, este tema pide una advertencia sobre el vocabulario. Las palabras con las que se habla de migración están cargadas y no son intercambiables: no es lo mismo migrante que refugiado, ni deportación que retorno voluntario, ni migración irregular que ilegalidad penal. Usar el término preciso no es una cortesía: cambia lo que se está afirmando y, en un examen, cambia si la respuesta es correcta.

  • Saldo migratorio neto

    La diferencia entre quienes se van y quienes regresan. Que se acerque a cero no significa que nadie migre.

  • Fechar las comparaciones

    «Las remesas superan al petróleo» depende del precio del crudo de ese año. Sin año, la afirmación no se sostiene.

  • Las tres caras

    México es país de origen, de tránsito y de destino. Contar solo la primera deja fuera dos tercios del fenómeno.

  • El término preciso

    Migrante, refugiado, deportado y retornado no son sinónimos, y usarlos mal cambia lo que se afirma.

Basado en: Gloria M. Delgado de Cantú, «Historia de México», y el programa de Historia de México II de la DGB/SEP.